Francia y China

Presentación

Relaciones políticas

Francia y China conmemoraron en 2014 el 50º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas. La relación entre Francia y China, calificada como «asociación global» en la declaración conjunta del 16 de mayo de 1997, fue elevada al nivel de «asociación estratégica global» en 2004. La asociación franco-china, confirmada en cada encuentro bilateral de alto nivel, se basa en la convicción de que un diálogo de confianza con China puede favorecer la evolución del país hacia un modelo de desarrollo más sostenible basado en el Estado de Derecho, lo que contribuye a promover la paz y la prosperidad a escala internacional.

Un plan de cooperación adoptado con ocasión de la visita del Presidente chino a Francia en marzo de 2014 fijó las grandes orientaciones operativas de la asociación franco-china. La relación entre Francia y China se desarrolla siguiendo tres ejes prioritarios: reforzar el diálogo político, trabajar para reequilibrar las relaciones económicas en un espíritu de reciprocidad y favorecer el aumento de los intercambios entre las sociedades civiles, especialmente entre jóvenes franceses y chinos.

La asociación global estratégica franco-china se nutre de un flujo intenso de visitas bilaterales de alto nivel. Los jefes de Estado se reúnen regularmente, durante visitas de Estado, visitas oficiales o en paralelo a importantes cumbres internacionales.

Por el lado francés, el Presidente de la República efectuó dos visitas de Estado a China, en abril de 2013 y en noviembre de 2015. En aquella ocasión, la adopción de una declaración conjunta de ambos Presidentes sobre el cambio climático el 2 de noviembre de 2015 dio un impulso decisivo a las negociaciones para alcanzar un acuerdo ambicioso y jurídicamente vinculante en la Conferencia de París sobre el clima (COP21). El Presidente de la República Francesa viajó a China con ocasión de la cumbre del G20 en Hangzhou y mantuvo una reunión paralela, durante una cena de trabajo, con el Presidente chino Xi Jinping (septiembre de 2016). El Primer Ministro francés visitó China en enero de 2015. Laurent Fabius visitó China una docena de veces como ministro de Asuntos Exteriores francés. Jean-Marc Ayrault ha viajado en dos ocasiones a China como ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, los días 16 de mayo y del 29 de octubre al 1 de noviembre de 2016.

Por el lado chino, el Presidente chino, Xi Jinping, efectuó una visita de Estado a Francia en marzo de 2014 y una visita oficial en noviembre de 2015, en paralelo a la Conferencia de París sobre el clima. El Primer Ministro chinovisitó Francia del 29 de junio al 2 de julio de 2015. En aquella ocasión se adoptó una declaración conjunta sobre cooperación en energía nuclear civil y otra sobre acuerdos de colaboración en terceros mercados. El presidente de la Asamblea Nacional Popular, Zhang Dejiang, viajó a Francia del 24 al 27 de septiembre de 2016 durante la Gran Comisión Interparlamentaria Franco-China. Se reunió con los presidentes de la Asamblea Nacional y del Senado y fue recibido por el Presidente de la República Francesa y por el Primer Ministro. La 24ª Comisión Mixta Franco-China de Asuntos Económicos y Comerciales, copresidida por los Sres. Ayrault y Sapin por parte francesa y por el ministro de Comercio Gao Hucheng por la parte china, se celebró el 3 de octubre de 2016 en París.

El Presidente de la República Francesa se reunió con el Primer Ministro Li Keqiang en paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de septiembre de 2016. Por su parte, el Ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional se reunió con su homólogo chino en aquella ocasión.

Varios mecanismos de diálogo estructuran la asociación franco-china. La última sesión del diálogo estratégico (creado en 2001) tuvo lugar en París en marzo de 2016. La cuarta sesión del diálogo económico y financiero de alto nivel (creado en 2013) se celebró el 14 de noviembre de 2016 en París, con ocasión de la visita a Francia del vice Primer Ministro chino, Ma Kai. El diálogo de alto nivel sobre intercambios humanos, decidido durante la visita del Presidente Xi Jinping, se puso en marcha el 18 de septiembre de 2014 con motivo de la visita a Francia de la vice Primera Ministra encargada de Educación, Salud, Deporte y Cultura, Liu Yandong. La segunda sesión de este diálogo se celebró en Pekín en mayo de 2015 y la tercera sesión, en París el 30 de junio de 2016.

La intensidad del diálogo político se traduce en una concertación sobre las grandes cuestiones internacionales y globales (cambio climático, gobernanza económica, financiera y monetaria mundial, crisis regionales). Esta coordinación permite aprovechar las convergencias en los grandes foros internacionales e intensificar los debates sobre los puntos de divergencia.

Relaciones económicas

La asociación económica entre Francia y China se traduce en el desarrollo de inversiones cruzadas y en la profundización de cooperaciones industriales estructurantes, especialmente en los sectores aeronáutico y de la energía nuclear civil, donde se han desarrollado verdaderas colaboraciones. Estas cooperaciones se llevan a cabo sobre la base de los principios de reciprocidad y de beneficio mutuo. En el caso del sector aeronáutico, la renovación en 2014 del acuerdo sobre la cadena de montaje de Airbus en Tianjin y la firma del acuerdo en 2015 sobre la apertura de un centro de acabado de A330 suponen avances importantes. La relación franco-china se desarrolla también en otros sectores prometedores, como el medio ambiente y el desarrollo sostenible, el sector agroalimentario, la salud y los servicios financieros.

Los intercambios económicos y comerciales siguen avanzando, pero siguen estando caracterizados por un fuerte desequilibrio. El déficit comercial alcanzó, en 2015, 29.000 M€. China es, por delante de Alemania, el primer déficit comercial bilateral de Francia. La cuota de mercado francesa en China (datos chinos) era del 1,6% en 2016, frente al 5,5% de Alemania, el 1,2% del Reino Unido y el 1% de Italia. China es el 2º proveedor de Francia (por delante de Estados Unidos y Reino Unido) y posee una cuota de mercado del 9% en Francia. Las importaciones francesas procedentes de China se componen principalmente de productos informáticos, electrónicos y ópticos (30%) y de productos textiles y cuero (23%).

Esta situación no debe ocultar los numerosos éxitos logrados por empresas francesas en China y las perspectivas de desarrollo en los nuevos sectores de cooperación económica (medio ambiente y desarrollo sostenible, sector financiero, alimentación, entre otros). La presencia económica y comercial de Francia en el país se sustenta en unas 1.600 empresas francesas. Estos buenos datos ayudan a reequilibrar las relaciones económicas y comerciales bilaterales que podrían beneficiarse de una mayor apertura de China, en particular en términos de acceso a los mercados (incluida la contratación pública) y en materia de protección de la propiedad intelectual, temas sobre los que Francia espera una mayor reciprocidad.

Las «grandes contratos» siguen ocupando un lugar destacado en las relaciones económicas bilaterales, a semejanza de los éxitos logrados por Airbus, Airbus Helicopters o, en el ámbito de la energía nuclear civil, por Areva y EDF. La cooperación franco-china en el ámbito nuclear es el reflejo de una asociación industrial duradera que han sabido crear Francia y China. Esta asociación se reforzó de nuevo en 2010 con la decisión de los jefes de Estado de establecer una asociación global que cubra todas las etapas del ciclo del combustible nuclear y, en 2015, con la adopción de una declaración conjunta sobre cooperación en energía nuclear civil y en 2016 mediante la realización del proyecto de Hinley Point C. Desde hace más de veinte años, la industria francesa (Areva, Alstom, EDF) ha desempeñado un papel preponderante en la construcción del parque de centrales nucleares civiles en China (centrales de Daya Bay, Ling Ao). La construcción de dos centrales EPR en Taishan ha permitido reforzar esta asociación duradera. La cooperación histórica con China en este ámbito se basa en la excelencia de la oferta francesa, tanto en términos de rendimiento como de seguridad de las instalaciones. La seguridad es uno de los pilares de esta cooperación.

La inversión de empresas francesas en China pasa sobre todo por la creación de empresas conjuntas. Muchas empresas francesas se han optado por esta fórmula, como Alstom, Michelin, Veolia, Citroën o Lafarge. Las inversiones de empresas francesas en China constituyen una parte cada vez mayor de las relaciones económicas.

La inversión china en Francia está creciendo. En la actualidad representa un stock de alrededor de 3.400 M€ y emplea a unas 45.000 personas. Francia desea promover y acompañar el desarrollo de las inversiones chinas en nuestro país, siempre que se acompañen de empleo y crecimiento.

Cooperación científica y tecnológica

La cooperación científica y tecnológica, definida en el acuerdo intergubernamental de 21 de octubre de 1978, se centra actualmente en varios ámbitos prioritarios que definió en mayo de 2011 la XIII Comisión Mixta Franco-China sobre Cooperación Científica y Tecnológica (desarrollo sostenible, biodiversidad y gestión del agua, energía, biología, etc.).

También se caracteriza por un acuerdo de cooperación en prevención y lucha contra enfermedades infecciosas emergentes firmado entre los Gobiernos francés y chino en 2004. El Instituto Pasteur de Shanghái, que se puso en marcha en colaboración con la Academia de Ciencias de China, fue inaugurado en aquella ocasión. Constituye, con el Laboratorio Franco-Chino de Informática, Automática y Matemáticas Aplicadas (LIAMA) situado en Pekín y fruto de una asociación entre la Academia de Ciencias de China y el INRIA, un modelo de excelencia para la investigación. Más de 3.000 investigadores de ambos países procedentes de 600 unidades de investigación cooperan actualmente en unas sesenta estructuras franco-chinas de investigación.

Cooperación cultural y artística

En el ámbito de los intercambios artísticos y culturales, la organización de grandes actos culturales anuales multidisciplinarios de gran visibilidad permite desarrollar la comprensión mutua y ofrecer una visión renovada de Francia, no solo de cultura y artes, sino también de modernidad y tecnología. El festival «Croisements» se ha convertido en el mayor festival extranjero en China. La 11ª edición del festival en 2016 programó unos 50 eventos en 30 grandes ciudades de China y contó con 24,13 millones de espectadores.

La visita de Estado a China del Presidente de la República Francesa en noviembre de 2015 brindó la ocasión de anunciar la próxima apertura de un Centro Pompidou provisional en Shanghái.

Cooperación universitaria y lingüística

En el ámbito universitario, un importante programa de becas del gobierno francés, como el programa «France Excellence», la apertura de centros mixtos de enseñanza de calidad, por ejemplo la Escuela Central de Pekín o el Colegio Aeronáutico Sinoeuropeo de Tianjin, y la firma de nuevos acuerdos de colaboración universitaria serán los motores del aumento de los intercambios educativos entre Francia y China en los próximos años. En diez años, el número de estudiantes chinos en Francia se ha multiplicado por diez. A día de hoy, 35.000 estudiantes chinos están matriculados en centros de educación superior franceses. Constituyen el segundo contingente de estudiantes extranjeros en Francia. La red «Club France» reúne a los antiguos estudiantes chinos en Francia.

La cooperación lingüística se caracteriza por un crecimiento del número de alumnos de francés y de chino que refleja el deseo compartido por ambos países de aprender el idioma y la cultura del otro. En 2015, cerca de 100.000 alumnos franceses de secundaria estudiaban mandarín. El chino es la 5ª lengua más estudiada en Francia. Recíprocamente, se observa un gran aumento del número de estudiantes de francés en China, en especial en las universidades.

Cooperación sobre medio ambiente y desarrollo sostenible

La cooperación con China se basa en tres prioridades: cambio climático, desarrollo urbano sostenible y cuestiones relacionadas con el agua.

La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) trabaja en China desde 2004, en el marco de una cooperación con el ministerio chino de Hacienda y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas. Su objetivo es acompañar la transición del país hacia una economía baja en carbono y respetuosa con el medio ambiente y valorizar la experiencia y los conocimientos de los agentes franceses en el marco de diversas asociaciones. Desde 2004, se han llevado a cabo 24 proyectos por un importe bruto de obligaciones acumuladas de casi 1.200 M€ (préstamos soberanos en condiciones de mercado desde 2011). En la actualidad se llevan a cabo nuevos proyectos en las provincias de Guangxi, de Heilongjiang y Fujian.

Cooperación descentralizada

Francia y China han optado, desde los I Encuentros Franco-Chinos sobre Cooperación Descentralizada en Wuhan en 2005, por intensificar los vínculos entre sus entidades territoriales, especialmente en lo que se refiere a la instauración de políticas urbanas limpias y sostenibles adaptadas a nuevos estilos de vida.

Actualmente, 70 entidades territoriales francesas están presentes en China, en más de 150 proyectos con 90 entidades territoriales chinas en sectores clave para el desarrollo territorial (cultura, universidad, investigación, economía, etc.). 16 entidades territoriales francesas han abierto una oficina de representación en China. La cooperación descentralizada con China va cobrando impulso y contribuye al desarrollo económico de las entidades territoriales francesas, pero también a la cooperación cultural y universitaria entre Francia y China. El ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional francés, Jean-Marc Ayrault, abrió las V Jornadas de Cooperación Descentralizada Franco-Chinas celebradas en Chengdu del 28 al 30 de octubre de 2016.

Actualización: 09/11/2016

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