Alianza para el Multilateralismo : "Necesitamos fortalecer la cooperación global y la solidaridad para combatir el COVID-19" (20.04.20)

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Declaración Conjunta de la Alianza para el Multilateralismo

La pandemia del COVID-19 es un llamado para el multilateralismo. Los países han tenido que tomar medidas gubernamentales sin precedentes, inclusive el cierre de fronteras tratando de enfrentar los devastadores efectos del virus. Sin embargo, el virus no conoce fronteras. Todos los países se han visto afectados. Debemos permanecer unidos en la humanidad que compartimos. La lucha contra esta pandemia global, que está cobrando muchas vidas y poniendo a prueba nuestras sociedades, requiere mayor y mejor cooperación y la solidaridad mundial.

Contener y contrarrestar esta pandemia demanda una respuesta global coordinada, cooperativa, transparente y basada en la ciencia. Nos concierne la grave amenaza que es para todos los países, especialmente los países en desarrollo y los menos desarrollados, los países en situaciones de conflicto o post-conflicto, donde los sistemas de salud están menos preparados, así como el riesgo particular que enfrentan los refugiados y las personas desplazadas.

Entendemos que la pandemia pone en riesgo severo el derecho esencial a la salud física y mental al más alto nivel posible. Al mismo tiempo, en una situación de emergencia, es de suma importancia mantener los principios de la democracia y el Estado de derecho. Llamamos a todos los gobiernos a garantizar de manera estricta, que cualquier medida tomada para contrarrestar la pandemia debe ser necesaria y proporcional, perseguir objetivos legítimos, ser limitada en el tiempo, no discriminatoria y respetuosa del derecho internacional, incluyendo los derechos humanos. Adoptar una perspectiva con sensibilidad de género es esencial. En relación a las políticas no discriminatorias, apoyamos la declaración del 6 de marzo de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, recordando que la dignidad y derechos humanos deben permanecer en el núcleo de la respuesta a la crisis, y que las respuestas deben ser holísticas y centradas en las personas.

La crisis del COVID-19 ha demostrado cuan cruciales son las instituciones multilaterales para nuestra salud, prosperidad y seguridad colectivas. Expresamos nuestro pleno apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para liderarla respuesta de la salud pública universal, así como los amplios esfuerzos de las Naciones Unidas, el Grupo del Banco Mundial(GBM)y otras organizaciones regionales e internacionales, en tanto converjan coordinada y coherentemente para responder a los impactos socioeconómicos más extensos de la crisis.

Apoyamos firmemente el llamado del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, para un inmediato cese al fuego mundial. Es el momento de detener los conflictos armados y cesar el combate para dedicar toda nuestra energía y recursos a luchar contra el desafío común del planeta: el coronavirus. Expresamos nuestra gratitud a los trabajadores de salud y humanitarios por su indispensable labor de salvar vidas, y nos comprometemos a preservar y abogar por el espacio que necesitan para cumplir con su mandato de salvar vidas. Agradecemos a la sociedad civil y sus líderes por su determinación de proteger a los más vulnerables. Apoyamos los esfuerzos para abordar con urgencia la dimensión humanitaria del brote de COVID-19. Estamos listos para desempeñar nuestra parte en el Plan de Respuesta Global Humanitaria para el COVID-19 de las Naciones Unidas. Respaldamos al Secretario General de las Naciones Unidas por el lanzamiento del Fondo de Recuperación y Respuesta para el COVID-19, para que los países de ingresos bajos y medios hagan frente a la emergencia sanitaria, aborden las consecuencias sociales y económicas de la crisis, asista en la recuperación y en fortalecer la coordinación y la colaboración entre las acciones de respuesta.

El desafío sanitario: el foco debe estar ahora en los desafíos médicos, políticos y económicos más inmediatos que plantea la pandemia. Respaldamos el llamado de las Naciones Unidas a la responsabilidad compartida y a la solidaridad global en respuesta a los impactos delCOVID-19, y especialmente el papel de la OMS en la coordinación de la respuesta sanitaria a la epidemia. Buscamos asegurar el financiamiento necesario para atender la pandemia, incluyendo el fortalecimiento de los sistemas de salud a nivel mundial. Trabajaremos por un resultado que permita el acceso universal al tratamiento y las vacunas, cuando estén listas. Su reparto equitativo y justo será clave. Proponemos concentrarnos en la provisión universal de un eventual tratamiento y vacuna, y reconocemos la inmunización contra el COVID-19 como un bien público global.

El desafío financiero: buscaremos garantizar el adecuado financiamiento para contener la pandemia y proteger a las personas, con especial atención a los más vulnerables. Nos comprometemos, de manera voluntaria, a proporcionar recursos en apoyo del Plan Estratégico de Preparación y Respuesta COVID-19 de la OMS, así como a las organizaciones de salud involucradas en la identificación e incremento de las herramientas necesarias para combatir la pandemia: la Coalición para la Innovación y Preparación Epidémica (CEPI), Gavi, la Alianza de Vacunas UNITAID y el Fondo Global; y exhortamos a todos los países, organizaciones internacionales, el sector privado, las sociedades filantrópicas y las personas a contribuir con estos esfuerzos. Continuaremos trabajando con todos los actores para ayudar a aquellos países cuyas economías están en mayor riesgo para atender la pandemia y mejorar su resiliencia.

El desafío de la información: la desinformación pone en riesgo la vida de las personas y es un obstáculo para tener resultados efectivos en la salud pública. Hacemos un llamado a todos los Estados para que proporcionen y promuevan información accesible, oportuna y objetiva, para continuar protegiendo y promoviendo el acceso a medios de comunicación libres e independientes, y para apoyar el libre intercambio de información confiable y precisa. Apoyamos los esfuerzos de la OMS y los intermediarios de Internet para intensificar los esfuerzos de detectar y hacer frente a la desinformación, y priorizar la información confiable en sus plataformas. Alentamos a los periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación en su labor de mantener informadas verazmente a las sociedades, proteger la salud de la comunidad y prevenir la información falsa o engañosa. Expresamos nuestra preocupación por el daño que puede causar o ha causado la difusión de información falsa o manipulada, destinada deliberadamente a engañar, incluyendo la desinformación sobre el brote y la respuesta del virus. Necesitamos detener la desinformación y la propaganda. El acceso a información confiable y a medios de comunicación libres e independientes es crucial para fomentar la transparencia y la rendición de cuentas, combatir la desinformación y contribuir a la confianza pública en apoyo de los esfuerzos gubernamentales para combatir la pandemia. Trabajaremos con las autoridades de salud pública para garantizar el acceso a información oportuna y precisa. Nos preocupan los intentos de utilizar esta crisis para establecer restricciones indebidas o negar a las sociedades información crítica sobre la propagación de la enfermedad. Debemos trabajar juntos para intensificar el envío de mensajes sustentados en evidencias.

El desafío de la prevención: debemos también abordar las consecuencias a largo plazo de esta crisis. El planeta debe prepararse mejor para la próxima pandemia. Brindaremos nuestro apoyo para fortalecer los sistemas de salud a nivel global, incluyendo la asistencia a través de la OMS, de otras agencias de las Naciones Unidas y organizaciones internacionales de salud. La pandemia del COVID-19 debería ser una oportunidad para fortalecer el sistema global de seguridad sanitaria. Con el fin de reducir el riesgo de futuras pandemias, debemos promover el enfoque "Una Salud", definido por la OMS. Apoyamos los esfuerzos de la OMS para evaluar las brechas con miras a mejorar la preparación y respuesta ante una pandemia, y enfatizamos la urgencia de garantizar un medio ambiente saludable, lograr una cobertura de salud universal y promover instituciones efectivas, responsables e inclusivas en todos los niveles. El sistema multilateral necesita adaptarse y reformarse para una “mejor recuperación". Hacemos un llamamiento a la OMS, el Fondo Monetario Internacional, el Grupo Banco Mundial y todas las agencias relevantes de la ONU y las organizaciones internacionales de salud para intensificar la coordinación de sus acciones, incluido con el sector privado, para apoyar a los países emergentes y en desarrollo a enfrentar los impactos sanitarios, económicos y sociales que se derivan de la aparición del COVID-19. Apoyamos los esfuerzos de la OMS para evaluar las brechas en afrontar las pandemias, con el fin de establecer una iniciativa global de preparación y respuesta ante las mismas.

El desafío económico: el flujo continuo y eficiente de suministros médicos, productos agrícolas y otros bienes y servicios a través de las fronteras será crítico para una respuesta efectiva a la crisis, para ayudar a minimizar los impactos globales en la oferta y la demanda, y permitir una recuperación económica oportuna. Por lo tanto, trabajaremos para minimizar las interrupciones en el comercio transfronterizo y las cadenas de suministro globales, tomando solo medidas de emergencia específicas, proporcionales, transparentes y temporales, que sean consistentes con nuestras obligaciones ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Mientras luchamos por "recuperarnos mejor", nuestra hoja de ruta compartida sigue siendo la Agenda 2030,con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París. Saludamos la adopción unánime de la resolución 74/270 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la solidaridad mundial para combatir la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19), bajo iniciativa de Ghana, Indonesia, Liechtenstein, Noruega, Singapur y Suiza. Ante el desafío sin precedentes que nos plantea la pandemia del COVID-19, todos debemos sumar fuerzas para contener, contrarrestar y prevenir su propagación. La Alianza para el Multilateralismo está comprometida a apoyar a las Naciones Unidas, la OMS y otras organizaciones internacionales en los esfuerzos que tienen ese propósito. Nuestra fortaleza es tanta como el vínculo más débil en el sistema global de salud. Únicamente construyendo un mundo más sostenible y resiliente, a través de una cooperación internacional fortalecida, podremos superar esta amenaza para la humanidad.

S.E. Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina, Felipe Solá
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores del Reino de Bélgica, Philippe Goffin
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, François-Philippe Champagne
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Chile, Teodoro Ribera Neumann
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Costa Rica, Rodolfo Solano
S.E. Ministra de Relaciones Exteriores del Reino de España, Arancha Gonzales Laya
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Estonia, Urmas Reinsalu
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República Federal Democrática de Etiopía, Gedu Andargachev
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Finlandia, Pekka Haavisto
S.E. Ministro para Europa y de Asuntos Exteriores de la República Francesa, Jean-Yves Le Drian
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República Federal de Alemania, Heiko Maas
S.E. Ministra de Relaciones Exteriores de la República de Indonesia, Retno Marsudi
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de Irlanda, Simon Coveney
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República Italiana, Luigi di Maio
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Hachemita de Jordania, Ayman Safadi
S.E. Secretario de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos, Marcelo Ebrard Casaubon
S.E. Ministra de Relaciones Exteriores del Reino de Noruega, Ine Eriksen Søreide
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores del Reino de los Países Bajos, Stef Blok
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Miguel Vargas
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República del Perú, Gustavo Meza-Cuadra Velásquez
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Singapur, Vivian Balakrishnan
S.E. Ministra de Relaciones Exteriores de la República de Sudáfrica, Grace Pandor
S.E. Ministra de Relaciones Exteriores del Reino de Suecia, Ann Linde
S.E. Ministro de Relaciones Exteriores dela Confederación Suiza, Ignazio Cassis

(Traducción no oficial)