Magnum : la revolución fotográfica

La primera ola de tropas estadounidenses desembarca al alba en la playa Omaha de Normandía,
el 6 de junio de 1944. La fotografía es de Robert Capa,
considerado uno de los grandes fotógrafos de guerra.
La agencia Magnum, el colectivo de fotógrafos más célebre del mundo, autora de inolvidables imágenes como un republicano abatido en pleno impulso, el Che fumando un puro, una flor tendida a los militares o una joven refugiada afgana de increíbles ojos verdes, celebra en 2007 su 60 aniversario.
Una verdadera cooperativa
Estilo único

Pekín (China), 2005, vista por
el francés Patrick Zachmann.
Con oficinas en París, Londres, Nueva York y Tokio, 60 fotógrafos en activo (82 han trabajado en la agencia), un fondo de un millón de fotografías y 15 agentes en el mundo, Magnum es la última agencia internacional independiente, pese a una situación económica que siempre ha sido frágil.
Todo comenzó tras la Segunda Guerra Mundial. En aquella época, el sexto arte tomaba poco a poco conciencia del poder de la imagen y del alcance creciente de sus testimonios. En mayo de 1947 el estadounidense de origen húngaro Robert Capa, David Seymour, un judío polaco naturalizado estadounidense, el británico George Rodger y el francés Henri Cartier-Bresson fundaron Magnum Photos, " en ningún caso una agencia al uso ", como insistía Robert Capa, cuya inclinación inmoderada por el champagne habría inspirado el nombre de Magnum [1]. En aquella época, los fotógrafos buscaban liberarse del corsé de las grandes revistas y agencias, que disponían de su tiempo y sobre todo de su mayor tesoro, los negativos, a menudo dañados. Además, las imágenes se encuadraban de forma arbitraria o se acompañaban de pies de foto fantasiosos.

El collar,Buenos Aires
(Argentina), 1999, de la
estadounidense
Alessandra Sanguinetti.
Una verdadera cooperativa
Para afirmar su independencia, los fundadores de Magnum optaron por una idea de Robert Capa de 1938, un estatus de cooperativa en el que los fotógrafos ejercieran todos los poderes de forma colegiada y democrática. El equipo, reducido al mínimo, sólo estaría ahí para orquestar sus decisiones. Así, un miembro de Magnum es totalmente libre de elegir su tema de reportaje. Y por primera vez en la historia del sexto arte se convierte en propietario exclusivo de sus negativos, accediendo a un control total del positivado y de la difusión de sus clichés. Una revolución.
No obstante, no cualquiera tiene abierto el templo de la fotografía. Para adquirir el estatus de miembro de pleno derecho de Magnum, primero hay que haber sido nombrado y después asociado por sus pares, que se reúnen una vez al año. " Es un auténtico ritual dirigido a comprobar que el candidato no es fotógrafo de un único tema, sino que posee una visión y que esa fuerza interior es duradera ", señalaba Julián Frydman, director de la agencia en un artículo publicado recientemente en el semanario L’Express.
" Magnum es una comunidad de ideas, de interés humano compartido, de curiosidad por lo que acontece en el mundo, de respeto por lo que en él sucede y deseo de transmitirlo visualmente ". Desde hace seis décadas, los fotógrafos comprometidos de Magnum exponen su visión singular de los eventos históricos que han marcado su tiempo. Imposible olvidar las imágenes de Praga de Josef Koudelka durante la intervención de las tropas del pacto de Varsovia en 1968, el testimonio desgarrador de Raghu Rai de la tragedia de Bhopal o el estudiante solo ante los tanques de Tiananmen que inmortalizó Stuart Franklin.

Una playa cerca de Riga,
en Letonia, del británico
Martin Parr, célebre por
su mirada provocadora y humorística.
Estilo único
La selección de sus miembros, el uso de la famosa Leica y el recurso generalizado al blanco y negro forjaron el inimitable estilo Magnum, aunque todas las facetas de la fotografía siempre han coexistido en la agencia desde su creación. Si las imágenes de guerra del instintivo Robert Capa eran a menudo borrosas, tomadas desde lo más cerca del hombre y de la acción, Cartier-Bresson perseguía "el instante decisivo" en busca del encuadre perfecto, mientras que David Seymour aportaba una mirada tierna sobre sus contemporáneos. El estilo fue evolucionando con la llegada de nuevos talentos, sobre todo en los años noventa del pasado siglo. Jóvenes fotógrafos como el británico Martin Parr o el francés Antoine d’Agata alteraron la estética de la agencia hacia más color y mayor grano y aportaron un punto de vista más lúdico, provocador y acerbo sobre la sociedad moderna. Hoy Magnum se ha hecho múltiple, convirtiéndose en una "orquesta de solistas", como decía Diane Dufour, directora de proyectos especiales de la agencia.
Emmanuel Thévenon
Periodista
Talentos franceses
Además del cofundador Henri Cartier-Bresson, fallecido en 2004, Magnum cuenta en sus filas con otros seis franceses. Raymond Depardon (1942), fotografía los tiempos muertos de la existencia con gran parte de subjetividad. Guy Le Querrec, miembro de la agencia desde 1976, sublima la banalidad, ilustrando escenas de la vida cotidiana como si fueran temas de jazz. Gilles Peress (1946) produce imágenes insoportables como "horrible belleza", muestra del alcance del odio en el hombre. Miembro de Magnum desde 1977, Jean Gaumy se hizo célebre por sus fotografías de pescadores en plena tormenta. A Patrick Zachmann, quien se unió al colectivo en 1990, le apasionan los temas de la identidad y de la inmigración.
Por último, llegado en 2004, Antoine d’Agata ofrece una visión especial de la vida nocturna, con imágenes crudas, en blanco y negro y de gran grano.

Foto de grupo de los fotógrafos de la agencia Magnum con los cuatro fundadores:
Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y David "Chim" Seymour.
Un año de celebraciones
Magnum celebró su 60 aniversario con un programa festivo mundial. La exposición "L’Image d’après" de la Cinemateca francesa de París se centró en la influencia del cine en el trabajo de los fotógrafos de la agencia. Además, imágenes míticas se mostraron durante tres semanas del verano de 2007 en quioscos de la capital ("Magnum Photos, 60 ans, 60 kiosques"). La agencia también participó en los encuentros internacionales de fotografía de Arles (sudeste de Francia) y en el Festival "Visa pour l’image" de Perpiñán (suroeste). Por último, en febrero de 2008 saldrán a la venta 75 ejemplares de un nuevo libro de edición limitada, por la módica suma de 12.500 dólares cada uno.
Internet no ha quedado a la zaga. Un sitio Web dedicado al evento ofrece 60 clichés, a razón de uno al año (http://festival.magnumphotos.com/60_years.php). El sitio Web oficial de la agencia (www.magnumphotos.com/) permite ver más de 400.000 fotos.



