Avances un año después del Llamamiento de Christchurch

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El atentado del 15 de marzo de 2019 en Christchurch, Nueva Zelanda, fue premeditado y retransmitido en directo en las redes sociales. El vídeo se estuvo retransmitiendo durante largos minutos y llegó a un gran público incluso después de que se interrumpiera su difusión. Estos espantosos ataques confirieron una dramática envergadura, nunca vista, al fenómeno de retransmisión de asesinatos en las redes sociales.

La tragedia dejó patente que los medios puestos hasta entonces por las empresas para luchar contra la difusión de contenido de carácter terrorista en sus plataformas eran insuficientes.

Conscientes de las limitaciones, Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, y Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, reunieron el 15 de mayo de 2019 en París a unos diez jefes de Estado y a representantes de alto nivel de las empresas de internet. Se perseguía lanzar el Llamamiento de Christchurch para eliminar el contenido terrorista y extremista violento de la red.

El llamamiento se ideó como una batería de compromisos de los Estados, las empresas y la sociedad civil para dotar de mayor eficacia y coordinación a la lucha contra el contenido terrorista y extremista violento de la red respetando a la vez los valores fundadores de internet: la transparencia, la apertura y la protección de los derechos fundamentales.

Esta cooperación sin precedentes ya ha empezado a dar unos primeros frutos significativos.

En septiembre de 2019, durante el 74.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y tras varias negociaciones con las empresas de internet, el presidente de la República Francesa y la primera ministra de Nueva Zelanda anunciaron:

1. la reforma de la estructura y la gobernanza del Global Internet Forum to Counter Terrorism (GIFCT) para lograr una mayor independencia con respecto a las empresas fundadoras del Foro (Facebook, Microsoft, Twitter y YouTube);

2. la creación de grupos de trabajo en este GIFCT reformado que se dediquen a investigar el uso de internet por terroristas y extremistas violentos para entender mejor el fenómeno; la lucha contra el encierro creado por los algoritmos y la elaboración de un marco común para compartir datos respetando la privacidad y los derechos fundamentales de los usuarios;

3. el desarrollo de un único protocolo de gestión de crisis para los Estados y las empresas, elaborado teniendo en cuenta la labor de Europol y la Comisión Europea para responder eficaz y prontamente en caso de atentado terrorista y/o de propagación viral de contenido terrorista en la red.

Estas tres medidas están en proceso de implementación.

Desde septiembre de 2019, las empresas fundadoras del GIFCT:

  • han convertido el GIFCT en una organización sin ánimo de lucro jurídicamente independiente de ellas. El GIFCT es ahora una ONG de derecho estadounidense con sede en Delaware;
  • organizaron un taller de dos días (YouTube) en Wellington, el 3 y 4 de diciembre de 2019, con representantes de las empresas, los Estados y la sociedad civil para reforzar el protocolo de crisis establecido en el marco del Llamamiento de Christchurch;
  • lanzaron el proceso de selección de organizaciones de la sociedad civil que deseen formar parte del Comité Consultivo Independiente;
  • han seleccionado a un director ejecutivo.

Además de estos avances, el Llamamiento de Christchurch ha permitido reforzar la cooperación entre Francia, los Estados que apoyan el Llamamiento y las grandes empresas de internet sobre temas relativos a la lucha contra el contenido terrorista en la red. También ha permitido entablar un diálogo nuevo con la sociedad civil internacional. Un año después de su lanzamiento, el Llamamiento cuenta con el apoyo de 48 Estados, la Comisión Europea, el Consejo de Europa, la UNESCO y los principales proveedores de servicios en línea (Amazon, Facebook, Google, Microsoft, Dailymotion, Twitter, YouTube y Qwant).

Para incluir a la sociedad civil en la implementación de los compromisos tomados en París, Francia y Nueva Zelanda han comenzado a promover una red de organizaciones de la sociedad civil internacional que apoya el Llamamiento de Christchurch. Esta red compuesta por 44 organizaciones es consultada periódicamente.

El Llamamiento es un texto ambicioso. Francia sigue de cerca el trabajo realizado en el marco de los compromisos correspondientes. Como miembro del Consejo Consultivo Independiente del GIFCT reformado (junto con Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Japón, Ghana y Nueva Zelanda), Francia velará más especialmente por que no se demore la creación de los grupos de trabajo.