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América Central

Actualidades

Visita de Hélène Conway-Mouret a Centroamérica (16-22 de mayo de 2013)

La señora Conway-Mouret, Ministra delegada encargada de los franceses del extranjero, viajará del 16 al 22 de mayo a Centroamérica, a Guatemala, El Salvador y Costa Rica. Se trata de la primera visita ministerial a estos tres Estados de la región desde hace casi diez años.

Francia y América Central

Los vínculos establecidos entre Francia y América Central son numerosos y de larga data. Más recientemente, en los años setenta y ochenta, diversos movimientos atravesaron el norte de América Central, suscitando interés en Europa Occidental y en Francia. Los movimientos favorables a una mayor justicia social, especialmente en relación con las poblaciones autóctonas, despertaron gran interés en Francia. Dicho interés, que alcanzó un punto culminante con la entrega del Premio Nobel de la Paz a la Sra. Rigoberta Menchú en 1992, sigue siendo importante. La estabilización de esta región pasará por Acuerdos de Paz sucesivos, que pondrán fin a los conflictos (Nicaragua en 1989, El Salvador en 1992, Guatemala en 1996).

Desde 1983, la Comunidad Europea se ha hecho eco de este interés de Francia por América Central, intensificando desde entonces su compromiso y sus acciones. La presencia francesa en el istmo sigue siendo importante, con la contribución de París de un 18 % al presupuesto comunitario y de un 24 % a Belice, que es beneficiario del FED.

 

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La diplomacia francesa demuestra un interés creciente por América Central

América Central forma un grupo variado y dinámico

América Central cubre una superficie de alrededor de 513.000 km2, formados por siete Estados, algunos de los cuales tienen un territorio equivalente a dos o tres departamentos franceses, como El Salvador o Belice. Los tres países más vastos, Nicaragua, Honduras y Guatemala, tienen superficies de entre 109.000 y 122.000 km2. Este mosaico de Estados, que tiene fronteras con México (2 M de km2) al norte y con Colombia (1,1 M km2) al sur, tiene una población total de 40 millones de habitantes. La población combinada de los siete Estados de América Central también es superior a la de Venezuela (26 millones), similar a la Colombia (41 millones), pero muy inferior a la de México (102 millones).

El istmo es una región lejana marcada por ritmos de desarrollo muy diversos:

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Guatemala
© ONU/John Olsson

-  cuatro países - Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua - con un déficit estructural provocado por los conflictos internos y cataclismos que los han afectado en el curso de los últimos 50 años;

-  un país estratégico -Panamá-, que ha pasado por una inestabilidad política indiscutible, pero breve (1988 - 1990);

-  un país considerablemente más desarrollado -Costa Rica-, que ha cultivado la paz al punto de abolir su ejército ya en 1948. La transferencia de los créditos de la defensa hacia la salud y la educación ha hecho de Costa Rica un ejemplo para la región en materia de educación y desarrollo.

Panamá eliminó su ejército en 1994, y se distingue además de sus vecinos por haber formado parte de la Gran Colombia, lo que explica su mayor proximidad con el Sur del continente que con el resto de América Central.

Todos estos factores justifican que se utilice un enfoque diversificado para estudiar este territorio reducido.

Las riquezas económicas de América Central benefician a sus vecinos más cercanos, principalmente a Estados Unidos

El istmo centroamericano es una zona donde la agricultura, favorecida por un clima propicio, sigue jugando un papel económico preponderante. Este sector no sólo proporciona una autosuficiencia desde el punto de vista alimentario [1], sino que contribuye a las exportaciones, principalmente de frutas tropicales (banana), azúcar, flores cortadas, etc. Sin embargo la disponibilidad de tierras laborables no hace posible la competencia con los gigantes del Sur: de los 17 países miembros del Grupo Cairns, solamente dos son centroamericanos (Guatemala y Costa Rica).

En el contexto actual de la globalización, la principal riqueza de la región reside en el dinamismo de su población activa. Los Estados Unidos han trasladado varias actividades a esta región: talleres de confección -“maquilas”-, fabricación de componentes electrónicos o actividades de servicio -“call centers”- en Costa Rica [2].

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Mujer en vestido tradicional
Región Quiche, Guatemala
© ONU/John Olsson

Además, ante la falta de empleos en países donde las inversiones públicas y privadas siguen siendo limitadas [3], una parte importante de la población activa de los cuatro países del norte del istmo a menudo trabaja en forma ilegal en los Estados Unidos. Las transferencias de dinero que esto trabajadores envían desde los Estados Unidos pueden alcanzar un 21 % del PIB de Honduras, con 1,7 M USD, y un 16,6 % del PIB del Salvador, con 2.800 M USD. Este fenómeno contribuye al crecimiento estadounidense, participando al mismo tiempo en el equilibrio de las cuentas corrientes de países estructuralmente frágiles.

Al acceder a su independencia, estos países mantuvieron sus relaciones con España, poniéndose de hecho bajo la protección de los Estados Unidos.

La influencia española sigue siendo preponderante en América Central, tanto en lo que respecta a la lengua y la cultura como a los vínculos económicos o políticos. Su preponderancia es inigualable puesto que tiene que ver con una cuestión de identidad. Al mismo tiempo, la influencia de los Estados Unidos es determinante sobre el terreno político, económico y estratégico, y es creciente en el ámbito cultural. En el plano estratégico, a causa de los riesgos generados por el terrorismo, la criminalidad en pleno aumento (con el fenómeno de las maras) y también a causa del narcotráfico (el 80 % de la droga proveniente de América del Sur hacia los Estados Unidos se transporta por vía terrestre, el resto por vía marítima), los países de América Central, que durante muchos años estuvieron sometidos a la doctrina Monroe [4], constituyen actualmente una zona tapón, donde la presencia estadounidense sigue siendo importante. En materia diplomática, El Salvador es el único país latinoamericano con tropas en Irak. También debemos señalar que todos los países del istmo, al igual que Belice, mantienen relaciones con Taiwán y representan casi un tercio de los paises que tienen relaciones diplomáticas con este último. A nivel económico y comercial, Estados Unidos es el primer asociado natural de cada uno de los países del istmo. Dos Estados de la región han “dolarizado” su economía: El Salvador (desde 2001) y Panamá, cuya moneda, el "balboa" está a la par del dólar. Esta relación se ve aún más fortalecida por la implementación, a partir del 1º de enero de 2006, de un tratado de libre comercio entre Estados Unidos, América Central y la República Dominicana (CAFTA-DR). El gobierno estadounidense ha tenido una gran participación en el proceso de ratificación de este acuerdo. Dicha ratificación constituyó uno de los principales temas de la campaña presidencial en Costa Rica, que ha visto el retorno al cargo del Presidente Oscar Arias.

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Panama City
© thinkpanama

También podría establecerse una relación más estrecha entre América Central y los dos productores de petróleo de la región, México y Venezuela, dada el alza en el precio del oro negro.

El gobierno mexicano, con el fin de desarrollar vínculos económicos y comerciales que le sean favorables, lanzó desde su investidura en diciembre de 2000, el “plan Puebla-Panamá”, cuyo objetivo es profundizar la integración de los países del istmo mediante el desarrollo de infraestructuras. Este plan, que fue aprobado por los siete Jefes de Estado de América Central en junio de 2001, reposa sobre algunos principios simples:

-  asegurar la dinámica del proyecto mediante la participación directa de los Jefes de Estado (la Comisión Ejecutiva está formada por los representantes personales de los Jefes de Estado);
-  movilizar a las partes encomendando un sector a cada Estado: Guatemala está a cargo de la energía (interconexiones eléctricas, electrificación rural, energías renovables, etc.), El Salvador de las telecomunicaciones, Costa Rica del transporte, Belice del turismo, etc.;
-  asegurarse de las financiaciones mediante la asociación del BID;
-  mantener una estructura ligera para poder concentrarse en los objetivos.

Dicha estructura, complementaria del Sistema de Integración Centroamericano (SICA [5]), que es una herramienta de influencia para el Presidente mexicano, parece beneficiarse, en el contexto actual de encarecimiento del petróleo, de la rivalidad que surge entre ambos productores regionales. La importante iniciativa energética de centroamericana, adoptada durante la Cumbre del SIECA [6] celebrada en Cancún [7] los días 12 y 13 de diciembre de 2005, que prevé entre otras cosas la construcción, en un lugar aún no determinado, de una refinería regional con capacidad para 250.000 barriles/día y de una central termoeléctrica por un costo total evaluado entre 3.500 y 4.500 M USD, puede efectivamente verse como una reacción a la iniciativa “Petrocaribe” del Presidente venezolano. Sin embargo, dado su alcance y en vista del resultado de las elecciones en México, dicha iniciativa podría permanecer durante algún tiempo en el estado de proyecto.

Una región en la que Francia se interesa por varios motivos.

El istmo es un punto de pasaje estratégico, necesario para las empresas francesas.

Esta zona corresponde al punto de pasaje entre los océanos Atlántico y Pacífico, materializado en el canal de Panamá. Esta obra, concebida por el francés Ferdinand de Lesseps, financiada con fondos estatales estadounidenses, supervisada por los Estados Unidos entre 1914 y 1999, se encuentra actualmente bajo el control del Estado panameño; China administra los puertos de acceso al mismo. Esta tumultuosa historia refleja las ambiciones que despierta esta obra estratégica. El Canal permite el paso de un 5 % del comercio mundial en términos de valor y de casi un 15 % del comercio estadounidense. China y Taiwán son responsables de un 20 % y un 7 % del tráfico del Canal, respectivamente.

En lo que respecta a Francia, el Canal de Panamá constituye la vía marítima más corta y más segura hacia el Asia, cuya economía está experimentando un crecimiento exponencial.

La importancia estratégica del Canal ha llevado a las autoridades panameñas a considerar, en el corto plazo, un ensanchamiento de esta vía marítima con el objetivo de adaptarlo a las dimensiones de las embarcaciones comerciales actuales. La Asamblea Nacional votó el 14 de julio una ley que autoriza la construcción de una tercera serie de esclusas. La obra de ensanchamiento del Canal de Panamá (con un costo aproximado de entre 5.000 y 8.000 M USD), que debería ser una de las grandes obras del siglo XXI, tiene gran interés para nuestras empresas, en especial para el Grupo Suez, a quien han sido encomendados unos estudios sobre el nuevo tipo de esclusas a instalar. En vista del alcance de este proyecto, y en especial de su incidencia financiera, la decisión de su puesta en marcha fue sometida a un referéndum el 22 de octubre de 2006.

Mantener un diálogo político con esta región en paz, pero con una estabilidad todavía imperfecta

La fragilidad institucional de estos Estados, los desafíos que se plantean en materia de buena gobernanza y el papel de los tráficos en la financiación del crimen organizado, constituyen temas de gran preocupación para la comunidad internacional. Las “maras” -bandas de jóvenes delincuentes violentos que actúan principalmente en Guatemala, El Salvador y Honduras- están financiadas por el narcotráfico. Todos elementos que la comunidad internacional, y con más razón Francia, dada la cercanía de departamentos franceses de América, debe tomar en consideración si desea evitar un retroceso.

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Vista de Panama City de noche
© thinkpanama

La Unión Europea decidió apoyar a América Central a principios de la década del 80 con el objetivo de ayudarla a resolver los conflictos y evitar los cataclismos que la desestabilizaron en el pasado. Luego de haber contribuido a resolver los conflictos en América Central, la UE sigue manteniendo una ayuda importante -de 660 millones de euros para el periodo 2002-2006- con el propósito de fortalecer el Estado de derecho y debilitar el crimen organizado que asola a la región. Con el objetivo de velar por el buen desarrollo de los procesos electorales en los países del istmo, la Unión Europea envió una misión de evaluación electoral a Nicaragua para las elecciones legislativas y presidenciales del 5 de noviembre de 2006.

Nuestras empresas se ven atraídas por este mundo joven y dinámico, estimulado por un entorno en expansión (Estados Unidos, Asia [8], Venezuela, Colombia, Chile, Brasil).

El PIB de la región se ha estimado en alrededor de 88.000 M USD. El PIB oficial de América Central es equivalente al de Singapur (91.000) y comparable al de Chile (94.000) y al de Colombia (99.000). Guatemala se encuentra a la cabeza (con 26.800 M) a causa de su superficie, una población de 12,6 millones (más de un cuarto de la población total del istmo), e importantes recursos agrícolas, hidráulicos y mineros. Le siguen Costa Rica (18.400), conocida durante mucho tiempo como la “Suiza” de América Central, El Salvador (15.800), que se destaca por su dinamismo, y Panamá (13.500), cuya tasa de crecimiento ascendió a un 6 % en 2005. Estas cifras, aunadas a una nueva estabilidad política, un potencial agrícola indiscutible, una población activa joven, ayudas europeas considerables (185 M EUR/año), y una necesidad importante de infraestructura, constituyen un verdadero atractivo para nuestras empresas. Un testimonio de ello es la decisión de la empresa salvadoreña de aviación TACA de equiparse exclusivamente con aviones Airbus y de encargar 63 a la empresa francesa.

La importante inversión cultural que hemos efectuado en la región, aunado al capital de simpatía de que gozamos en la región, deberá conducirnos a materializar este interés mutuo.

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Puerto de Ciudad de Belize
© afagen

Francia dispone de un capital de simpatía en América Central: la lengua francesa sigue siendo una materia obligatoria en Costa Rica a nivel de los primeros años de secundaria. Francia cuenta con una importante red de establecimientos escolares y culturales de calidad: Cinco liceos - Guatemala, San Salvador, Managua, San José de Costa Rica y Tegucigalpa -, una escuela (Panamá), y once Alianzas - tres en Guatemala (Guatemala, Antigua y Quetzaltenango), tres en Honduras (Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Ceiba/Tela), dos en Nicaragua (Managua y León), una en San Salvador, una en San José y una en Panamá [9]. Estas estructuras de gran dinamismo constituyen herramientas esenciales para la difusión de nuestra lengua y nuestra cultura, propicias para el desarrollo de intercambios universitarios, especialmente con Guatemala, y muy codiciadas por algunas de nuestras relaciones comerciales.

Históricamente, estas instituciones también han jugado un papel ocasional relevante, si bien modesto. En un país como Guatemala, que ha pasado por una guerra civil muy prolongada y particularmente sangrienta (36 años de conflicto, 200.000 muertos), la Alianza Francesa de la capital jugó un papel de moderador fomentando el diálogo. Muchos guatemaltecos aún lo recuerdan. Por otra parte, los vínculos establecidos al más alto nivel con la Sra. Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz en 1992, demuestran ser de gran utilidad para nuestra acción común a favor de las poblaciones autóctonas.

Nuestra cooperación instalada en San José y organizada por regiones, contó con un presupuesto de 1,3 M EUR para 2006, y se orientó en forma prioritaria hacia la buena gobernanza, la lucha contra la pobreza, la ayuda a los sectores de la salud, la educación, el desarrollo sostenible y la diversidad cultural.

La acción de Francia en América Central se inscribe ahora principalmente en el marco comunitario.

Una relación de un cuarto de siglo entre la UE y América Central

El contexto de los años setenta y ochenta, que estuvo marcado por una cantidad importante de conflictos, condujo a Europa a utilizar su imparcialidad para actuar como mediador. A solicitud de Costa Rica, Alemania y Francia, con el respaldo de España y de Portugal, decidieron apoyar a los países del Grupo de Contadora [10] y los cinco Estados centroamericanos en su combate por la paz. El proceso de San José [11] nació en junio de 1983 durante el Consejo Europeo de Stuttgart. Los primeros encuentros de 1984 a 1987 permitieron establecer el “Proceso de Esquipulas” (1987), que contribuyó al retorno de la paz al istmo: preparación de elecciones libres en Nicaragua en 1990, acuerdos de paz de Chapultepec en El Salvador y, más adelante, Acuerdos de Paz de 1996 en Guatemala.

La Unión Europea también se implicó en la normalización de la situación en Panamá, luego de la destitución del Presidente Delvalle en 1988, la anulación de las elecciones por el General Noriega seguida de la intervención estadounidense en 1989 y el retorno de la democracia en 1990 con la elección del Sr. Endara.

Por último, el acuerdo de Esquipulas II (1988) hizo posible el lanzamiento de iniciativas de cooperación internacional tendientes al desarrollo del istmo y al relanzamiento del proceso de integración centroamericana, que los conflictos habían desgastado.

En diciembre de 1991 se firma el Protocolo de Tegucigalpa, por el que se establece el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) [12]. Este importante avance político conduce a la firma, por parte de la UE y de América Central, de un acuerdo marco de cooperación en 1993 en San Salvador, que hizo posible un aumento importante de la ayuda europea a la región: 150 millones de ecus/año (en comparación con 38 millones de ecus/año en 1984). Dicho acuerdo de cooperación cobra una nueva dimensión con la firma de un “acuerdo de diálogo político y de cooperación” el 15 de diciembre de 2003 en Roma. Al no haber sido ratificado por la totalidad de los Estados miembros, este acuerdo aún no ha entrado en vigencia.

La relación UE-América Central, actualmente sustancial, tiene por objetivo la estabilización de la región mediante la integración regional, el desarrollo económico y una cooperación selecta.

El acuerdo de Roma prevé un fortalecimiento del diálogo político, centrado en torno a la seguridad y la estabilidad regionales, y una profundización de la cooperación, lo que se traduce en:

-  un apoyo al desarrollo económico mediante preferencias arancelarias [13];

-  una ayuda al desarrollo (185 M EUR/año), destinada principalmente al fortalecimiento del Estado de Derecho, la lucha contra la pobreza -un mejor acceso a la salud y a la educación-, la profundización de la integración regional, la prevención de las catástrofes naturales, la lucha contra el crimen organizado (narcotráfico, trata de seres humanos, etc.).

La Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y de América Central en Guadalajara (México) en mayo de 2004 fue la ocasión para que los países del istmo expresaran su deseo de llegar con la UE, a la brevedad posible, a la firma de un acuerdo de asociación.

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Alumnos en Costa Rica© Toastie14

La posición centroamericana se explica de diversas formas:

-  estos países reciben todo el peso del fenómeno -a veces difícil- de la globalización: “maquilas” y otras tercerizaciones locales, expatriación masiva hacia los Estados Unidos, etc.

-  la Unión Europea es la segunda relación comercial de América Central, detrás de los Estados Unidos. América Central, por su parte, constituye apenas un 0,5 % del comercio exterior de la UE. Las exportaciones centroamericanas (4.200 M EUR en 2004) hacia Europa están compuestas en un 85 % de productos agrícolas y productos alimenticios (bananas, café, camarones, etc.). Por su parte, la UE exporta principalmente maquinaria y productos químicos (3.900 M EUR en 2001). Costa Rica y Panamá son las principales relaciones comerciales de la UE.

La UE, por su parte, había sometido estos avances a la condición de que se profundizara la integración regional, por un lado, y a los resultados de las negociaciones del ciclo de Doha por otro, en especial en lo que respecta al acceso al mercado agrícola.

La Cumbre de Viena de mayo de 2006 permitió que la UE clarificara su posición respecto de América Central.

Uno de los principales resultados de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, que se celebrara en Viena los días 12 y 13 de mayo de 2006, fue la decisión de iniciar negociaciones con el objetivo de concluir un acuerdo de asociación.

Los países centroamericanos fueron alentados a continuar con sus esfuerzos en materia de integración regional y a cumplir los compromisos establecidos en la declaración de la Cumbre del SICA de Panamá en marzo de 2006: fortalecimiento del mecanismo jurisdiccional, ratificación del Tratado sobre servicios e inversiones, profundización de la Unión Aduanera.

América Central en cifras (2004. Fuente: Economist Intelligence Unit):

País Población Superficie PIB (M USD) PIB/cápita
COSTA RICA 4,3 51.100 18.400 4.280 $
PANAMÁ 3,2 75.520 13.500 4.220 $
EL SALVADOR 6,8 20.720 15.800 2.325 $
GUATEMALA 12,6 108.890 26.800 2.125 $
HONDURAS 7,2 112.490 7.500 1.040 $
NICARAGUA 5,6 121.430 4.600 821 $
TOTAL 39,7 490.150 86.600 2.181$
BELICE 0,3 22.965 900 3.000 $

Puesta al día: 29.08.06

[1] No obstante, la desnutrición no está del todo ausente de la región, a causa de las desigualdades que persisten.

[2] Las exportaciones de Intel Costa Rica pueden ascender hasta un 50 % de las exportaciones nacionales.

[3] La presión fiscal sigue siendo baja (entre un 8 y un 12 %), no hay muchas inversiones públicas; en lo que respecta a las inversiones privadas, se ven obstaculizadas por un marco jurídico impreciso.

[4] El término Manifest Destiny (en español “destino manifiesto” o predestinación evidente) evoca una ideología defendida por demócratas y republicanos en los Estados Unidos de América en los años 1840, según la cual la misión divina de la nación estadounidense era la expansión de la democracia y la civilización hacia el oeste.

[5] El SICA fue creado en 1991 y agrupa a 7 miembros: Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Belice (este último a partir del año 2000). La República Dominicana se convirtió en un Estado asociado en 2003; México y España son observadores desde el 2004.

[6] Secretaría de Integración Económica Centroamericana

[7] A los que se habían unido México, República Dominicana y Colombia.

[8] Principalmente China, Taiwán, Corea, Japón

[9] Belice es el único país de la región en el cual no contamos con ninguna estructura cultural y donde no se enseña el francés.

[10] Fundado en enero de 1983 para promover un acuerdo de paz regional, el Grupo de Contadora agrupa a Colombia, México, Panamá y Venezuela.

[11] Costa Rica, que abolió su ejército en 1949, es el lugar ideal para recibir negociaciones, y Oscar Arias, futuro Presidente de la República (1986 a 1990), dará un impulso decisivo a esta idea, que será recompensado en 1987 con el premio Nobel de la Paz. El Sr. Arias fue reelecto el 5 de febrero de 2006.

[12] El proceso de integración centroamericano nació en 1962 con la creación del Mercado Común Centroamericano (MCCA).

[13] Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG), acordado inicialmente en el marco de la lucha contra el narcotráfico (SPG relacionado con las Drogas) y sujeto, desde el 1º de julio de 2005, al respeto de las principales convenciones internacionales en materia de buena gobernanza y desarrollo sostenible (“SPG +”).

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