Los otros actores de la ayuda francesa

Paralelamente a las instituciones públicas nacionales, numerosos actores franceses, pertenecientes principalmente a la sociedad civil, trabajan en el ámbito de la cooperación al desarrollo. Su papel en el campo de las relaciones internacionales, de la ayuda al desarrollo y del tratamiento de los retos globales se ha incrementado en los últimos años.

Organizaciones No Gubernamentales (ONG)

Con el fin de luchar contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión, y contribuir a la gestión de la mundialización para preservar los derechos económicos, sociales y culturales de las personas, El Estado y las Organizaciones No Gubernamentales aúnan sus esfuerzos.

Las ONG intervienen eficazmente en el campo de la solidaridad internacional en complemento de los programas bilaterales y multilaterales, con sus especificidades y ventajas particulares: proximidad sobre el terreno, saber hacer en materia de diálogo, organización y apropiación por parte de los beneficiarios, capacidad de innovación y de propuesta, respuesta adaptada en contextos institucionales complejos.

Por tanto, las ONG francesas se han asociado regularmente a los trabajos y la definición de las estrategias en materia de desarrollo en los últimos años:

  • Elaboración del documento marco de cooperación al desarrollo (DMCD) en 2010.
  • Preparación de las grandes reuniones internacionales como la Conferencia de Nagoya, la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y la Conferencia de Alto Nivel sobre el Desarrollo “G20 Desarrollo”.
  • Representación oficial en la delegación francesa en el foro de Busan consagrado a la eficacia de la ayuda en 2011.

En 2013, esta voluntad de concertación dio lugar a la organización de la Conferencia sobre desarrollo y solidaridad internacional. Esta conferencia, de una magnitud sin precedentes, duró seis meses y reunió por primera vez desde 1997 a todos los actores del desarrollo y la solidaridad internacional: Estado, ONG, sindicatos, empresas privadas, fundaciones, colectividades territoriales, parlamentarios nacionales y europeos, organismos de investigación y socios del Sur. Durante la Conferencia se trataron cinco temas prioritarios para la política francesa de desarrollo: la nueva agenda del desarrollo pos-2015 y la integración del desarrollo sostenible en esta agenda; la transparencia y la eficacia de la ayuda; la coherencia de las políticas públicas a favor del desarrollo; la asociación con los actores no gubernamentales del desarrollo; y las innovaciones tecnológicas y sociales y las políticas de investigación a favor del desarrollo.

Por otra parte, Francia anunció en 2012 su intención de duplicar la proporción de la ayuda que transita a través de las ONG francesas en los próximos cinco años.

Colectividades territoriales

Cerca de 5.000 colectividades territoriales francesas llevan a cabo acciones de desarrollo en el extranjero con más de 10.000 colectividades locales socias, totalizando más de 13.000 proyectos en 147 países, por lo que conforman la mayor red de este tipo en el mundo, comparable por su magnitud a la red de nuestras implantaciones diplomáticas bilaterales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores también se asocia a estas iniciativas brindando apoyo a la acción exterior de las autoridades locales - reconocida por la ley desde hace 30 años. El Ministerio brinda apoyo principalmente a través de una estructura específica, la Delegación para la Acción Exterior de las Colectividades Territoriales (DAECT), cuya misión es realizar un inventario de la cooperación descentralizada, formular propuestas destinadas a reforzarla e implementar una política de cooperación con las colectividades territoriales, basada en convocatorias de proyectos trienales, anuales y bilaterales. Bajo sus auspicios se establece el atlas de la cooperación descentralizada y se efectúan desde 2007 las declaraciones anuales de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de las colectividades territoriales.

A través del intercambio de experiencias de proximidad, esta “diplomacia de las ciudades y de los territorios” permite valorizar la experiencia francesa en sectores de excelencia (gestión de los servicios públicos locales, asistencia para la creación de infraestructuras básicas, desarrollo rural, planificación urbana, transportes, turismo, administración digital, gestión del medio ambiente) y promover los retos mundiales cuya solución reside frecuentemente en un enfoque local: gobernanza democrática, desarrollo sostenible, clima, servicios destinados a los ciudadanos e iniciativas económicas.

Más concretamente, por su situación geográfica y las relaciones principalmente económicas, universitarias y migratorias que mantienen con su entorno, las colectividades de ultramar tienen un papel específico a desempeñar en el dispositivo nacional y europeo.

El efecto de palanca que representa la acción exterior de las colectividades territoriales debe dar lugar a un mayor reconocimiento y ponerse en perspectiva, gracias a un marco legislativo modernizado y a instituciones más eficaces, como lo recomienda el informe de André Laignel, presentado al Ministro de Asuntos Exteriores en enero de 2013. Por otra parte, el CICID del 31 de julio de 2013, exhortó a las colectividades territoriales a desempeñar un papel cada vez relevante en las dinámicas territoriales de desarrollo, teniendo en cuenta en lo posible las políticas de apoyo a la descentralización.

En efecto, es a la Comisión Nacional de Cooperación Descentralizada, instancia de concertación interministerial compuesta a paridad igual por las asociaciones nacionales representativas de las colectividades territoriales y las grandes administraciones del Estado desde la ley de 1992, que corresponde debatir sobre estas nuevas misiones, con una perspectiva de refuerzo de la acción de las colectividades y de su papel internacional.

Función del Parlamento

El Parlamento está asociado a la política de cooperación y controla la acción del Gobierno en este ámbito. Sus competencias en el ámbito de la adopción y del seguimiento de la ejecución de las leyes de finanzas se reforzaron con la entrada en vigor de la ley relativa a las leyes de finanzas del 1 de agosto de 2001 (LOLF). Su misión consiste en examinar el proyecto de ley de finanzas que se le presenta anualmente, después de enmendarlo de ser necesario. Los debates organizados en esta ocasión le permiten interrogar con precisión sobre sus actividades a los ministerios que participan en la ayuda al desarrollo. El seguimiento de la ejecución y los intercambios con el ejecutivo continúan durante el resto del año por otros medios (misiones de control y evaluación, preguntas escritas, preguntas al Gobierno, procedimiento legislativo, etc.).

La implicación del Parlamento en el ámbito de la ayuda al desarrollo se ha reforzado considerablemente, en especial a través de la evolución de sus prerrogativas en materia de relaciones exteriores. El refuerzo de su implicación se ha traducido en numerosas consultas del Parlamento y la publicación de varios informes parlamentarios sobre los retos de la ayuda al desarrollo, lo que demuestra su voluntad de participar activamente en la definición de las políticas de desarrollo y su seguimiento.

El sector privado

Con una lógica de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), las empresas privadas integran cada vez más los retos del desarrollo internacional en su propio desarrollo. Por otra parte, existe una gran diversidad de formas de asociación entre el sector privado y los actores tradicionales de la ayuda (Estado, ONG, colectividades) que varían según los sectores, las necesidades y las circunstancias: ayuda financiera, contribuciones en especie (víveres, transporte, logística, equipos, suministros, medicamentos, etc.). Los actores del sector privado también intervienen en el campo humanitario, tras una catástrofe natural, en las zonas de conflicto, etc. Estos actores suelen intervenir de manera concertada con las instituciones, agencias y organizaciones de la sociedad civil locales e internacionales.

Los centros de investigación

Los centros de investigación son estructuras específicas que tienden a producir conocimiento, independientemente del mundo político, pero cuyos trabajos son útiles para este último con el fin de mejorar y modernizar los dispositivos institucionales y operativos: las universidades y los centros de reflexión (que tienen un estatuto asociativo) desempeñan así un papel instructivo cada vez mayor, con el fin de alimentar el debate y participar en el diálogo entre los actores de la política de ayuda al desarrollo.

Actualización : 23.12.13