Los medios de comunicación



El paisaje mediático francés ha pasado por todos los imparables cambios provocados por la evolución tecnológica. Internet ha creado nuevas necesidades que obligan a todos los medios de comunicación a posicionarse y a diversificarse. Las formas de consumo se han modificado perdurablemente: en la era de Internet “2.0” el individuo establece una relación con los medios de masas basada en la participación y el intercambio (foros, blogs y otros chats) que pretende extender a todos los soportes. Los medios de comunicación tradicionales han tenido que adaptar rápidamente sus contenidos creando espacios participativos (tribunas y foros de debate en la prensa, antenas libres en la radio, televisión personal, etc.). Al mismo tiempo, la fidelidad del individuo a su periódico, a su cadena de televisión o a la radio en la que se habían basado sus señas de identidad, ha sido cuestionada por consumidores sobrexpuestos que multiplican sus fuentes, cruzan información, arbitran su tiempo -y por lo tanto su elección- y no dudan en consumir simultáneamente varios soportes.

Frente a esta evolución general, los principales grupos de comunicación franceses (Bouygues en televisión, Lagardère o NRJ en radio, etc.) han comprendido que las marcas «históricas» como TF1, Europe 1, NRJ, etc., suponen una ventaja importante: son verdaderos «puntos de referencia» en el paisaje mediático, lo que para sus dueños representa una garantía de continuidad. De su experiencia en materia de creación y gestión de contenidos y de su capacidad de explotarlos a través de un gran número de vectores dependerá su futuro.

Estos cambios suponen una amenaza principalmente para la prensa escrita. La distribución de los lectores franceses es de las más curiosas de Europa: aunque casi la mitad de los franceses lee un periódico diario, son los que menos diarios consumen de Europa. Sin embargo, Francia es el país de las revistas: cada mes el 97% de los franceses lee al menos una y, por término medio, casi siete títulos. A pesar de estas cifras optimistas, la situación de la prensa de pago no cesa de degradarse y el descenso de su volumen de negocios obliga a los editores a diversificar sus actividades, particularmente a través de Internet. La prensa diaria (11 títulos nacionales y 54 regionales) está liderada por el diario regional Ouest France. Los principales títulos nacionales son el diario deportivo L’Equipe, seguido de los diarios de información general Le Figaro y Le Monde. Las revistas televisivas, lideradas por TV Magazine, forman la familia de revistas más potente. Viene después la prensa femenina, encabezada por Femme Actuelle. La prensa femenina de «alta gama» (Elle, Marie-Claire, Marie-France) es una originalidad francesa: aprovechando su conocimiento en materia de moda y belleza ha conseguido exportar su marca por todo el mundo (tal es el caso de Elle, presente en 44 países). Desde 2005 la prensa de pago ha tenido que hacer frente al reto de la prensa gratuita, cuyo volumen de negocios, potente ya en el sector de los diarios y emergente en el campo de las revistas, está experimentando una rápida progresión (+ 25% en un año).

La oferta radiofónica se adapta con mayor rapidez. Entre radios privadas y emisoras públicas de Radio France el oyente francés puede acceder a casi 50 programas en Île-de-France y a 20 en las grandes ciudades de provincias. Con el paso de la difusión analógica a la digital todas las emisoras podrán difundirse con más facilidad y a menor coste en todo el país, creando nuevas situaciones de competencia entre las diferentes antenas. En fuerte competencia con los soportes digitales, especialmente entre los jóvenes oyentes (intercambio de archivos musicales, diálogo en directo, etc.), los principales grupos de radio (Lagardère, NextRadio, NRJ, RTL) fueron los primeros medios de comunicación tradicionales en reaccionar. Crearon páginas web multitemáticos, blogs, invirtieron en televisión y telefonía móvil, y difunden sus programas a través de Internet (streaming) o, bajo demanda, a través de podcast (teledescarga). En 2008 la difusión digital debería permitirles enriquecer aún más su propuesta radiofónica abriendo posiblidades, por ejemplo, de consumo en diferido, a la carta, o incluso complementar el sonido con imágenes o textos.

En cuanto a la televisión, la multiplicación de la oferta (244 cadenas; Estados Unidos 440; Reino Unido 416; Alemania 93) erosiona la supremacía de las cadenas «históricas» (tres cadenas privadas: TF1, Canal Plus, M6 y cuatro cadenas públicas: France 2, France 3, Arte y La 5) que concentran el 82% de la audiencia. Las cadenas por cable (desde 1985) y posteriormente por satélite (desde 1992) han conquistado, gracias a sus 150 cadenas temáticas, a casi el 30% de los franceses. Actualmente, sin embargo, se enfrentan a la nueva competencia de la televisión digital terrestre. Lanzada en 2005, la TDT ha permitido a los franceses que no deseaban subscribirse a una oferta de pago acceder a 18 cadenas gratuitas, a las que se sumaron 25 cadenas locales a finales de 2007. La TDT ha experimentado desde su lanzamiento un rápido éxito, proporcional a la ampliación de la zona de recepción de la señal digital. El apagón de la señal analógica está previsto para 2011.

Para saber más

El grupo Lagardère, uno de los líderes mundiales en medios de comunicación

France 24: la cadena francesa de información internacional

Fuente : France 2008, La Documentation Française