Siria (Extracto de las declaraciones oficiales del 8 de junio de 2012)
R - Respecto a Irán, no tengo nada más que decir, creo que el señor Fabius fue muy claro el miércoles por la noche en Estambul. En torno a esos temas, lo que el señor Annan dijo ayer sucesivamente en la Asamblea General de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, es en primer lugar la preocupación que tenemos nosotros y que tienen todos ante el riesgo de que Siria caiga en la violencia. El Enviado especial conjunto de Naciones Unidas y de la Liga Árabe, Kofi Annan, también fue muy claro frente a la Asamblea General. Él comprobó que el régimen sirio no estaba poniendo en marcha su plan y que continuaba con la represión. La única respuesta, como lo decimos desde hace tiempo junto con nuestros colegas, es reforzar la presión en las autoridades sirias.
Después de la masacre de Houla y la de anteayer en Al-Koubair, la situación se está degradando de manera acelerada y está degenerando. La responsabilidad de las autoridades sirias en estas masacres no puede negarse.
El rechazo de las autoridades sirias a dejar a ingresar a los observadores a los lugares en los que estas masacres fueron cometidas constituye un obstáculo flagrante al trabajo de la MISNUS. En ese marco, quisiera decir varias cosas, la primera es que hemos observado con mucha preocupación la imposibilidad con la que se han topado los observadores de Naciones Unidas para tener acceso a Al-Koubair. Se les impidió, pues, el acceso, fueron amenazados, hubo disparos hacia el lugar en el que se encontraban, todo lo cual me hace rendir homenaje a la acción y valentía de los observadores de la MISNUS, reafirmar en estas circunstancias particularmente graves el pleno apoyo de Francia a su misión, luego, condenar la agresión de la que fueron blanco ayer y reiterar que es obligación del régimen de Damasco garantizar su protección.
En segundo lugar, en relación con lo que usted llama un grupo de contacto, no creo que el señor Annan haya utilizado esta expresión, yo siempre soy prudente con las etiquetas; en todo caso, mencionó la necesidad, y esta es una postura que compartimos sin reservas, la necesidad, ante el riesgo de que se degenere la situación en Siria, de una movilización internacional y aumentar las presiones en el régimen de Damasco. En primer lugar es necesario que este régimen ponga fin a la violencia y, dos, que empiece a aplicar el plan de Kofi Annan, lo cual no ha sido el caso hasta ahora. Desde este punto de vista, estamos a favor de iniciativas que sean susceptibles de alentar la puesta en marcha efectiva del plan Annan. Lo importante es fortalecer la movilización internacional, fortalecer la dinámica que está en proceso en estos momentos y en la que estamos trabajando sin descanso, en particular, desde la masacre de Houla, hemos intensificado los contactos, hemos lanzado llamamientos y también hemos lanzado la preparación de la Conferencia de Amigos del pueblo sirio que celebrará su tercera reunión en París el próximo 6 de julio. También, les recuerdo que, de aquí a entonces, tendremos una reunión internacional importante que será la cumbre del G20 en Los Cabos, México, y sin temor a equivocarme, pienso que será un momento en el que los participantes en esta Cumbre discutirán, evidentemente, la situación que prevalece en Siria.
Lo que buscamos es trabajar con todos aquellos que deseen contribuir en este esfuerzo de la comunidad internacional ya sea en el Consejo de Seguridad, ya sea durante la Conferencia de París que estamos preparando en estos momentos, o con motivo de otras iniciativas que podrían tomarse como lo anunció el señor Kofi Annan ayer en Nueva York. Por supuesto, estamos a favor de ello. Debemos movilizarnos y trabajar juntos para hacer presión en el régimen de Siria, para que se detenga la violencia y dé inicio la transición democrática.






