La lucha contra las grandes pandemias

El Fondo Mundial, principal agente de la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria

El Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, creado en 2002, es una institución financiera internacional cuya misión es colectar y asignar recursos adicionales para la prevención y el tratamiento de estas tres pandemias. Ese partenariado entre gobiernos, sociedad civil, sector privado y comunidades afectadas se inscribe en una política innovadora de financiación internacional destinada a la sanidad.

Desde su creación, el Fondo Mundial ha logrado que el tratamiento y la prevención efectiva de esas enfermedades sea una realidad para millones de personas. Las tasas de transmisión del VIH muestran un notable descenso en casi todas las regiones del mundo, incluso en los países más afectados. Las tasas de mortalidad disminuyen gracias a la mejora del acceso a los tratamientos. La mortalidad de la tuberculosis se ha reducido en más de una tercera parte desde los años 90. Si se mantienen los esfuerzos, se podrá contener el problema de sanidad pública que representa la malaria en los países en los que es endémica.

En octubre de 2013, el Fondo Mundial había desembolsado desde su creación 26.900 millones de dólares en 151 países para sostener programas de prevención, tratamiento y asistencia sanitaria a gran escala contra las tres enfermedades. Gracias a los pagos del Fondo, más de 6,1 millones de personas han podido recibir tratamientos antirretrovirales contra el sida, 11,2 millones de personas fueron diagnosticadas y tratadas por la tuberculosis y se distribuyeron 360 millones de mosquiteros impregnados con insecticida para luchar contra la malaria. La financiación del Fondo también ha logrado reforzar los sistemas sanitarios nacionales, mejorando las infraestructuras e impartiendo formación a prestatarios de servicios y profesionales sanitarios de muchos países.

Francia ha sido uno de los principales actores de la creación del Fondo Mundial. Desde su creación, ha aportado más de 2.800 millones de euros a la institución, es decir, el 14% de todos sus recursos (Francia es el segundo contribuidor, después de Estados Unidos con 33% del total).

La contribución de Francia ha ido aumentando conforme se desarrollaba la financiación del Fondo Mundial. Desde 2010, se eleva a 360 millones de euros al año.

Ese apoyo financiero va acompañado de un apoyo político constante, en particular en la promoción y preservación de los valores fundadores el Fondo Mundial, como es el papel crucial que se reserva a las comunidades afectadas por las pandemias, a la sociedad civil y a los gobiernos recipiendarios en la gobernanza del Fondo.

La Iniciativa 5% apoya a los países en la utilización de las subvenciones del Fondo Mundial

Desde finales de 2011, la Iniciativa 5% apoya a los países, principalmente francófonos, en el diseño, la utilización y el seguimiento de las subvenciones asignadas por el Fondo Mundial. Dotada de un presupuesto anual de 18 millones de euros (que forma parte de la contribución global de Francia al Fondo Mundial), la Iniciativa 5% se aplica a través de France Expertise Internationale (FEI) con tutela del Ministerio de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, y de un comité de dirección constituido por el Estado, sus operadores y la sociedad civil. Se declina en dos modalidades complementarias:

  • Canal 1: moviliza la pericia a corto plazo para responder a necesidades puntuales de los países. En dos años, se han aprobado 100 misiones periciales de corto plazo en 27 países distintos, totalizando más de 7.500 días de intervención y un presupuesto desembolsado de casi 10 M€. Esas misiones, de una duración máxima de un año, se dedican principalmente a consolidar la capacidad de las instancias nacionales de coordinación (ICN/CCM), el sistema de abastecimiento de productos médicos, la gestión financiera, programática y el seguimiento-evaluación de los programas. También ayudan en la aplicación del nuevo modelo de financiación del Fondo Mundial, con asistencia en la redacción de planes estratégicos nacionales, negociaciones entre países o elaboración de notas de concepto.
  • Canal 2: financia proyectos adicionales de las subvenciones del Fondo Mundial. En 2012 y 2013, se seleccionaron 28 proyectos que cubren 23 países, con un presupuesto de 24 M€.Esos proyectos cubren temáticas esenciales para consolidar la eficacia de las subvenciones del Fondo Mundial: gobernanza, gestión de abastecimientos y stocks, investigación operativa y consolidación de los sistemas sanitarios.

Gracias a su rápida intervención bilateral y su capacidad a movilizar la pericia del Norte y del Sur, la Iniciativa 5% contribuye a consolidar la complementariedad y las sinergias entre las actividades de lucha contra las pandemias, que cuentan con el apoyo multilateral y bilateral de Francia.

Acción sobre los mecanismos de mercado: la Iniciativa UNITAID

UNITAID nació en 2006, por iniciativa de Francia y Brasil. Sus recursos proceden en gran parte de contribuciones de solidaridad sobre los billetes de avión, aunque algunos países han elegido asignar contribuciones presupuestarias.

UNITAID se propone corregir las imperfecciones del mercado (precios elevados, oferta insuficiente, situaciones de monopolio, etc.) para lograr un impacto sobre la sanidad pública, facilitando así el acceso a los medicamentos. En la práctica, las acciones de UNITAID consiguen bajar los precios, acelerar el desarrollo de nuevos fármacos más adaptados y mejorar la calidad y disponibilidad de los productos sanitarios. Sus programas han contribuido a desarrollar medicamentos adaptados para los niños infestados por el VIH, bajar los precios de los medicamentos antirretrovirales de segunda línea y de los tratamientos contra la tuberculosis multirresistente o incluso generalizar los tratamientos más adaptados contra la malaria. El continente africano es el gran beneficiario de estos programas porque por lo menos el 85% de las compras de productos sanitarios se dirige a los países de baja renta.

UNITAID ha impulsado el mecanismo innovador de comunidad de patentes de fármacos («medicines patent pool»). Gracias a éste sistema, en el que los laboratorios otorgan licencias de sus patentes, los medicamentos antirretrovirales más recientes llegan rápidamente en forma de genéricos a las poblaciones de los países en desarrollo.

Francia, en tanto que país fundador, mantiene desde siempre un fuerte compromiso con UNITAID. Durante los primeros seis años de existencia (2006-2012), las contribuciones francesas, procedentes de la tasa sobre los billetes de avión, representaron más del 60% de los recursos de la organización. Desde 2011, Francia contribuye con la mitad de los recursos de UNITAID (110 millones de euros al año por el periodo 2011-2013).

El embajador encargado de la lucha contra el sida y las enfermedades transmisibles

El embajador encargado de la lucha contra el sida y las enfermedades transmisibles contribuye a la coordinación de los agentes franceses y es portavoz de Francia en este tema

El embajador es el interlocutor privilegiado de las organizaciones que trabajan en la lucha contra el sida y las enfermedades transmisibles. Mantiene un contacto regular con los demás países donantes, los países recipiendarios, en particular francófonos, el sector privado, los operadores nacionales e internacionales, así como las organizaciones no gubernamentales activas en la defensa y la lucha contra las tres pandemias.

El embajador representa a Francia en las principales organizaciones internacionales implicadas en esa lucha. Es miembro del consejo de administración del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, de UNITAID, del partenariado «Reducir la malaria» (Roll back malaria). Dirige también la delegación francesa en el consejo de coordinación del programa común de las Naciones Unidas para el VIH/sida. Por último, participa en determinado número de comités de dichas organizaciones, participando así en su orientación política y estratégica.

El embajador comunica la visión política de Francia en el tema del VIH/sida y las enfermedades transmisibles, y contribuye a transformarla en propuestas concretas. Se asegura de que se protegen los intereses de los países prioritarios para la ayuda al desarrollo y de que se toman en cuenta sus necesidades específicas. Se apoya en el diálogo constante con los principales ministerios (Salud y Asuntos Sociales, Enseñanza Superior e Investigación, Asuntos Exteriores) y los operadores implicados (Agencia nacional de investigación sobre el sida y las hepatitis virales, Institutos Pasteur, France Expertise Internationale y la agrupación de interés público GIP ESTHER). En su campo de acción, el embajador no sólo vela por que los derechos humanos, la igualdad de género y la lucha contra la discriminación se incluyan en todos los programas apoyados, sino también por la aplicación de soluciones innovadoras y la búsqueda constante de eficacia e impacto.

La cooperación hospitalaria a través de GIP ESTHER

Agrupación de interés público creada en 2002, este operador de los ministerios de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, y Asuntos Sociales y Sanidad, interviene en 17 países de África, Asia y el Caribe. ESTHER opera a través de partenariados hospitalarios para mejorar la calidad de las prácticas de asistencia sanitaria y moviliza la pericia francesa (46 hospitales franceses en 2012) para consolidar los sistemas sanitarios, más concretamente en el sector del VIH, la tuberculosis, las coinfecciones y la higiene hospitalaria.

Las actividades de ESTHER entran en el marco de la cooperación bilateral, en partenariado con las autoridades sanitarias de los países socios, y en relación con las instituciones internacionales (OMS, ONUSIDA) buscando la complementariedad con la ayuda multilateral (Fondo Mundial, UNITAID). ESTHER apoya a las autoridades nacionales y acompaña el proceso de descentralización de la asistencia a las personas afectadas, gracias en particular a sus programas de formación (35.000 personas formadas en los países del Sur en 10 años). La sociedad civil está estrechamente asociada al proceso de patrocinio hospitalario (el 20% de la financiación de ESTHER aproximadamente se dirige a las asociaciones).

El impacto de los partenariados hospitalarios (173 hospitales patrocinados en 2012) en el tratamiento del VIH/sida supera ese campo y se repercute en la organización general del hospital, los sistemas sanitarios, la calidad y seguridad de la asistencia sanitaria, así como la posición del hospital en su zona geográfica. Así, el mandato oficial de GIP ESTHER se ha extendido al campo de la seguridad de la asistencia sanitaria. En tanto que práctica piloto, ESTHER también se comprometió en 2012 en partenariados de sanidad materna, neonatal e infantil, en tres países, movilizando nuevos equipos y nuevas competencias, tanto en el Norte como en el Sur.

El éxito de la iniciativa francesa ha llevado a la creación de la alianza europea ESTHER. Esa plataforma de cooperación para el desarrollo sanitario agrupa a doce Estados europeos (Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Suiza). Moviliza la pericia europea en el terreno de la sanidad para consolidar la capacidad de los países que tienen recursos limitados, esencialmente a través de partenariados. Cubre un amplio espectro de actividades, que forman parte de la agenda internacional sanitaria, en particular la salud materna, neonatal e infantil (OMD 4 y 5), VIH/sida y las enfermedades asociadas (OMD 6), y la consolidación de los sistemas sanitarios (gestión y abastecimiento de medicamentos, vigilancia epidemiológica, recursos humanos sanitarios, etc.).

Desde su creación, la alianza ESTHER ha desarrollado más de 260 partenariados en casi 40 países socios en África subsahariana, Asia, Oriente Medio, Europa del sudeste y Latinoamérica. Su secretariado europeo se encuentra en París, en GIP ESTHER.

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Actualización : mayo de 2014

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