Formación profesional, inserción y empleo

Los retos de la formación profesional y del empleo de los jóvenes

Gracias a sus efectos potenciadores sobre el crecimiento y el empleo, la formación profesional es primordial para los países en desarrollo en zonas rurales y urbanas. Efectivamente, permite a los países garantizar su seguridad alimentaria, participar en la mundialización de los intercambios y responder mejor a las crisis económicas. Combinada con mecanismos de inserción, la formación profesional es una herramienta eficaz para permitir, sobre todo a los jóvenes, acceder a un empleo, ejercer una actividad generadora de ingresos o crear su propia empresa.

Las prioridades de Francia para el apoyo a la formación y la inserción profesional

Francia es uno de los principales donantes de la ayuda al desarrollo en materia de educación, con un importe de unos 1.150 millones de dólares en 2011, incluyendo la formación profesional. Entre 2003 y 2012, la Agencia Francesa de Desarrollo, entidad del ministerio de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, apoyó la formación profesional en los países en desarrollo con un importe total de 548 millones de euros.

La estrategia que rige la acción internacional de Francia en materia de educación para el período 2010-2015 se articula en torno a la educación básica, la formación profesional y la inserción en el empleo. Las experiencias y las realizaciones llevadas a cabo en diferentes países han conducido Francia a promover una visión global y coherente de la adquisición de saberes y competencias para garantizar una mejor relación entre la educación, la formación y el empleo.

Francia apoya:

  • La mejora de la calidad de las enseñanzas y las formaciones.
  • La posibilidad de «pasarelas» entre la enseñanza general, la enseñanza técnica y la formación profesional.
  • La participación del sector privado en la organización de las formaciones y la definición de su contenido.
  • La implementación de sistemas nacionales de cualificación de los recursos humanos y reconocimiento de la experiencia profesional.

Un ejemplo: el apoyo a la creación de empresas en Malí

El programa de apoyo a la juventud maliense, realizado con el fondo de solidaridad prioritaria entre 2008 y 2012 ha permitido:

  • Crear un fondo de garantía para que el Banco maliense de solidaridad pueda conceder préstamos a promotores de proyectos seleccionados de forma transparente.
  • Organizar formaciones (plan de negocio, gestión) que sirvan como herramientas para los creadores de empresas.
  • Garantizar un seguimiento para los empresarios, con formaciones complementarias, de una duración de 18 meses.

Encomendado a una unidad de dirección formada por un asistente técnico francés y un responsable maliense del ministerio de Juventud y Deportes, este proyecto se ha traducido en una formación empresarial destinada a 600 jóvenes para la creación o el desarrollo de 320 micro o pequeñas empresas, permitiendo la contratación de más de 1.000 asalariados.

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Actualización : mayo de 2014

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