Tratamiento de la información



El primer deber del ministerio de Asuntos Exteriores es suministrar a las autoridades, a toda hora y sin demora, una información precisa, segura y actualizada sobre cualquier problema internacional.



¿De dónde viene la información?

Cada redactor encargado de una región o de un problema específico dispone de las mismas fuentes que todo el mundo: los despachos de las agencias, que llegan directamente a su terminal, la prensa y los otros medios de comunicación (recogidos por la Dirección de comunicación e información), y las publicaciones especializadas conservadas en la biblioteca. El redactor tiene acceso a Internet a través de terminales que respetan la confidencialidad cuando es necesario. Tiene una red de corresponsales susceptibles de ser interrogados rápidamente (cada dirección posee una lista) en el interior y en el exterior: colegas, expertos, universitarios, hombres de negocios, grupos de presión o de reflexión. Además, dispone de las fuentes propias del Departamento: los archivos, la Intranet, - red de información interna -, la mensajería electrónica con sus colegas de París y del extranjero, y sobre todo el flujo de telegramas procedentes de los puestos diplomáticos y que llegan a la pantalla de su despacho, y que son su principal materia prima. La información abunda, ahora hay que tratarla.

"En cualquier caso es conveniente estar bien informado."

Rabelais, Tercer Libro, 1546.

¿Cómo se trata la información?

Las noticias procedentes de las embajadas suelen llegar después que las de las agencias, salvo si se trata de datos confidenciales. Pero ya han sido verificadas y comentadas, lo que no significa que no pueden ser objeto de un nuevo examen. Las otras necesitan ser seleccionadas, criticadas, analizadas por el diplomático que las trata a la luz de su saber y de su experiencia. A él le corresponde también orientar este flujo. La función de información no es pasiva: implica un control permanente sobre lo que no salta a la vista, sobre las corrientes a largo plazo, sobre lo que anuncia los hechos y las ideas de mañana, sobre los indicios de una crisis. Es como una "meteorología diplomática" que exige iniciativa e intuición. En esta línea, el redactor elabora (por orden superior o por su propia iniciativa) sus análisis o síntesis tanto sobre la actualidad como sobre las cuestiones de fondo.

"He hecho esta carta más larga sólo porque no he tenido tiempo de hacerla más corta."

Pascal, Las provinciales, 1656-1657.

¿A dónde va la información?

Al contrario del artículo de prensa, lo que caracteriza la información diplomática es que está orientada hacia la acción. Este objetivo marca la tónica de toda la producción de los servicios. Titulares, fichas, notas o expedientes, todos estos trabajos se hacen para ser utilizados por los responsables. Por consiguiente, deben ser claros, cortos y concisos. En el interior del ministerio, estas notas son enviadas por las direcciones al secretario general y comunicadas al gabinete del ministro o al gabinete bajo su responsabilidad. Pueden ser retransmitidas por el gabinete al exterior, es decir a otros ministerios, a Matignon, al Elíseo o al parlamento; pero también a empresas, asociaciones o colectividades territoriales que contribuyen tambien a la imagen y a la acción de Francia más allá de sus fronteras.

La información, enviada a los responsables a alta velocidad gracias a los nuevos medios de comunicación, está en la base de la acción diplomática.