La Alliance Française



La Alianza Francesa quiere seducir a un público cada vez más amplio y joven. Para ello ha lanzado este año su primera campaña publicitaria mundial. Una estrategia de comunicación muy lograda por lo bien pensada y finamente orquestada sobre la alternativa cultural, el principio que guía a este organismo. La asociación cuenta hoy con 400.000 estudiantes en todo el mundo, 13.000 de ellos en París. El francés tiene el viento en popa en la red de Alianzas si se tiene en cuenta que el número de matrículas ha registrado un alza del 6% entre 2002 y 2003.

La creación de la Alianza Francesa se remonta a 1883, entonces conocida como «Asociación nacional para la propagación del francés en las colonias y en el extranjero ». En 1901 contaba con 516 estudiantes, un éxito que le llevaría a abrir en París una «Escuela francesa de idioma práctico» tras la Primera Guerra Mundial, y que en 1951 pasaría a llamarse «Escuela internacional de idioma y civilización franceses», como sigue conociéndose todavía hoy. Situada en el Boulevard Raspail, en pleno corazón de París, cerca del barrio universitario de La Sorbona, el centro se convertiría muy pronto en un lugar de paso internacional, un lugar de encuentros y de intercambio, donde se mezclan diferentes culturas con un objetivo común: el aprendizaje del francés y de las culturas francófonas. En 2003, cerca de 13.000 estudiantes de 160 nacionalidades pudieron disfrutar de este ambiente de estudio y de convivencia. La escuela ofrece a sus estudiantes 11.000m2, 60 salas de clase, un centro de prensa, un restaurante con tecnología Wifi gratuita y, desde 2002, un centro multimedia de 600m2 con diversos libros de métodos de estudio, novelas, CD-ROM y documentos sonoros para escuchar en aparatos multimedia abiertos al público. Cursos multiculturales y pedagógicos son los objetivos de los profesores, todos titulados y especialistas en Francés como Idioma Extranjero (FLE).

El centro parisiense no tendría la reputación que ha adquirido sin la colaboración de las 1.085 asociaciones que existen en provincia y en el resto del mundo. Su identidad es inseparable de la impresionante red de Alianzas Francesas locales tejida desde hace un siglo en Europa, América, África y Asia. El tipo de organización así como la elección de las actividades forman la especificidad de esta red internacional y es una de las claves de su éxito. Las asociaciones locales sólo están ligadas a la Alianza de París por un «contrato moral », son autónomas y se gestionan por consejos de administración compuestos por cargos electos.

Apolíticas y no confesionales, tienen como objetivo la integración armoniosa entre las culturas francófonas y aquellas de las regiones donde están implantadas. Este modo de funcionamiento explica en gran medida no sólo la perennidad de estas asociaciones sino también el eclecticismo cultural que emana de ellas. El compromiso cultural de la Alianza está íntimamente ligado a su misión pedagógica. Presente en 135 países, la difusión del francés y de las culturas francófonas son su primer objetivo, aunque la alternativa cultural y la promoción de las diferencias son hoy sus mayores retos.

Así, su fin de cara a los próximos años es doble: proponer en un contexto globalizado una alternativa francófona a la homogeneización de la cultura y defender la diversidad cultural, especialmente a través de apoyos a artistas de culturas locales.

Por ello, la Alianza ha hecho del concepto «alternativa cultural» el principal mensaje de su reciente campaña publicitaria, llevada a cabo por la empresa Leo Corporate. Dicha iniciativa de comunicación se lanzó en enero de 2005 para responder a los nuevos retos de la red. Lejos de contraponerse al inglés, cuya difusión, cierto es, no juega en favor de la promoción del francés, la audaz e ingeniosa campaña emplea expresiones inglesas como «french fries», «french flair», «french touch», «french doctors» y «french kiss» para captar mejor a sus destinatarios. Así, se evocan como guiños algunas especificidades francesas (cocina, moda, deporte, acción humanitaria o la «french music» con una banda original de Ludovic Navarre Aka St. Germain). La idea se basa en la convicción de que el francés no ganará nada en su desarrollo si se plantea en oposición al inglés.

Según el último informe del Alto Consejo de la Francofonía sobre el estado del francés en el mundo, el número total de francófonos estaría en aumento (175 millones) y la enseñanza del francés estaría progresando en el continente africano y en Oriente Medio. Además, los estudiantes de francés de nivel escolar o universitario también estarían en aumento. Por supuesto, los más pesimistas dirán que estos avances son bastante tímidos respecto al crecimiento de la población mundial y a la evolución del inglés o del español como tercer idioma. El francés ha conocido periodos más fastos y los riesgos de marginalización deben tomarse en serio. Sin embargo, aún está lejos de perder terreno. La Alianza funciona muy bien (especialmente en China y en Rusia), y el número de estudiantes en toda la red ha progresado un 6% entre 2002 y 2003. Durante mucho tiempo, la Alianza Francesa ha velado por la promoción de una francofonía plural. En el contexto de globalización actual, este organismo quiere, sin alejarse de su objetivo inicial, ser una referencia de diversidad cultural. Su resistencia no es de cara a un idioma sino a la uniformización cultural y al pensamiento único. Sólo así podrá progresar el francés.

Sitio Internet de la Alianza Francesa: www.alliancefr.org

(Fuente : Actualidades en Francia / Anne-Sophie Faullimmel - 08.06)