Francia y la seguridad sanitaria internacional

Partager

A escala planetaria, numerosos factores aumentan los riesgos sanitarios epidémicos. Tenemos, entre otros, el aumento del comercio —de bienes y personas— el cambio climático, la degradación del medio ambiente (tanto en términos de pérdida de biodiversidad como de invasión de hábitats naturales que favorece el acercamiento entre los animales y las personas).

Las grandes pandemias (sida, tuberculosis y malaria), las epidemias (como los virus de la gripe) y las enfermedades emergentes (como MERS-CoV, SARS, Ébola, Zika y COVID-19) han recordado a la comunidad internacional la importancia de la seguridad sanitaria y las dificultades para garantizarla. Muestran también la envergadura de las consecuencias (humanas, sociales, diplomáticas y económicas) que una crisis de este tipo puede generar.

Las crisis sanitarias son también un recordatorio de la interdependencia entre el medio ambiente y las especies vivas y de la necesidad de cambiar de método en la lucha contra las crisis sanitarias epidémicas. Es el enfoque transversal que ha elegido la comunidad internacional con la iniciativa « Una sola salud ».

¿Qué es la seguridad sanitaria internacional ?

La seguridad sanitaria internacional cubre la totalidad de las actividades preventivas y correctivas realizadas para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones ante los acontecimientos relacionados con la salud. Nos referimos a la prevención, la vigilancia, la detección y la evaluación de los riesgos sanitarios, así como a la definición y la aplicación de medidas de preparación, notificación, respuesta y gestión de estos riesgos desde una óptica de salud pública a escala mundial. La seguridad sanitaria internacional está estrechamente vinculada al fortalecimiento de los sistemas sanitarios, ya que sólo se logra mediante un sistema sanitario resiliente capaz de prevenir y detectar los riesgos y de darles respuesta.

« Una sola salud »

El concepto de « Una sola salud », nacido a principios del decenio de 2000, se refiere a la idea de que la salud humana y la animal son interdependientes y están vinculadas a la salud de los ecosistemas en los que viven y coexisten.
Los últimos decenios se han caracterizado por un aumento de las crisis sanitarias. De esta forma, se pone de relieve el estrecho vínculo entre la salud humana y la animal : el 60 % de las enfermedades humanas infecciosas conocidas son de origen animal. Este es también el caso del 75% de las enfermedades humanas emergentes. Nos referimos, por ejemplo, a casos de infecciones humanas con ciertos virus de la gripe aviar, casos humanos de infección MERS-Cov, enfermedades transmitidas por vectores (Zika, dengue, chikungunya), de la epidemia de enfermedad por virus Ébola y ahora del COVID-19.

Sobre la base de esta observación, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzaron a trabajar conjuntamente en 2010 en el marco del enfoque « Una sola salud ».

Dentro de este marco, las organizaciones trabajan en equipo sobre la gestión de los riesgos sanitarios, estudiando las interacciones animales-hombres-ecosistemas. Por ejemplo, se están poniendo en marcha acciones de protección del medio ambiente que tienen efectos sobre las enfermedades transmisibles. En general, este enfoque funciona en todas las dimensiones de la salud humana y animal, englobando el conjunto de las patologías que tienen un impacto sobre la salud pública y la seguridad alimentaria.

La seguridad sanitaria en el centro de la estrategia francesa

Una de las prioridades de Francia en materia de salud mundial es mejorar la seguridad sanitaria internacional, en coordinación y cooperación con sus asociados, en particular la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la que existe una fructífera asociación estratégica en este sentido. Así pues, la seguridad sanitaria internacional y la lucha contra las enfermedades epidémicas y pandémicas forman parte de las 5 prioridades del Acuerdo Marco entre Francia y la OMS para el período 2020-2025. Durante su mandato en el Consejo Ejecutivo de la OMS (mayo de 2015 a mayo de 2018), Francia también se esforzó por fortalecer la seguridad sanitaria internacional, en particular mediante la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI).

Para lograr este objetivo principal, Francia está tomando medidas en las tres áreas siguientes :

  1. Ayudar a reforzar la capacidad de los Estados, en un enfoque preventivo para la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), en colaboración con la OMS ;
  2. Reforzar la acción de la UE en materia de seguridad sanitaria internacional ;
  3. Promover la lucha contra las enfermedades emergentes y garantizar el acceso a los productos esenciales para la salud pública.

El papel del Reglamento Sanitario Internacional

El Reglamento Sanitario Internacional (RSI) es un instrumento jurídicamente vinculante. Es el principal medio de proteger a la población mundial contra enfermedades nuevas y resurgentes, choques microbianos y otras amenazas para la salud pública y la seguridad sanitaria.

Concretamente, a través del RSI, los Estados se comprometen a adquirir y mantener un conjunto mínimo de capacidades operativas para detectar riesgos, alertar sobre ellos y darles respuesta. Estas capacidades son esenciales para que un Estado pueda responder a una emergencia de salud pública y evitar que se propague a otros países.

Francia apoya la plena aplicación del RSI, que fue aprobado en 2005 por 196 Estados Partes y entró en vigor en 2007. Sin embargo, hoy en día sólo 1/3 de los Estados Partes en el RSI lo cumplen y tienen la capacidad de prevenir y detectar riesgos sanitarios de gran envergadura y darles respuesta.

Para garantizar la seguridad sanitaria internacional de manera sostenible y duradera, el RSI debe ser implementado de manera efectiva y verificada. Francia apoyó la elaboración de un nuevo marco para supervisar y evaluar la aplicación del RSI. Participa en su despliegue, en particular movilizando a sus expertos para que participen en misiones de evaluación organizadas por la OMS a petición de los países.

Francia en la crisis internacional del COVID-19

Frente al COVID-19, que ahora afecta a todos los continentes, Francia contribuye a la respuesta internacional a través de su ayuda directa al desarrollo y su apoyo a las instituciones multilaterales.

Francia apoya activamente a las instituciones internacionales multilaterales que movilizan sus conocimientos especializados y su capacidad financiera en estrecha colaboración y bajo la coordinación de la OMS.

Véase en particular COVID-19 : Ayuda a África

El 16 de abril, el Presidente de la República Francesa reunió por conferencia telefónica a los responsables de las principales organizaciones internacionales en materia de salud mundial, activas en la respuesta contra el Covid-19 (OMS, Fondo Mundial, Unitaid, Gavi, CEPI, Wellcome Trust, Fundación Gates, Banco Mundial, Medecines Patent Pool, así como Françoise BARRE-SINOUSSI, Presidenta del “Comité analyse recherche et expertise” ) para fortalecer la coordinación internacional en torno a la OMS y construir una iniciativa multilateral. Los participantes convinieron en la necesidad de una iniciativa coordinada y amplia encaminada a la eficiencia y la equidad.

Este intercambio permitió definir un llamamiento común para la acción encaminado a acelerar el desarrollo y el acceso a los tratamientos, diagnósticos y vacunas, incluso en los países más desfavorecidos.
Este llamamiento se apoya en 4 pilares :

  • Diagnósticos ;
  • Tratamientos ;
  • Vacunas ;
  • Apoyo a los sistemas sanitarios en los países más frágiles.

Objetivos :
1. Acelerar el diseño y la producción de diagnósticos, tratamientos y vacunas..
El desafío es mayor en la medida en que un número creciente de países y territorios se esfuerzan por levantar gradualmente las medidas de confinamiento adoptadas para frenar el avance del virus.
2.Garantizar un acceso seguro, equitativo y universal al diagnóstico, el tratamiento y las vacunas.
Debemos elaborar ahora un enfoque integral para asegurarnos de que nadie se quede atrás y para dar una respuesta internacional justa, transparente, equitativa, eficaz y rápida.
3. Consolidar los sistemas de salud para combatir el COVID-19 y continuar la lucha contra otras enfermedades..
La pandemia de COVID-19 está teniendo un impacto muy fuerte entre los más vulnerables del mundo. El fortalecimiento de los sistemas de salud mundiales es esencial para ayudar a los países a luchar contra la pandemia, para evitar que los sistemas sanitarios se vean desbordados por la crisis y para no poner en peligro los logros alcanzados en la lucha contra el VIH, la tuberculosis y la malaria.

Para ello, Francia ha puesto en marcha una plataforma de cooperación mundial (Access to COVID-19 Tools - ACT) para acelerar e intensificar la investigación, el desarrollo, el acceso y la distribución equitativa de las vacunas y otros tratamientos terapéuticos y de diagnóstico que salvan vidas, así como el fortalecimiento de los sistemas sanitarios.

Parmi les organisations mobilisées autour de cette initiative, il faut citer :

Por otra parte, el 9 de abril, Francia anunció la puesta en marcha de la iniciativa « Covid-19 - salud en común » para responder a la crisis sanitaria provocada por la pandemia en los países más vulnerables de África, el Océano Índico, el Caribe y el Oriente Próximo. Dotada con 1.200 millones de euros, prestará apoyo rápido a los sistemas sanitarios, las redes regionales de vigilancia epidemiológica y las ONG que trabajan sobre el terreno.

Actualización : abril de 2020