Olivier de Frouville, candidato presentado por Francia al Comité contra la Desaparición Forzada

Francia presenta la candidatura de Olivier de Frouville para une mandato en el seno del Comité contra la Desaparición Forzada (CED), para el périodo 2019-2023.
La elección tuvo lugar en Nueva York, el 25 de junio de 2019, con ocasión de la 5ª reunión de los Estados Partes de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (la Convención).

El Comité contra la Desaparición Forzada

El (CED) se está estableciendo como la convención internacional para la protección de los derechos humanos contra las desapariciones forzadas adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2006 (la Convención). Compuesto por 10 expertos independientes elegidos por los 59 Estados Partes de la Convención, se creó dentro de las Naciones Unidas para supervisar la aplicación de la Convención.

El Comité de Desapariciones Forzadas cumple varias funciones:

  • Una función de monitoreo al revisar los informes sobre la implementación de la Convención presentados por los Estados Partes y recibir comunicaciones de individuos (Artículo 31) o Estados Partes (Artículo 32) sobre una violación de la Convención, si los Estados Partes han hecho la declaración facultativa prevista en ella;
  • Una función de apoyo que permite a los familiares de una persona desaparecida tomar una solicitud para buscar y encontrar a la persona desaparecida.
  • Una función preventiva para investigar en el lugar con el acuerdo expreso del Estado Parte;
  • Una función de alerta que permite al comité aprovechar la AGNU si la situación empeora o en caso de una práctica generalizada y sistemática de desaparición forzada.

Hasta la fecha, 59 Estados son partes en la Convención, incluida Francia desde 2008. De los 59 Estados Partes en la Convención, solo 21, incluida Francia, han reconocido al Comité sobre Desapariciones Forzadas la doble competencia para conocer comunicaciones individuales (Artículo 31) y comunicaciones estatales (Artículo 32).

La candidatura de Olivier de Frouville

Olivier de Frouville, profesor de Derecho Público, comprometido en la defensa de los derechos humanos

Trayectoria académica de primer orden en el ámbito de los derechos humanos

Olivier de Frouville posee un profundo conocimiento de los derechos humanos, un ámbito al que ha dedicado su carrera universitaria. Profesor de Derecho Público en importantes universidades francesas, director del Centro de Investigación sobre Derechos Humanos y Derecho Humanitario (CRDH, por sus siglas en francés) y miembro del Institut Universitaire de France, es autor de numerosas publicaciones y ha participado en múltiples conferencias y seminarios, contribuyendo así a la difusión de los derechos humanos y el derecho internacional en Francia y en el extranjero.

Experiencia práctica de los mecanismos internacionales de protección de los derechos fundamentales

Olivier de Frouville lleva más de veinte años poniendo sus competencias al servicio de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos. Desde 2009, es el experto designado por Francia en el Mecanismo de la Dimensión Humana de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Como miembro del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, ha sido responsable de controlar la aplicación por los Estados Partes del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966. Asimismo, ha representado a la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) dentro del grupo de trabajo de las Naciones Unidas encargado de negociar y redactar una «Declaración para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos». En calidad de miembro de la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos francesa (CNCDH), ha contribuido al cumplimiento y la aplicación de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario en Francia.

Un especialista del tema de las desapariciones forzadas

Olivier de Frouville lleva muchos años dedicado plenamente a la lucha contra las desapariciones forzadas, un tema del que es un reconocido especialista. Como representante de la FIDH, ha participado en el proceso de redacción de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas. También ha sido miembro, vicepresidente y presidente del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias y, como tal, ha conocido del procedimiento para dar respuesta a los «llamamientos urgentes» de las familias de las víctimas y ha realizado diversas visitas sobre el terreno. Asimismo, es autor de varios artículos y publicaciones académicas sobre las desapariciones forzadas en el derecho internacional y sobre los trabajos del Grupo de Trabajo y del Comité contra la Desaparición Forzada.

Motivación y proyecto

Durante estos cuatro años de mandato, quiero hacer todo lo posible por servir al Comité y a la Convención, persiguiendo dos objetivos principales: mantener los logros alcanzados en los primeros años de funcionamiento del Comité y potenciar su acción para reforzar aún más la lucha contra las desapariciones forzadas.

Las desapariciones forzadas, lejos de ser una cuestión regional o sectorial, son un asunto global que afecta a todos los Estados. El imperativo de la lucha contra las desapariciones forzadas requiere la aceptación universal de la Convención en un futuro lo más inmediato posible.

Desde la creación del Comité se ha realizado un trabajo considerable tanto desde el punto de vista del procedimiento como a nivel normativo. Actualmente, el Comité tiene una práctica y una jurisprudencia bien asentadas. A partir de ahora, es necesario reforzar la influencia de la Convención en los Estados Partes, es decir, lograr que la Convención se convierta para cada Estado Parte en una herramienta operativa, con objetivos claros y acciones específicas. Para ello se requiere un diálogo constructivo y un seguimiento sobre aspectos concretos con el fin de promover mejoras en la legislación y en la práctica. Ello exige también promover con los Estados afectados una acción aún más decidida en lo que se refiere a los llamamientos urgentes y a la búsqueda de desaparecidos. El Comité también debe trabajar en estrecha consulta con las asociaciones de familias de desaparecidos y la sociedad civil con el fin de permanecer atento a sus demandas y preocupaciones. Además, deberá prestarse una atención constante a la incidencia específica de las desapariciones forzadas en las mujeres, pero también en los niños, y ello en colaboración con los demás órganos competentes.

El Comité se sitúa en un entorno institucional más amplio: el del sistema de comités, naturalmente, que supone la necesidad de una coordinación estrecha y una armonización de procedimientos, pero también el del resto del sistema de Naciones Unidas y las organizaciones regionales. Asimismo, debe continuarse la activa cooperación con el CICR, que desempeña un papel clave en numerosos países en lo que respecta a las personas desaparecidas y sus allegados.

Mi candidatura se enmarca pues en la continuidad del excelente trabajo llevado a cabo por el actual miembro francés del Comité, Emmanuel Decaux, para aunar profesionalidad y dinamismo, experiencia, sentido de la responsabilidad y deseo permanente de diálogo con todas la partes interesadas.

Olivier de Frouville

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