Accès rapide :

  • Aumentar el tamaño del texto
  • Disminuir el tamaño del texto
  • Añadir Flujo RSS

Dos franceses ganan el Premio Nobel de Medicina

El Premio Nobel de Medicina 2008, el galardón supremo que otorga la Academia sueca, ha sido atribuido a los investigadores franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier por su descubrimiento del virus del Sida y al alemán Harald zur Hausen por sus hallazgos sobre las causas del cáncer de útero. Ambos descubrimientos suponen un avance capital en la lucha contra las enfermedades transmisibles sexualmente.

El Premio Nobel de Medicina marca el hallazgo de dos virus que han marcado la medicina en nuestra sociedad moderna.

En enero de 1983, un equipo del Instituto Pasteur, dirigido por el profesor Luc Montagnier, identificó por primera vez un virus diferente de los que se conocían hasta entonces, llamado Lymphadenopathy Associated Virus (LAV), presunto responsable del Sida. En 1984, Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier lograron aislar el nuevo retrovirus humano, que bautizaron virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH). Tras estos trabajos preliminares, otros grupos de investigación aportaron pruebas definitivas de la implicación del VIH en el desarrollo del Sida. “El hallazgo fue esencial para la comprensión de la biología de esta enfermedad y su tratamiento antirretroviral”, según el comité Nobel.

El VIH es responsable de una de las pandemias más graves del momento, haciendo de esta enfermedad uno de los mayores problemas sanitarios en el mundo. “La importancia de sus trabajos debe considerarse en el contexto de la epidemia omnipresente en el mundo, que afecta a casi el 1% de la población”, añade el comité Nobel.

A sus 76 años de edad, el profesor Luc Montaigner fue el creador en 1972 del departamento de Virología del Instituto Pasteur. Miembro de la Academia de Medicina y de la Academia de Ciencias, ostenta la Legión de Honor y la Orden Nacional del Mérito. En abril de 1993, Montagnier fue encargado por el gobierno francés de coordinar la lucha contra el Sida.

Françoise Barré-Sinoussi, de 61 años, fue investigadora en el Instituto Nacional de Salud y de la Investigación Médica (INSERM) en 1975, antes de integrar el Instituto Pasteur, donde dirige la Unidad de refulación de Infecciones Retrovirales, en el departamento de Virología. También dirige el centro del sudeste asiático de la Agencia Nacional de Investigación sobre el Sida y las Hepatitis (ANRS). Ha colaborado en numerosas ocasiones con los países más afectados por la epidemia del Sida, en concreto a través de la red internacional del Instituto Pasteur. “El año 1983 marcó un antes y un después en mi vida”, según explicó a la prensa Barré-Sinoussi, quien después ha “dedicado toda su carrera a la investigación sobre el virus, a las interacciones entre el virus y el cuerpo humano, y hoy con los países en desarrollo”.

Los trabajos pioneros de ambos investigadores han permitido clonar el virus, dilucidar su mecanismo de acción y desarrollar pruebas de diagnóstico sanguíneo. Para Jean-François Delfraissy, director del ANRS, « esta recompensa llega en una época en la que muchos creen que el problema del Sida está solucionado tanto en el norte como en el sur. Este galardón empujará a los jóvenes a responder a los numerosos interrogantes aún sin resolver, como la vacuna, el control del virus y nuevas herramientas de prevención”.

El Nobel de Medicina rinde homenaje a otro virólogo, el alemán Harald zur Hausen, investigador en el centro Heidelberg. Ha descubierto los virus del papiloma humano, responsable del cáncer de cuelo de útero. Este tipo de cáncer es el segundo más extendido entre las mujeres junto al cáncer de pecho. El descubrimiento sobre el papel del papiloma humano en el cáncer de útero ha permitido el desarrollo de métodos preventivos de diagnóstico y de vacuna.

El Premio Nobel, creado por Alfred Nobel, se entregó por primera vez en 1901. Cada premio está dotado con 10 millones de coronas suecas (1,02 millones de euros), que pueden compartir hasta tres galardonados por categoría. El investigador alemán recibirá la mitad del premio y los otros dos franceses se repartirán la otra mitad.

Estos dos hallazgos capitales del siglo XX no sólo han aportado preciadas informaciones sobre las infecciones víricas, sino que también han permitido a los científicos de todo el mundo progresar en su lucha contra el Sida y el cáncer de útero.

Annik Bianchini


MAPA DEL SITIO



AVISO LEGAL

Todos los derechos reservados - Ministerio de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional - 2014