Financiar la lucha contra el cambio climático

La financiación, un aspecto clave en la lucha contra el cambio climático

Durante toda la presidencia de la COP21, Francia hizo de la financiación para el clima una prioridad. El Fondo Verde para el Clima es uno de los instrumentos del mecanismo financiero de la Convención sobre el Clima. Como tal, contribuye en la financiación de los compromisos contraídos en el contexto del Acuerdo de París. A día de hoy, el Fondo Verde ha movilizado 10 200 MUSD. Francia, que se ha comprometido a aportar 1000 millones de dólares, es el quinto país que más aporta al Fondo Verde.

Su papel es crucial a la hora de instaurar la confianza y movilizar a los inversores privados. Más allá de esto, también debe reforzarse y clarificarse la financiación para el clima a más largo plazo para permitir que su visibilidad sea mayor y las inversiones tiendan hacia la economía baja en carbono.

El Fondo Verde para el Clima: 10 200 MUSD movilizados

La capitalización del Fondo Verde para el Clima, de 10 200 millones de dólares, es la culminación de un largo proceso iniciado en las COP de Copenhague y Cancún. El fondo debe desempeñar un papel de catalizador de las acciones de mitigación de los efectos del cambio climático y de adaptación a gran escala en los países en vías de desarrollo a través de tres tipos de valor añadido:

• el aumento del volumen financiero destinado a la lucha contra el cambio climático;

• el desarrollo de herramientas financieras (donaciones, préstamos con condiciones, garantías, adquisición de participaciones, seguros, reparto de riesgos, mecanismos para incentivar el rendimiento, ayuda presupuestaria, etc.) mediante una amplia red de entidades de aplicación e intermediarios, también nacionales;

• una mejor cobertura de las necesidades que actualmente estén insuficientemente cubiertas, como la adaptación de los más vulnerables.
El Fondo Verde financia proyectos y programas con un potencial de transformación hacia economías bajas en carbono y resilientes máximo, adecuado a las necesidades de los países.

Los criterios de inversión iniciales son:

• el impacto esperado,
• el potencial de cambio de paradigma,
• el potencial de desarrollo sostenible,
• las necesidades del beneficiario,
• la apropiación nacional,
• la eficacia y la eficiencia.

La asignación no se predetermina por país. Sin embargo, las normas de asignación contemplan objetivos indicativos que persiguen (i) un reparto equilibrado entre mitigación y adaptación, (ii) una asignación mínima del 50 % de los recursos de adaptación para los países más vulnerables, incluidos los países menos adelantados, los Estados africanos y los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo, (iii) una asignación significativa de recursos a la facilidad del sector privado, y (iv) un reparto justo y equilibrado desde el punto de vista geográfico que maximice el impacto transformador y la escala de los proyectos.

A día de hoy, las inversiones del Fondo Verde ascienden a 2600 MUSD, a beneficio de 54 proyectos y programas.

Francia se movilizó muy pronto a favor del Fondo Verde y ha trabajado activamente para que el primer ciclo de capitalización pueda enviar una señal importante y generar confianza entre los países en vías de desarrollo.

Financiación para el clima: el compromiso de Francia

Para limitar el aumento de las temperaturas a 2ºC de aquí a finales de siglo, Francia considera fundamental que se adopte un enfoque global e integrado del desarrollo y de la lucha contra el cambio climático que se traduzca, entre otras cosas, en una ecologización de las políticas nacionales de ayuda al desarrollo. Este enfoque que promueve la definición y la implementación de nuevas estrategias de desarrollo sobrias en carbono y resilientes al cambio climático exige también una mejor coordinación de los proveedores de fondos.

La decisión de adopción del Acuerdo de París reafirma el objetivo que se han marcado los países desarrollados: movilizar 100 000 MUSD anuales para el clima, de aquí a 2020, en beneficio de los países en vías de desarrollo, hasta 2025. Según el Acuerdo, se debe buscar el equilibrio entre financiación de la mitigación y financiación de la adaptación, y antes de 2025 se definirá un nuevo objetivo cuantitativo colectivo.

En este contexto, Francia se ha comprometido a que su financiación en favor del clima en los países en vías de desarrollo pase de 3000 MEUR en 2015 a 5000 MEUR en 2020, lo que incluye un aumento de la financiación de la adaptación para alcanzar los 1000 MEUR anuales (frente a la media de 400 MEUR del periodo 2010-2015). Este aumento se realizará, entre otras cosas, con el incremento de 4000 MEUR del volumen anual de préstamos concedidos por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y con unas donaciones para 2020 unos 400 MEUR mayores que en 2015.

En 2016, el Grupo AFD, operador del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores, comprometió 3600 MEUR de financiación portadora de cobeneficios para el clima. Este nivel de compromiso ha registrado una clara progresión respecto de 2015 (+22 %), ascendiendo a más de 24 000 MEUR la financiación portadora de cobeneficios para el clima aportada por el grupo AFD desde 2005. En sintonía con su estrategia para el clima, la AFD (Proparco excluido) alcanzó en 2016 el 52 % de concesiones portadoras de cobeneficios para el clima.

La financiación del grupo AFD a favor de la mitigación de los efectos del cambio climático se ha incrementado notablemente (+66 %); alcanzó 2800 MEUR en 2016 gracias a muchos proyectos de transporte urbano sostenible y de energías renovables. Las concesiones en el ámbito de la adaptación son relativamente estables (+5 %), alcanzando 606 MEUR y representando el 17 % de la actividad «clima» total.

La AFD dedicará al menos 3000 MEUR al desarrollo de las energías renovables en África en el periodo 2016-2020. Este objetivo se enmarca en el compromiso de los 5000 MEUR anuales en 2020. Contribuirá a implementar la Iniciativa Africana de Energías Renovables (IAER), que persigue dotar al continente africano con 10 GW de energías renovables de aquí a 2020 y 300 GW de aquí a 2030.

Francia y la promoción de la financiación innovadora para el clima

Desde el Grupo Piloto y los distintos foros internacionales, Francia promueve desde hace varios años la financiación innovadora para el desarrollo como mecanismo de financiación complementario a las fuentes tradicionales empleadas en la ayuda al desarrollo. Ésta ya ha demostrado que funciona en el ámbito de la salud y la educación y, junto con otras fuentes, podría contribuir a alcanzar el objetivo de los 100 000 millones de dólares anuales a partir de 2020 para la lucha contra el cambio climático.

Francia insiste entre otras cosas en la tasa sobre las transacciones financieras (TTF) y los instrumentos de mercado en el transporte aéreo y marítimo internacional:

• Una tasa sobre las transacciones financieras permitiría recaudar una cantidad considerable de recursos. La TTF francesa, adoptada el 29 de febrero de 2012, debe servir de modelo para la universalización del mecanismo. Una parte de lo recaudado por el impuesto se dedicará al Fondo Verde para el Clima. En el ámbito europeo, han avanzado las conversaciones sobre la aplicación de una TTF europea destinada a alimentar en parte el presupuesto comunitario.

• Francia apoya una tarificación del carbono (tasa o sistema de cuotas) en el transporte aéreo y marítimo internacional para reducir de forma eficaz a nivel mundial las emisiones que aumentan de forma significativa en estos sectores y generar unos ingresos importantes para destinarlos al clima. La última Asamblea General de la Organización de Aviación Civil Internacional acordó negociar en 2016 un sistema mundial basado en el mercado que debería entrar en vigor en 2020.

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