La solidaridad europea frente al COVID-19

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Frente al COVID-19, la unión debe hacer la fuerza. No superaremos esta crisis sin una reactivación europea fuerte y solidaria. La Unión Europea ya ha tomado medidas y estos esfuerzos continúan tanto a nivel europeo como entre los propios países.

Actualización: septiembre de 2020

Una respuesta europea común

Francia ha desempeñado un papel de liderazgo para alentar la Unión Europea a evaluar el alcance de la crisis solicitando la reunión, el 10 de marzo de 2020, de un Consejo Europeo extraordinario e instando a adoptar medidas coordinadas en las fronteras para evitar situaciones en las que cada cual «vaya a lo suyo».

De la iniciativa franco-alemana al Plan de recuperación para Europa

El 18 de mayo, Francia y Alemania propusieron una iniciativa común para la recuperación europea frente a la crisis con 19 medidas para que Europa pueda superar la crisis actual y salir fortalecida de ella. Entre dichas medidas, ambos países propusieron crear un Fondo Europeo de Recuperación para la solidaridad y el crecimiento. La idea fue retomada por la Comisión Europea el 27 de mayo bajo el nombre de Next Generation EU.

El 21 de julio de 2020, el Consejo Europeo acordó un plan de recuperación histórico dotado con un total de 750 000 millones de euros, entre ellos 390 000 millones de subvenciones. Por medio de este acuerdo se formalizó por primera vez el principio de un endeudamiento común de todos los Estados miembros. Se trata de un momento crucial sin precedentes para la construcción europea y de una clara señal de la solidaridad en el continente. Para Francia, esto supone concretamente 40 000 millones de euros, que servirán para financiar su plan nacional de recuperación. Gracias a esta coordinación entre los Estados miembros, la recuperación en Europa será más sólida y más rápida.

Más información sobre el Plan de recuperación para Europa (en francés)

Los jefes de Estado y de Gobierno también han adoptado varias medidas para coordinar esfuerzos en materia de salud pública, proteger a los europeos y atenuar las consecuencias socioeconómicas de la epidemia:

  1. Disponer de material médico compartido (equipos de protección, respiradores y equipos de laboratorio) con la creación de la primera reserva común de material médico y la adjudicación de contratos públicos comunes para la compra de equipos de protección individual. Ello implica también un esfuerzo coordinado para aumentar las capacidades de producción. Al mismo tiempo, se ha impuesto una autorización de exportación de equipos individuales de protección para las exportaciones fuera de Europa.
  2. Apoyar la investigación de una vacuna contra el COVID-19. El 4 de mayo, la Comisión Europea organizó una conferencia mundial de donantes en línea en la que se lograron recaudar 7400 millones de euros para elaborar herramientas de diagnóstico, tratamientos, y vacunas contra el coronavirus y distribuirlos en el mundo entero.
  3. Aunar esfuerzos para permitir que los ciudadanos europeos que se encuentren bloqueados fuera de la Unión puedan regresar a sus países.
  4. Facilitar la circulación dentro de la Unión Europea, no solo de bienes y mercancías a través de corredores prioritarios en las fronteras interiores para el abastecimiento de hospitales, comercios y fábricas, principalmente, sino también de personas cuando sea necesario, en particular de los trabajadores fronterizos y de los ciudadanos europeos que regresen a sus países
  5. Responder a la crisis reasignando 37 billones de euros del presupuesto de la UE a la política de cohesión.
  6. Apoyar a las empresas y a los trabajadores flexibilizando las normas en materia de ayudas estatales. .
  7. Suspender el Pacto de Estabilidad para permitir que los Estados miembros puedan derogar las normas presupuestarias frente a la pandemia.

La Comisión Europea es la encargada de velar por la correcta aplicación de estas medidas. Actualmente se están examinando medidas adicionales a nivel europeo para dar respuesta a esta crisis sin precedentes.

La lucha contra el COVID-19 en cifras
  • Un plan de recuperación de 750 000 millones de euros, de los cuales 40 000 millones se destinan a Francia
  • 40 billones de euros del Banco Europeo de Inversiones para apoyar a las ETI (empresas de mediana capitalización) y a las PYME (pequeñas y medianas empresas)
  • 37 billones de euros del presupuesto de la UE en concepto de la política de cohesión, esto es,
  • 650 millones de euros para Francia
  • 140 millones de euros para la investigación de vacunas
  • 179 millones de euros podrán comprometerse para apoyar a los trabajadores despedidos y a los autónomos
  • + 125 millones de euros para el Mecanismo de Protección Civil de la Unión (cofinanciación de vuelos de repatriación y compra de material)
  • + 3,6 millones de euros para el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades
  • 500 billones de euros en el marco de un conjunto de medidas para apoyar las economías de los Estados miembros de la Unión Europea

A estas medidas se añade el Programa temporal de compras de emergencia en caso de pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo, que tiene previsto comprar por un importe de 1350 billones de euros la deuda de los Estados y de las empresas de la zona euro en los mercados.

Una solidaridad europea

Ningún país puede superar la crisis solo. La solidaridad debe seguir siendo nuestro hilo conductor, ahora y después de la epidemia. . En este sentido, para respaldar a los ministros a cargo de los sectores afectados por la crisis, se han activado una serie de mecanismos europeos de coordinación, de intercambio de información, de buenas prácticas y de gestión de crisis que han adoptado la forma de comités de expertos, particularmente en el ámbito de la salud (Francia, por ejemplo, está representada en el Comité de Seguridad Sanitaria de la UE por el ministerio francés de Solidaridad y Sanidad).

La solidaridad entre países europeos se ha manifestado y sigue manifestándose día a día de forma tangible con la acogida de pacientes para aliviar a los países más afectados, la donación de material médico (más de 3 millones de mascarillas donadas a Italia por sus vecinos, por ejemplo), la coordinación de esfuerzos para permitir que los más de 78 000 europeos, entre ellos 8000 franceses, bloqueados en el extranjero pudieran regresar a sus lugares de residencia, o el desarrollo de programas de investigación comunes.

La Comisión también ha creado un dispositivo de supervisión de la aplicación de las medidas de emergencia adoptadas por los Estados miembros, con el propósito de garantizar el respeto de los valores fundamentales de la Unión.

Una solidaridad internacional

El 8 de abril, la Comisión Europea y el alto representante de la UE presentaron el paquete de medidas «Equipo Europa» destinado a apoyar los esfuerzos realizados por los países socios para hacer frente a la pandemia de COVID-19, aportándoles 18 800 millones de euros provenientes de los recursos combinados de la Unión, sus Estados miembros y las instituciones financieras europeas. Los primeros paquetes de medidas «Equipo Europa» están siendo implementados a día de hoy.

A modo de ejemplo, la DG ECHO ha establecido, con el apoyo de Francia y otros Estados miembros, un puente aéreo humanitario destinado a prestar asistencia a países con dificultades, en particular en África, dotado con 10 millones de euros y con el que se espera organizar hasta 30 vuelos humanitarios (con equipos médicos y personal).