Situación de Ucrania desde 2014

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Situación de Ucrania desde 2014

En marzo de 2014, cuando Ucrania vivía una crisis política de primer orden, Rusia anexionó Crimea de forma ilegal y contribuyó así a desestabilizar el este de Ucrania. Ante esta situación, Francia y Alemania se movilizaron en el llamado formato Normandía para poner término al conflicto. Con este telón de fondo, la guerra emprendida por Rusia contra Ucrania el 24 de febrero de 2022 generó una reacción enérgica por parte de Francia y de sus socios europeos e internacionales.

Origen del conflicto

A finales de 2013 estalló un conflicto entre Ucrania y la Federación de Rusia a raíz de una crisis política en Ucrania. El hecho de que el presidente Yanukóvich decidiera suspender el proceso que iba a llevar a la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea desencadenó un movimiento popular que denominado «revolución de la dignidad» (Euromaidán).

En Crimea, soldados rusos encapuchados y sin distintivos tomaron el control de todos los puntos estratégicos de la región el 27 de febrero de 2014. El 16 de marzo de 2014 se organizó un «referéndum» de independencia y de unificación con la Federación de Rusia. Esta anexión no ha sido reconocida por la comunidad internacional.

Al mismo tiempo empezó una operación de desestabilización en el este de Ucrania. En mayo de 2014, grupos armados sin distintivos bajo control ruso empezaron a dar apoyo a manifestantes que llamaban a la independencia de estas regiones. El 11 de mayo, las entidades de facto de la «República Popular de Donetsk» (RPD) y de la «República Popular de Luhansk» (RPL) proclamaron su independencia tras sendos «referendos». Dichas votaciones, organizadas fuera del marco fijado por la legislación ucraniana y salpicadas por muchas irregularidades, son consideradas ilegales por Ucrania y la comunidad internacional no las reconoce (tampoco lo hace la Federación de Rusia).

Francia ha apoyado la adopción de sanciones por parte de la Unión Europea respondiendo a la anexión ilegal de Crimea y la desestabilización de Ucrania.

2014-2015: Acuerdos de Minsk para poner fin al conflicto

En junio de 2014 se entablaron negociaciones diplomáticas. Las conmemoraciones del Desembarco del 6 de junio de 1944 permitieron abrir unos contactos diplomáticos entre los presidentes de Ucrania y de Rusia, bajo los auspicios del presidente de la República Francesa y de la canciller de la República Federal de Alemania, en un formato llamado «Normandía» o «N4».

También se entablaron negociaciones en Minsk en el Grupo de Contacto Trilateral, compuesto por representantes de Ucrania y de Rusia, con la mediación de la presidencia de turno en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), dando cabida a los separatistas (representantes de «algunas regiones de los oblasts de Luhansk y Donetsk») en cuatro grupos de trabajo.

El 5 de septiembre de 2014, las partes presentes en el Grupo de Contacto Trilateral firmaron el Protocolo de Minsk: trece medidas relacionadas con la seguridad y la política dirigidas a poner fin al conflicto.

Los días 11 y 12 de febrero de 2015, la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno se reunió en Minsk en formato Normandía. Las partes del Grupo de Contacto Trilateral firmaron el Conjunto de Medidas para la Aplicación de los Acuerdos de Minsk (a veces llamado impropiamente «Minsk II»).

Éste estableció las fases operacionales para implementar el Protocolo de Minsk. El espíritu del acuerdo era lograr que la situación de seguridad en el terreno y el proceso político avanzaran conjuntamente sin condiciones previas. El objetivo era que las zonas controladas por los separatistas pudieran reincorporarse al Estado soberano ucraniano en el contexto de una organización descentralizada.

La resolución 2202 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada el 17 de febrero de 2015, hizo suyo el conjunto de medidas y exhortó a su íntegra aplicación.

Dificultades en la aplicación de los compromisos

Este conjunto de medidas para la aplicación de los Acuerdos de Minsk contribuyó a reducir sensiblemente el número de víctimas, puesto que, de las 13 300 víctimas mortales, las tres cuartas partes se causaron antes de su firma. Pero la crisis se encalló al carecer las partes de voluntad política para llevar sus compromisos a la práctica. Cada cierto tiempo se producen tensiones que siguen alimentando el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Ucrania no ha restablecido su soberanía en Crimea ni su integridad territorial conforme a las fronteras reconocidas internacionalmente.

En el este de Ucrania, las reiteradas violaciones del alto el fuego siguen siendo una amenaza directa para los civiles y la situación humanitaria sigue muy deteriorada, en particular en lo que se refiere a las personas más vulnerables.

En 2019, Volodímir Zelenski salió elegido presidente de Ucrania, recabando más del 73 % de los votos. Ha convertido la resolución del conflicto en la prioridad de su mandato.

Tras su elección se han producido varios avances:

• el alto el fuego dictaminado el 21 de julio de 2019 ha permitido rebajar la violencia como nunca;
• se ha llevado a cabo una retirada en tres zonas piloto (Stanitsa-Luhanska, Petrivske y Zolote);
• el puente de Stanitsa-Luhanska ha sido reconstruido, mejorando así el tránsito de los civiles en la línea de contacto;
• en diciembre de 2019 y en abril de 2020, 2 intercambios de prisioneros relacionados con el conflicto permitieron liberar a 239 personas mayores a ambos lados;
• medidas adicionales de consolidación del alto el fuego entraron en vigor el 27 de julio de 2020.

Por otra parte, Rusia y Ucrania han intercambiado setenta prisioneros políticos (distintos de los detenidos relacionados con el conflicto desde 2014), entre ellos el director Oleg Sentsov y los 24 marineros ucranianos arrestados el 25 de noviembre de 2018 a raíz del grave incidente naval que se produjo al sur del estrecho de Kerch.

Compromiso de Francia con la resolución del conflicto en Ucrania

Francia ni reconoce ni reconocerá la anexión ilegal de Crimea: cuestionar las fronteras por la fuerza contraviene el derecho internacional y los compromisos tomados por la Federación de Rusia.

El 9 de diciembre de 2019, Francia acogió una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en formato «Normandía» tras la de octubre de 2016 en Berlín. Dicha cumbre permitió definir cierto número de medidas para mejorar la situación in situ y facilitar la implementación de los Acuerdos de Minsk, ya se trate de la consolidación del alto el fuego, los avances en el desminado, la apertura de nuevos puntos de paso, la identificación de nuevas zonas de retirada o el intercambio de prisioneros relacionados con el conflicto. Las partes han recordado que quieren que se produzcan avances en todos los aspectos jurídicos relacionados con la dimensión política de los Acuerdos de Minsk.

Conclusiones aprobadas en la cumbre de París en formato «Normandía»

Cumbre de París en formato «Normandía» - conclusiones aprobadas (9.12.19) - (PDF, 140.3 ko), en francés

Los debates entre asesores políticos del formato Normandía han proseguido a pesar de las dificultades derivadas de la epidemia de COVID-19. El 26 de enero de 2022, se reunieron en París y publicaron una declaración conjunta, la primera desde la cumbre de París, en la que afirman su voluntad de proseguir la labor realizada en este formato.

Declaración de los asesores de los jefes de Estado y de Gobierno del formato Normandía, en francés, 26 de enero de 2022

En un contexto caracterizado por una creciente tensión con Rusia en su frontera con Ucrania desde finales de 2021, la política de Francia se ha caracterizado por la firmeza y el diálogo, al igual que por la solidaridad con Ucrania, y persigue avanzar hacia una solución política del conflicto y facilitar la desescalada. En este contexto, el presidente de la República Francesa y el ministro para Europa y de Asuntos Exteriores viajaron a Kiev el 8 de febrero de 2022, después de haber estado en Moscú la víspera. Francia ha insistido en que cualquier otro ataque a la soberanía ucraniana acarrearía sanciones masivas y tendría un coste muy elevado para Rusia.

A pesar de todos sus compromisos internacionales, Rusia decidió lanzar una ofensiva militar de gran envergadura en Ucrania el pasado 24 de febrero. Desde que empezara la guerra, Francia, coordinándose con sus socios europeos e internacionales, lleva a cabo una movilización excepcional para dar apoyo al pueblo ucraniano.

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