Francia y el Caribe

Francia y el Caribe

Francia está presente en el Caribe por sus entidades territoriales en América: San Martín, San Bartolomé, Martinica, Guadalupe y Guayana, unas entidades territoriales cuya plena inserción en la región quiere fomentar. Se esmera por participar en el desarrollo de las naciones del Caribe, por fomentar que se instalen en ellas sus empresas, por participar en su seguridad y por reforzar los vínculos culturales que la unen a una región que cuenta con un millón de ciudadanos franceses y con más de 10 millones de francófonos y de criollos francófonos.
La visita del Presidente de la República Francesa en mayo de 2015 a Martinica, Guadalupe, Cuba y Haití confirmó la voluntad de Francia de profundizar sus relaciones con el Caribe.

Política de cooperación y red francesa en el Caribe

Ocho embajadas de Francia garantizan su presencia en la región (Cuba, Haití, Jamaica, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Santa Lucía, con competencia para los seis países del Caribe oriental y Barbados, Panamá, con competencia para Bahamas, y Surinam, con competencia para Guyana). Francia, que participa de forma activa en los distintos procesos de cooperación regional, tiene representación tanto en la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO, en Castries) y en la Comunidad del Caribe (CARICOM, en Paramaribo) como en la Asociación de Estados del Caribe (AEC, en Puerto España), de la que es miembro asociado por Guayana, San Martín y San Bartolomé. Martinica y Guadalupe se unieron a la AEC en calidad de miembros asociados en su propio nombre en abril de 2014 y Martinica es miembro de la OECO desde 2016.

La actuación de Francia en el ámbito cultural y en cuestión de cooperación se basa además en las 27 Alianzas Francesas de la región, en un Instituto Francés (Haití) y en dos liceos franceses (en Haití y en la República Dominicana).

El compromiso de Francia con el desarrollo sostenible de la región se traduce en una ayuda significativa. Existe un servicio de cooperación de ámbito regional con sede en Castries, en Santa Lucía, que trabaja con la secretaría general de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO). La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) está presente en Haití, en la República Dominicana, en Surinam y en Cuba, donde abrió una delegación en octubre de 2016. La AFD trabaja también desde Martinica en varios países de la OECO y ha abierto una línea de crédito en el Banco de Desarrollo del Caribe (BDC) que le permite intervenir en las Antillas Menores y en Jamaica. Por último, más de 10 asistentes técnicos participan apoyando proyectos de cooperación implementados en la zona. A nivel europeo, Francia aporta el 17,81 % al 11º Fondo Europeo de Desarrollo. La gran mayoría de los países de la zona son miembros del grupo ACP (África, Caribe, Pacífico), un interlocutor destacado de la Unión Europea.

Francia presta una atención especial a la evolución de sus relaciones con Haití, un país francófono con el que tiene fuertes vínculos históricos, el país más pobre de la región. Participa de forma activa en su estabilización y en el refuerzo del Estado de derecho. Francia contribuye así plenamente a la actuación de la comunidad internacional y presta todo su apoyo a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH); esta misión finalizará el 15 de octubre de 2017 y será remplazada por la MINUJUSTH, una misión sin vertiente militar, cuyo objetivo principal será consolidar el Estado de derecho y reforzar la policía nacional de Haití. Francia también participa en la lucha contra el cólera en Haití y fue el primer país en contribuir al fondo de la ONU dedicado a la lucha contra esta epidemia. Por otra parte, la cooperación bilateral francesa aumenta de forma constante en Haití desde 2004 y alcanza en la actualidad un importe anual de 30 millones de euros. El Presidente de la República Francesa anunció durante su visita a Haití en mayo de 2015 el lanzamiento de un plan para la educación y la formación de un importe de 50 millones de euros.

Francia ha revitalizado sus relaciones con Cuba a través de encuentros políticos al más alto nivel. La visita del Presidente de la República Francesa a La Habana en mayo de 2015 y la visita del Presidente Raúl Castro a París en febrero de 2016 revistieron un carácter histórico, ya que ninguno de los jefes de Estado había realizado ninguna visita oficial al otro país. Estas visitas marcaron el inicio de una nueva era en las relaciones bilaterales entre Francia y Cuba. Esta se ha concretado en la reestructuración de la deuda cubana con respecto a Francia, en la firma de una hoja de ruta económica conjunta y en la ampliación de las competencias de la Agencia Francesa de Desarrollo en Cuba. La organización de un mes de la cultura francesa en Cuba y la firma de contratos por parte de empresas francesas suponen también una muestra de la activación de esta cooperación estrecha. Por otra parte, el 12 de diciembre de 2016 se firmó en Bruselas un acuerdo de diálogo político y de cooperación entre la Unión Europea y Cuba, tras dos años de negociaciones.

Cooperación cultural y francofonía

La lengua y la cultura francesas ocupan un lugar importante junto a la identidad criolla en la región caribeña.

Así, en 2007 se lanzó desde Haití el programa Visados para la creación, dirigido por el operador Cultures France. El objetivo de este programa es profesionalizar las instituciones culturales locales, facilitar el acceso de los artistas de la región a los circuitos internacionales de difusión, valorizar los recursos de los departamentos franceses y reforzar sus intercambios artísticos y culturales con los demás países de la región. Ha permitido, entre otras cosas, la participación en 2017 del artista jamaicano Dany Coxson en la exposición Jamaica Jamaica en la Filarmónica de París.

En la República Dominicana, la Fiesta de la Música se ha convertido en un acontecimiento de primer orden que reunió a más de 15.000 espectadores en 2016 y que aglutina numerosas cooperaciones entre el sector público (ministerios dominicanos de Cultura y de Turismo) y el privado (Banco Popular, Air Caraïbes, etc.).

La Semana de Francia, un acontecimiento cultural y comercial organizado cada dos años por la embajada y la Cámara de Comercio e Industria Franco-Dominicana, valoriza el saber hacer de las empresas francesas en la República Dominicana.

La francofonía también es un elemento importante de la cooperación cultural ya que el francés sigue siendo, en especial en la OECO, el idioma extranjero más estudiado. Además de Haití, la República Dominicana, Santa Lucía y Dominica son miembros de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). Radio France International (RFI) cuenta con relés de difusión FM en Haití, en la República Dominicana y en Santa Lucía.

Cooperación aduanera, de seguridad y de defensa

La lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico es una prioridad para el desarrollo armonioso de las Antillas y su estabilidad democrática. También es fundamental para proteger las entidades territoriales francesas de estas plagas. Francia ayuda a las autoridades locales en cuestión de equipamiento, de formación, de gestión administrativa y operativa.

Así, Francia ha lanzado un proyecto de apoyo a la lucha contra la delincuencia organizada en el Caribe (ALCORCA). ALCORCA, con una duración de tres años y una dotación de un millón de euros (además de dos expertos franceses destinados en Santo Domingo y en La Habana), pretende facilitar la creación de redes entre las fuerzas de seguridad y los sistemas judiciales de los países de la región.

En lo que respecta a la cooperación en defensa y para fomentar el conocimiento mutuo de herramientas de defensa nacional, se organizan intercambios de unidades, ejercicios conjuntos, escalas de buques y cursos de formación en el Instituto de Estudios Avanzados de Defensa Nacional (IHEDN).

Cooperación medioambiental y sanitaria

Durante su presidencia de la COP21, Francia mantuvo un diálogo estrecho con los países del Caribe, que se movilizaron de forma unánime para conseguir un acuerdo ambicioso sobre la lucha contra el cambio climático.

Los pequeños Estados insulares, que emiten pocas cantidades de gases de efecto invernadero, forman parte de las zonas más vulnerables a las alteraciones del clima. Todos son miembros de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS), un grupo de negociación en las Naciones Unidas. La AOSIS ha participado de forma muy activa en las negociaciones para alcanzar el Acuerdo de París, adoptando un enfoque constructivo y abierto.

Además, ante el riesgo de catástrofes naturales (huracanes, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas) al que se enfrenta el Caribe, Francia antepone una lógica de prevención. Dirige en especial la iniciativa CREWS (Climate Risk Early Warning Systems), en colaboración con tres socios europeos y Australia. El objetivo de esta iniciativa es reforzar los sistemas de alerta temprana frente a acontecimientos extremos, basándose en los servicios meteorológicos y de protección civil. Lleva a cabo actividades de cooperación en los países más vulnerables e intenta ejercer un efecto de palanca en otras financiaciones y proyectos.

La solidaridad de Francia no se manifiesta únicamente a través de la ayuda de urgencia cuando se produce una catástrofe natural sino también mediante la participación en la creación de redes que permiten aprehender los fenómenos naturales, prevenir los riesgos, organizar los sistemas de ayuda y de rescate a las poblaciones afectadas y mitigar las consecuencias de las catástrofes. Así, la Protección Civil francesa, con base en Martinica, realiza intervenciones e imparte cursos de formación. Se han puesto a disposición de las administraciones de la región bases de conocimiento y normas de construcción antisísmicas. Dichas administraciones pueden contar también con el trabajo de observatorios sismológicos y vulcanológicos de alto rendimiento en Guadalupe y Martinica y de sistemas de alerta medioambiental como la red Rainette (un sistema de alerta meteorológica para la agricultura) desarrollada en Guadalupe por el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD).

Así, Francia participó en las operaciones de rescate en Haití tras el paso del huracán Matthew en octubre de 2016 enviando personal y material, en especial estaciones potabilizadoras, kits médicos y material humanitario de primera necesidad.

De forma más amplia, la cooperación francesa participa en la protección de los ecosistemas. Francia es firmante del Convenio de Cartagena para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe. La AFD trabaja en el Caribe con un mandato de «crecimiento verde y sostenible». Lleva a cabo varios proyectos de gestión sostenible del medio ambiente, entre los cuales se encuentran:

  • el programa «Haïti prend racine» de reforestación de la isla;
  • estudios para la explotación de los recursos geotérmicos de Dominica, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía;
  • el apoyo al plan de reforestación de la cordillera central en la República Dominicana;
  • un proyecto de saneamiento y de gestión del agua en Haití.

La salud también es un sector clave de la cooperación francesa. Se han firmado acuerdos de cooperación entre los hospitales universitarios de las entidades territoriales francesas en América y los hospitales de la región. En Haití, la AFD reconstruye, en colaboración con la agencia estadounidense de cooperación (USAID), el hospital universitario estatal de Haití, destruido por el terremoto de 2010, para devolverle su posición de centro médico de referencia del país. También ha construido y equipado un centro de cardiología en Santo Domingo, el CEDIMAT. Francia ha puesto un experto a disposición de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Barbados.
Por último, el CIRAD dirige la red de sanidad animal CaribVET en el Caribe. Su objetivo es mejorar la situación sanitaria y contribuir a armonizar y reforzar la vigilancia y el control de las enfermedades animales en el Caribe para facilitar los intercambios comerciales en la zona, al tiempo que se protege la salud humana.

Intercambios económicos

En 2007, el CARIFORUM fue la primera organización regional en firmar un acuerdo de asociación económica (AAE) de apertura mutua de los mercados con la Unión Europea. El Banco Europeo de Inversiones cuenta con una representación en Santo Domingo para contribuir a facilitar la cooperación entre la UE y los países de la región.

Las grandes empresas francesas (Air France, Alstom, Bouygues, Total, Vinci) están presentes en los mercados nacionales. El armador CMA CGM es responsable del proyecto de inversión francesa más importante en la región. En 2015, se hizo con la concesión del terminal de contenedores del puerto de Kingston, uno de los más importantes del continente americano. El Caribe es el primer destino turístico tropical del mundo, con más de 28 millones de turistas cada año, por lo que las empresas francesas (Accor, etc.) están muy presentes.

El comercio regional ofrece además posibilidades de desarrollo interesantes para las pequeñas y medianas empresas de las entidades territoriales francesas. Se ve favorecido por iniciativas como las ferias que organiza Business France, en especial la Feria Internacional de La Habana, que se celebra cada año en noviembre. En cuanto al MEDEF International, organiza de forma periódica misiones de empresas francesas al Caribe.

Actualización: 04/05/2017

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