Siria – Consejo de los Derechos Humanos (1er de junio de 2012)
En estos mismos momentos, acaba de dar inicio una sesión especial del Consejo de los Derechos Humanos. Es la cuarta vez que el Consejo se reúne de manera urgente para discutir la situación de los Derechos Humanos en Siria desde hace un año.
El régimen de Damasco permanece sordo a todos los llamamientos de la comunidad internacional y persiste, a pesar de todo, en su actitud de negar sus responsabilidades. Las masacres y atrocidades continúan sin descanso y han alcanzado un grado de violencia inaudita. La celebración de esta sesión es testimonio de nuestra indignación luego de la masacre de Houla. Francia está trabajando junto con sus colegas en la adopción de una resolución fuerte del Consejo de Seguridad.
P - Las autoridades de Siria anunciaron los resultados de la investigación que iniciaron sobre el caso de Houla, en la que la responsabilidad se atribuye a “grupos armados”. ¿Cuál es su reacción al respecto?
R - Acabo de decirlo, cuando hablé de los trajos que están en curso en el CDH. Este régimen criminal persiste ante los ojos del mundo entero negando su responsabilidad ante lo que ocurrió en Houla hace exactamente una semana, sobre todos los demás crímenes que ha cometido en contra de su propio pueblo desde hace más de un año. Eso es lo primero.
La segunda característica de este régimen es que no respeta ninguno de los compromisos que él mismo hace. El último fue que aceptara el plan de paz de Kofi Annan, cuyo primer punto, les recuerdo, es el fin de la violencia, y ya hemos visto lo que ha ocurrido.
Digamos que, un régimen que miente, es un régimen que asesina, es un régimen que no respeta su propia palabra. Ese es el punto en el que nos encontramos.
R - Ya han visto ustedes las declaraciones de los observadores de Naciones Unidas. Ellos son los más indicados.
R - Sí, por supuesto, pero tienen credibilidad. Ya habrán ustedes visto los testimonios, las imágenes. Y, si fuera la primera vez, si tan sólo fuera la primera vez, pero no, de eso hace mucho tiempo. Todo el mundo sabe lo que ocurre.
R - Por supuesto, el día de ayer lo dije, apoyamos a Kofi Annan en el esfuerzo que efectúa. Apoyamos a Kofi Annan en su esfuerzo de despliegue y de misión de los observadores de Naciones Unidas y apoyamos el plan del que es portador, un plan que fue avalado por una resolución del Consejo de Seguridad y un plan que fue aprobado por el régimen sirio mismo, así pues, volvermos al mismo punto de hace un momento. En todo caso, lo que es claro hoy, es que existe el riesgo de que se provoque una guerra civil en Siria. Si ese fuera el caso, el régimen de Bachar El Assad sería el primer responsable de ello, puesto que no ha dejado de alimentar los conflictos intercomunitarios al proseguir su represión mortífera en contra del pueblo sirio. Y es precisamente para evitar este escenario por lo que nos parece esencial seguir apoyando la aplicación íntegra de los seis puntos del plan del enviado especial conjunto de Naciones Unidas y de la Liga Árabe orientado a una transición democrática que responda a las aspiraciones legítimas del pueblo sirio. Y, agregaría, más allá del riesgo que existe de que haya una guerra civil en Siria, que este país constituye también, ahora, un riesgo para la seguridad y la estabilidad regionales.
R - Estamos trabajando en las condiciones para reunir los elementos favorables para poder orientarnos hacia ese punto en Nueva York sobre una resolución fuerte avalada por el capítulo 7. Aún así, debemos asegurarnos de que se reúnan las condiciones para que sea acpetada. Una vez dicho esto, debemos ver qué habría en dicha resolución. Sanciones, intervención. Y aquí volvemos a lo que dije en los últimos días, es decir, que estamos estudiando todos los escenarios posibles, todas las opciones posibles.
Para retomar el tema del riesgo de la estabilidad y seguridad regionales, tengo dos cosas en mente. La primera, la cual mencionó el señor Laurent Fabius en la televisión hace tres días, es lo ocurrido en Líbano hace unos días. La segunda, es la dramática situación en la que se encuentran cientos de miles de sirios que han abandonado su país y que se encuentran actualmente en Turquía, en Líbano, en Jordania. Aquí tenemos un verdadero problema humanitario con todas las consecuencias que ello pueda implicar a nivel regional. Ese es un punto sobre el que discutió nuestro Ministro, el señor Laurent Fabius, entre otros puntos, en particular con su homólogo jordano.
R - Por supuesto. Es un trabajo tanto colectivo como global el que efectuamos en todas las instancias en las que podemos discutir no solamente esta situación, sino también hacer avanzar las soluciones. Pienso que la crisis en Siria, en todas sus dimensiones, la discutirán ambos presidentes esta misma noche en el Elíseo durante la visita a Francia del señor Putin. Lo que quisiera decir a este respecto es que es del interés de Francia, de Rusia y de toda la comunidad internacional hacer presión para impedir que continúe la sangrienta represión que sólo puede dar como resultado el caos en Siria, de allí el interés de trabajar junto con nuestros colegas rusos, como tendremos oportunidad de hacerlo con motivo de la visita del Presidente Putin a Francia.
¿Cómo se puede explicar esta confusión? ¿Existe una postura común? ¿Existe coordinación en sus posturas o se trata de posturas a nivel nacional?
R - Lo que nos interesa es trabajar con los rusos porque la situación en el terreno es tan dramática en Siria que es importante trabajar con ellos y discutir este asunto con ellos. Ese es, entre otras cosas, e insisto, entre otras cosas, lo que se discutirá esta noche en la Presidencia de la República.
R - Nuestra postura es clara, todo lo que pueda representar entregas de armas o ingreso de armas a Siria no es algo bueno para el pueblo sirio. En lo que respecta a la postura de Francia, evidentemente, es un estricto respeto al embargo. Además, entre más se respete este embargo por la mayoría, más posibilidades existirán, en primer lugar, de que se impida que se fortalezca el régimen de Damasco, en segundo lugar, se evita el riesgo, que vemos crecer día tras día, de que inicie una guerra civil y, en tercer lugar, aumentan las posibilidades de hacer que avance una solución política y evitar más sufrimiento al pueblo sirio.
R - La postura de Francia es clara, además, la indicamos claramente en la UNESCO al día siguiente de la decisión que le anunciamos personalmente, ya que se la mandó llamar al Quai d’Orsay. Le dijimos que la declarábamos persona non grata, a ella y a otros dos agentes de la misión siria en París, porque considerábamos que no podíamos hacer mucho más con ella, representante de un régimen que masacra a su pueblo todos los días.
Respecto al asunto de las nacionalidades, no tengo ninguna información al respecto






