La solidaridad europea frente al COVID-19

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Frente al COVID-19, la unión debe hacer la fuerza. No superaremos esta crisis sin una reactivación europea fuerte y solidaria. La Unión Europea ya ha tomado medidas y estos esfuerzos continúan tanto a nivel europeo como entre los propios países.

Actualización: 27 de mayo de 2020

Una respuesta europea común

Francia ha desempeñado un papel de liderazgo para alentar la Unión Europea a evaluar el alcance de la crisis solicitando la reunión, el 10 de marzo de 2020, de un Consejo Europeo extraordinario e instando a adoptar medidas coordinadas en las fronteras para evitar situaciones en las que cada cual «vaya a lo suyo».

Los jefes de Estado y de Gobierno han adoptado varias medidas para coordinar esfuerzos en materia de salud pública, proteger a los europeos y atenuar las consecuencias socioeconómicas de la epidemia:

  1. Disponer de material médico compartido (equipos de protección, respiradores y equipos de laboratorio) con la creación de la primera reserva común de material médico y la adjudicación de contratos públicos comunes para la compra de equipos de protección individual. Ello implica también un esfuerzo coordinado para aumentar las capacidades de producción. Al mismo tiempo, se ha impuesto una autorización de exportación de equipos individuales de protección para las exportaciones fuera de Europa.
  2. Apoyar la investigación de una vacuna contra el COVID-19. El 4 de mayo, la Comisión Europea organizó una conferencia mundial de donantes en línea en la que se lograron recaudar 7400 millones de euros para elaborar herramientas de diagnóstico, tratamientos, y vacunas contra el coronavirus y distribuirlos en el mundo entero.
  3. Aunar esfuerzos para permitir que los ciudadanos europeos que se encuentren bloqueados fuera de la Unión puedan regresar a sus países.
  4. Facilitar la circulación dentro de la Unión Europea, no solo de bienes y mercancías a través de corredores prioritarios en las fronteras interiores para el abastecimiento de hospitales, comercios y fábricas, principalmente, sino también de personas cuando sea necesario, en particular de los trabajadores fronterizos y de los ciudadanos europeos que regresen a sus países
  5. Responder a la crisis reasignando 37 billones de euros del presupuesto de la UE a la política de cohesión.
  6. Apoyar a las empresas y a los trabajadores flexibilizando las normas en materia de ayudas estatales. .
  7. Suspender el Pacto de Estabilidad para permitir que los Estados miembros puedan derogar las normas presupuestarias frente a la pandemia.

La Comisión Europea es la encargada de velar por la correcta aplicación de estas medidas. Actualmente se están examinando medidas adicionales a nivel europeo para dar respuesta a esta crisis sin precedentes.

La lucha contra el COVID-19 en cifras
  • 40 billones de euros del Banco Europeo de Inversiones para apoyar a las ETI (empresas de mediana capitalización) y a las PYME (pequeñas y medianas empresas)
  • 37 billones de euros del presupuesto de la UE en concepto de la política de cohesión, esto es,
  • 650 millones de euros para Francia
  • 140 millones de euros para la investigación de vacunas
  • 179 millones de euros podrán comprometerse para apoyar a los trabajadores despedidos y a los autónomos
  • + 125 millones de euros para el Mecanismo de Protección Civil de la Unión (cofinanciación de vuelos de repatriación y compra de material)
  • + 3,6 millones de euros para el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades
  • 500 billones de euros en el marco de un conjunto de medidas para apoyar las economías de los Estados miembros de la Unión Europea

A estas medidas se añade el Programa temporal de compras de emergencia en caso de pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo, que tiene previsto comprar por un importe de 1350 billones de euros la deuda de los Estados y de las empresas de la zona euro en los mercados.

El 23 de abril de 2020, se celebrará un Consejo Europeo al objeto de examinar las medidas ya adoptadas e idear conjuntamente los medios para superar esta crisis. Es necesaria una señal clara de acción coordinada y solidaria. Los medios y las modalidades deben diseñarse y decidirse de forma conjunta. Ningún país puede superar la crisis solo. La solidaridad debe seguir siendo nuestro hilo conductor, ahora y después de la epidemia.

Una solidaridad europea

Se han activado mecanismos europeos de coordinación, de intercambio de la información, de buenas prácticas y de gestión de crisis. El trabajo de los ministros a cargo de los sectores afectados por la crisis, así como los comités de expertos, en particular en el sector de la salud (específicamente, el comité de seguridad sanitaria donde Francia está representada por el Ministerio de Solidaridad y Sanidad), son ejemplos claros.

Por último, la solidaridad entre los países europeos se ha manifestado y se sigue manifestando día a día de forma concreta con la acogida de pacientes para aliviar a los países más afectados, la donación de material médico (más de 3 millones de mascarillas donadas a Italia por sus vecinos, por ejemplo), los esfuerzos coordinados para permitir que los europeos que se encuentran bloqueados en el extranjero puedan regresar a sus países, y la elaboración de programas de investigación comunes.

Actualmente, se está debatiendo con el fin de coordinar las medidas de desconfinamiento entre los Estados en el espacio Schengen. Además, la Comisión elaboró un mecanismo de supervisión de la aplicación de las medidas de emergencia tomadas por los Estados miembros para garantizar el respeto de los valores fundamentales de la Unión.

Una solidaridad internacional

El 8 de abril, la Comisión Europea y el Alto Representante presentaron el conjunto de medidas “Equipo Europa” que tiene por objeto a apoyar los esfuerzos realizados por los países socios para enfrentar la pandemia de COVID-19 aportándoles 15,6 billones de euros, gracias a los recursos combinados de la Unión, de sus Estados miembros, y de las instituciones financieras europeas. Los primeros conjuntos de medidas “Equipo Europa” se están ejecutando.

Por ejemplo, con la iniciativa de Francia, la DG ECHO estableció un puente aéreo humanitario en beneficio de países en dificultad, y en particular África, dotado de 10 millones de euros, que debe permitir la organización de 30 vuelos humanitarios (con material sanitario y personal).

Desde que se grabó este mensaje de Amélie de Montchalin el 31 de marzo, se han manifestado nuevas solidaridades, especialmente la de Austria, que recibió a 3 pacientes franceses y a quienes agradecemos por su ayuda.