Relaciones politicas

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la reconciliación entre Francia y Alemania, que era a ojos de todo el mundo la condición para que se instalara la paz en Europa, parecía incierta: la política de Francia tenía como objetivo evitar la recuperación de Alemania, y el sentimiento antifrancés era muy fuerte, sobre todo en la zona bajo ocupación francesa.

Sin embargo, a partir de 1945 se adoptaron iniciativas que pretendían acercar a los dos países y la cooperación descentralizada empezó a desempeñar un papel esencial a partir de aquel momento, mediante el hermanamiento de municipios, por ejemplo, aunque solo afectara aún a un número reducido de personas. Más tarde, se dieron varios momentos que marcaron las grandes etapas de la reconciliación y de la cooperación entre Francia y Alemania. La declaración del 10 de mayo de 1950 de Robert Schuman, en respuesta a una declaración del canciller Adenauer en marzo de 1950 que invitaba a un acercamiento de los dos países, introdujo el concepto de la «Europa paso a paso» y desembocó en la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en 1951. La reconciliación ya se había iniciado, y a partir de entonces las relaciones políticas y culturales no dejaron de crecer. Los tratados de Roma de las Comunidades Europeas (1957) concretaron la cooperación entre Francia y Alemania como condición y motor de la construcción europea.

El tratado de cooperación entre Francia y Alemania (llamado Tratado del Elíseo), firmado el 22 de enero de 1963 por el canciller Adenauer y el general de Gaulle, se convirtió en el símbolo de las relaciones estrechas entre Francia y Alemania. Respondía a tres objetivos, expuestos en la breve Declaración común que acompañaba al Tratado: sellar la reconciliación entre Francia y Alemania; crear una amistad real entre ambos países y favorecer así la «construcción de una Europa unida, que es el objetivo de los dos pueblos». El Tratado estableció un calendario de obligado cumplimiento de reuniones periódicas a todos los niveles (jefes de Estado y de Gobierno, ministros, altos funcionarios), cuyo objetivo era despertar entre los dos países un reflejo de cooperación.

Más tarde se precisaron y se prolongaron estas disposiciones mediante la creación de nuevas estructuras de consulta. Así, en 1988, con ocasión del 25 aniversario de la firma del Tratado, se crearon el Consejo Franco-Alemán de Defensa y Seguridad (CFADS), la Brigada Franco-Alemana, el Consejo Económico y Financiero Franco-Alemán (CEFFA), el Consejo Franco-Alemán del Medio Ambiente (CFAE en francés) y el Alto Consejo Cultural Franco-Alemán (HCCFA en francés).

En el plano político, el tratado constituyó los «cimientos» de unas relaciones permanentes e intensas. Sirvió de catalizador para las iniciativas franco-alemanas, que han estado en el origen de cada gran avance en la construcción europea: el Acta Única Europea, el Tratado de Maastricht, el euro, el espacio Schengen, la construcción de una Política Europea de Seguridad y de Defensa, hasta la creación de la Unión Bancaria.

La estrecha colaboración institucional y política entre ambos países se vio reforzada con ocasión del 40 aniversario del Tratado del Elíseo, el 22 de enero de 2003, mediante la creación del Consejo de Ministros Franco-Alemán (CMFA, véase más abajo).

La adopción de la Agenda Franco-Alemana 2020 en el CMFA del 4 de febrero de 2010 constituyó una nueva etapa en este acercamiento.

El CMFA del 6 de febrero de 2012 decidió celebrar un «Año franco-alemán: 50º aniversario del Tratado del Elíseo», inaugurado en Ludwigsburg el 22 de septiembre de 2012 por el presidente de la República Francesa y la canciller federal alemana, que concluyó con la visita de Estado a Francia del presidente federal alemán del 3 al 5 de septiembre de 2013, marcado sobre todo por su visita a la ciudad mártir de Oradour-sur-Glane.

Este año jubilar, que tenía como hilo conductor la juventud, conoció su punto culminante el 22 de enero de 2013, aniversario del día de la firma del Tratado del Elíseo; en aquella ocasión se reunieron en Berlín los miembros de los dos gobiernos y los dos parlamentos. Además, la celebración del consejo de ministros franco-alemán permitió que se adoptara una declaración política del presidente de la República Francesa y de la canciller federal alemana y una declaración intergubernamental que trazó nuevas perspectivas para la cooperación bilateral. Este aniversario estuvo marcado por gran cantidad de eventos en Francia y en Alemania, pero también en otros países, gracias al concurso del Fondo Franco-Alemán en Terceros Países.

El último CMFA (17º CMFA) se celebró en Berlín el 31 de marzo de 2015. Se centró sobre todo en los ámbitos de la defensa, de la inversión, de la energía, del sector digital, de la lucha contra el terrorismo y de la integración social.

Unas estructuras de consulta intergubernamental reforzadas

La declaración adoptada con ocasión del 40 aniversario del Tratado del Elíseo, que sitúa la relación entre Francia y Alemania en una perspectiva europea, prevé varias medidas de refuerzo de los procedimientos de consulta bilateral: celebración de cumbres franco-alemanas en forma de Consejos de Ministros Franco-Alemanes (CMFA); nombramiento, en cada país, de un Secretario General de Cooperación Franco-Alemana (SGFA), encargado de coordinar la preparación y el seguimiento de las decisiones políticas así como el acercamiento de ambos países en las instancias europeas. En la actualidad desempeñan esta función Harlem Désir, secretario de Estado encargado de Asuntos Europeos, por la parte francesa, y Michael Roth (SPD), ministro adjunto encargado de Asuntos Europeos, por la parte alemana.
Los CMFA reúnen, en sesión ordinaria, entre una y dos veces al año, al presidente de la República, al primer ministro, a la canciller federal y a todos o parte de los ministros franceses y alemanes. Los CMFA, que constituyen una auténtica instancia de decisión política para la acción política de ambos gobiernos, tienen por objetivo fomentar iniciativas concretas y operativas de cooperación. Desde 2003 han permitido grandes avances en cuestiones de convergencia sobre asuntos europeos (energía y clima, investigación e innovación, migraciones…) o de iniciativas bilaterales que afectan de lleno a los ciudadanos y que pretenden acercar a las sociedades civiles (conexión TGV-ICE, servicios de salud transfronterizos, lucha contra las infracciones al volante, manual común de historia, elaboración de un régimen matrimonial común para las parejas binacionales…). El último se celebró en Berlín el 31 de marzo.

Una nueva dimensión de la cooperación transfronteriza y descentralizada

La red de contactos entre entidades territoriales, asociaciones, escuelas, etc. de ambos países no tiene parangón. Casi 2.500 hermanamientos de todos los tamaños dan a estas relaciones una calidad única; están reforzados en el ámbito escolar por las relaciones entre los Länder y las Académies (processus de Poitiers) y, por parte de la sociedad civil, por muchas «asociaciones franco-alemanas» que mantienen la amistad entre los dos países y sus miembros. Además, varias instancias regionales y comisiones intergubernamentales mantienen una cooperación transfronteriza constante, como el Consejo del Rin, la Conferencia del Alto Rin, la Comisión Intergubernamental del Mosela o la Comisión Permanente para la Ordenación del Rin.
Francia y Alemania mantienen una cooperación transfronteriza dinámica. Bajo el impulso de la declaración del 15º Consejo de Ministros Franco-Alemán, con ocasión del 50º aniversario del Tratado del Elíseo (22 de enero de 2013) y de la declaración de Sarrebruck sobre cooperación franco-alemana en las regiones fronterizas (15 de julio de 2013), se han concretado varias iniciativas. En el plano del empleo, la cooperación entre Pôle emploi y la Agentur für Arbeit se amplifica, y las agencias de empleo transfronterizo obtienen resultados positivos. En cuestión de formación profesional, desde el verano de 2013 se han firmado tres acuerdos marco de aprendizaje transfronterizo (en el Alto Rin, entre la Lorena y la Sarre y en la Gran Región).

Permiten a jóvenes estudiantes de centros de formación de aprendices, de formación profesional o de Berufsschule, realizar un periodo de prácticas en una empresa del país vecino. En lo que respecta a la educación superior, los proyectos de Campus Europeo y de Universidad de la Gran Región avanzan con paso firme. La Conferencia de Metz sobre cooperación transfronteriza los días 6 y 7 de julio de 2015 permitió dar un nuevo impulso a esta dinámica de cooperación, en especial en el ámbito del empleo, de la formación y de la movilidad en las regiones transfronterizas.

Actualización: 15/10/2015

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