Ampliación de la UE
Historia
Hasta este momento, la Unión Europea ha sido objeto de cinco ampliaciones:
en 1973, las Comunidades Europeas se amplían por primera vez. Más de diez años después de haber presentado su solicitud de adhesión, el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca pasan a ser miembros de las Comunidades, uniéndose a los seis Estados fundadores: Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. Noruega, que también había firmado el tratado de adhesión, se pronuncia en referéndum en contra del ingreso a la Unión. Hasta la fecha, esta ampliación ha sido la más grande en términos de la población comprendida;
en 1981, las Comunidades Europeas se amplían admitiendo a Grecia como miembro;
en 1986, España y Portugal ingresan a las Comunidades. Paralelamente, se firma el Acta Única, que fija como objetivo la creación de un mercado interior con libertad de circulación de mercancías, personas y capitales y la libre prestación de servicios para el 1º de enero de 1993;
en 1995, luego de la entrada en vigor del Tratado de Maastricht, se produce otra ampliación de la Unión, con la incorporación de Austria, Suecia y Finlandia. Noruega rechaza el ingreso a la Unión nuevamente mediante referéndum;
el 1º de mayo de 2004, luego de casi cinco años de negociaciones, diez Estados de Europa Central y del Mediterráneo se convierten en miembros de la UE: Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Lituania, Letonia, Malta, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia. La Unión Europea pasa de 15 a 25 miembros e incorpora 75 millones de habitantes.
Los nuevos Estados miembros aplican desde el primer día de su incorporación la legislación de la UE en su totalidad, salvo en aquellos casos en que se les conceden ciertas dispensas temporales. Se benefician del conjunto de las políticas comunes, en particular de la política agrícola común y de la política regional, y apuntan a integrar el espacio Schengen y la zona euro en cuanto cumplan todas las condiciones necesarias. Para el período comprendido entre 2004 y 2006 está previsto que estos nuevos miembros reciban una ayuda comunitaria de 45.000 millones de euros en créditos de compromiso y de 30.700 millones en créditos de pago.
El tratado de Amsterdam (que se firmó en 1997 y entró en vigor en 1999) y el de Niza (que se firmó en 2001 y entró en vigor en 2003) prepararon el terreno para esta ampliación, adaptando sobre todo las instituciones y los mecanismos de decisión a una Europa ampliada. El tratado que establece una Constitución para Europa, firmado en Roma el 29 de octubre de 2004, busca continuar esta profundización y lograr que la Europa ampliada sea "más democrática, transparente y eficaz."
La ampliación mediante la incorporación de diez nuevos Estados miembros es una etapa histórica para la construcción europea. Con 25 miembros, Europa cambia de dimensión:
más de quince años después de la caída del muro de Berlín, el ingreso de los diez nuevos Estados miembros, a los que en 2007 se unirán Bulgaria y Rumanía, marca la unificación del continente. La ampliación pone fin a las divisiones del pasado y afianza la paz y la democracia, garantizando así la libertad y la estabilidad;
se crean nuevas oportunidades para las economías de los nuevos miembros pero también para los 15 países que ya pertenecían a la UE. Desde mediados de la década de 1990, el comercio de Francia con los nuevos Estados miembros ha crecido más del triple: actualmente somos el tercer cliente y el tercer proveedor de estos países, y el saldo de nuestra balanza comercial es positivo. Francia es, asimismo, el segundo inversor extranjero en estos países. Sus inversiones apuntan, casi en su totalidad, a satisfacer la demanda interna de dichos países, que experimenta actualmente un fuerte crecimiento;
con 25 miembros, Europa cobra mayor peso en el ámbito internacional: la Unión Europea, con más de 450 millones de habitantes que representan un cuarto de la riqueza mundial, es una potencia económica de primera línea. La ampliación también da a la UE la oportunidad de adquirir un mayor protagonismo en la escena internacional, gracias a la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y a la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), en pleno desarrollo.
Puesta al día: 02.12.05






