Una nueva ambición para la política de desarrollo de Francia

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Francia, para hacer frente a las consecuencias de las crisis globales que están azotando a todos los continentes, toma medidas para luchar con mayor eficacia contra las desigualdades en el mundo y proteger los bienes públicos mundiales. Con este fin, el 16 de diciembre de 2020 se presentó al Consejo de Ministros un proyecto de ley de programación sobre desarrollo solidario y lucha contra las desigualdades en el mundo.

Razón de ser de la ley sobre la política de desarrollo solidario

La crisis de COVID-19 ha dejado patentes los desafíos globales a los que todas las sociedades deben enfrentarse tanto en el norte como en el sur: la emergencia de pandemias derivadas de la degradación de la biodiversidad, el incremento de las desigualdades, la pobreza y la inseguridad alimentaria o las migraciones forzadas y la emergencia del radicalismo, que surgen del caldo de cultivo que son las crisis.

Nos interesa tomar medidas con la mayor antelación posible para prevenir esas crisis que afectan a todos los continentes y a toda la población. A todos nos interesa que nuestros modelos de crecimiento logren llevar a cabo una transición que los haga más resilientes, inclusivos y sostenibles. En este esfuerzo colectivo, debemos prestar especial atención a los países más vulnerables, en particular a los de África. Tenemos esa obligación de solidaridad para con ellos. También responde a los intereses directos de los ciudadanos franceses.

Por ello, con este proyecto de ley de programación sobre desarrollo solidario y lucha contra las desigualdades en el mundo, el Gobierno ha elegido redoblar esfuerzos para invertir más en los bienes públicos mundiales y la lucha contra las desigualdades en el mundo. El objetivo es que sustituya la ley francesa de 7 de julio de 2014 (en francés) sobre la política de desarrollo y solidaridad internacional. Traduce la voluntad de garantizar que la actuación de Francia sobre el terreno al servicio de la población más vulnerable sea eficaz mediante mayores recursos y métodos renovados.

También interesa que Francia, gracias a la credibilidad de su compromiso político y económico, pueda seguir logrando fomentar amplias coaliciones para actuar con mayor rotundidad en favor de la preservación de los bienes públicos mundiales (clima, salud, educación, etc.). Es lo que hizo en 2019 en el marco de su presidencia del G7 y como sigue haciendo en 2020 en el marco de la respuesta a la crisis de la COVID-19 y para participar en la implementación de una recuperación duradera después de la crisis.

Grandes ejes de la ley de programación sobre la política de desarrollo solidario y lucha contra las desigualdades en el mundo

1/ Francia toma medidas para luchar contra las desigualdades en el mundo con mayor eficacia y para proteger los bienes públicos mundiales

  • El incremento de la inversión de Francia en la preservación de los bienes públicos mundiales y la prevención de las crisis requiere previsibilidad y una trayectoria financiera clara: por primera vez, Francia se dota de una ley de programación de asignaciones presupuestarias a la política de desarrollo.
  • El proyecto de ley es por tanto la implementación del compromiso del presidente de la República Francesa de que la ayuda oficial al desarrollo de Francia alcance el 0,55 % de la renta nacional bruta en 2022, siendo actualmente del 0,44 %, para incrementarse después hasta el 0,7 %.
  • El incremento de los recursos permitirá que Francia acompañe a los países más vulnerables, en particular los africanos, hacia modelos de crecimiento más resilientes, inclusivos y sostenibles. También le permitirá invertir en los fondos multilaterales para actuar en mayor medida por la preservación del clima, la salud, la educación y la igualdad de género.

2/ Prioridades geográficas y sectoriales claramente definidas

  • Los recursos en forma de donaciones irán dirigidos a los países más vulnerables, en particular a los 19 países prioritarios, que forman parte de la categoría de países menos desarrollados (PMD), principalmente ubicados en el África subsahariana. Francia también intensificará la inversión en otros países en desarrollo y en los países emergentes en favor de la protección de los bienes públicos mundiales.
  • La inversión en las organizaciones y fondos multilaterales permitirá a Francia aportar respuestas a los desafíos mundiales que afectan a los cinco continentes: clima y biodiversidad, salud, crisis de seguridad y vulnerabilidades, igualdad de género y educación.

3/ Asociaciones reforzadas para garantizar un impacto real en el terreno

  • Estamos implementando una asociación basada en los principios de responsabilidad e intereses compartidos con los países socios, en particular los africanos.
  • Nos asociamos con todos los actores del desarrollo (entidades territoriales, ONG, fundaciones, el sector privado, etc.), también en los países socios, que logran resultados sobre el terreno y desempeñan totalmente su papel en ese esfuerzo solidario.

4/ Pilotaje reforzado al servicio de las orientaciones estratégicas de Francia

  • Se intensificará el pilotaje de la política de desarrollo tanto en la central como en el terreno.
  • En los países socios, el embajador presidirá un consejo de desarrollo local para garantizar la coherencia de los esfuerzos de todos los actores del «equipo internacional de Francia», en el marco de una estrategia única.

5/ Más transparencia y un mejor seguimiento de los resultados en el terreno

  • Para evaluar mejor los resultados, la eficacia y el impacto de nuestra acción se creará una comisión de evaluación de la política de desarrollo.

6/ Intensificación del atractivo de Francia para acoger instituciones internacionales

  • El proyecto de ley permitirá que Francia se dote de un dispositivo atractivo de acogida de instituciones internacionales en su territorio, en particular de aquellas cuyo papel en la agenda internacional de desarrollo y promoción de los bienes públicos mundiales sea central.

El proyecto de ley sobre la política de desarrollo: culminación de un gran proceso de consultas

El proyecto de ley es fruto de un amplio proceso de consultas a todos los actores del desarrollo y la solidaridad internacional llevado a cabo por Jean-Yves Le Drian, ministro para Europa y de Asuntos Exteriores, y Jean-Baptiste Lemoyne, secretario de Estado de Turismo, Franceses en el Extranjero y Francofonía:

  • el Foro Nacional por una Política de Desarrollo Renovada, organizado el 22 de febrero de 2018, permitió evaluar la ley de 2014 con las ONG, las asociaciones y operadores del Estado.
  • el ministro o el secretario de Estado presidieron tres sesiones extraordinarias del Consejo Nacional de Desarrollo y Solidaridad Internacional francés (CNDSI) el 16 de noviembre de 2018, el 22 de marzo de 2019 y el 18 de febrero de 2020;
  • se han dedicado reuniones de la Comisión Nacional de Cooperación Descentralizada (CNDC) al proyecto de ley;
  • se han organizado talleres descentralizados en Dijon y en Marsella con la sociedad civil y las entidades locales.

Los parlamentarios también han participado en la reflexión sobre la renovación de la política de desarrollo:

  • informe (en francés) del diputado Hervé Berville, Modernización de la política colaborativa de desarrollo (agosto de 2018);
  • informe (en francés) de los diputados Bérengère Poletti y Rodrigue Kokouendo sobre ayuda oficial al desarrollo (junio de 2018).