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China - Reino de Chu

Presentación

carte Chine Gongying Converted

El sitio arqueológico de Gongying está situado en el centro de la cuenca de Nanyang, que cuenta con una amplia red hidrográfica que suministra el río Han, principal afluente del río Azul (Yangtsé). Esta microrregión, entre el norte y el sur de China, ha estado, desde el Neolítico, en el cruce de varias culturas.

Un pequeño río, el Jian, bordea este sitio cuya superficie ocupa aproximadamente una hectárea. Sin embargo, varias tumbas cavadas en el centro del sitio en épocas diferentes hasta el siglo XX han destruido una parte importante de éste, ya que se encuentran en la zona de vestigios más densa, y su presencia hace imposible que se lleve a cabo ningún sondeo en las proximidades.

Durante tres campañas, en 2000, 2001 y 2002, se ha excavado un poco más del 5% de la superficie evaluada del sitio, es decir, aproximadamente unos 700 metros cuadrados. En cada ocasión se compararon dos yacimientos, uno chino y otro francés, con la finalidad de probar los métodos. Éstos son, efectivamente, diferentes: en el yacimiento chino se utiliza el método tradicional mediante cuadrados de 5m por 5m con dos bermas de un metro de anchura en dos lados del cuadrado (método de Wheeler), mientras que en el yacimiento francés el método es la excavación en área abierta.

En la parte del sitio arqueológico donde se han realizado las excavaciones, existe una zona de hábitat, con una ocupación densa entre los siglos IX y V a. C., que limita con una zona reservada a la artesanía, donde se sitúan dos pozos. Los vestigios están compuestos, como en la mayoría de las zonas de hábitat de la Edad del Bronce, por fondos de cabañas, agujeros de postes, fosas de materiales detríticos, silos y cimientos de viviendas. Se puede observar que muchas estructuras están orientadas en dirección este-oeste, norte-sur, y que esta orientación ha condicionado incluso la disposición parcelaria en el primer milenio de nuestra era, influyendo el paisaje local durante varios siglos.

El material de Gongying está formado fundamentalmente por cerámica. En el yacimiento francés el número total de tiestos asciende a unos 47.000. Las reconstrucciones y dibujos de las vasijas arqueológicamente completos permiten distinguir diversas formas, entre las que están jarras utilizadas para almacenar, vasijas para coger agua o vajilla para cocinar y consumir alimentos. El material lítico, que aún se utilizaba en el primer milenio, demuestra la existencia de intercambios con las regiones periféricas de la cuenca de Nanyang.

En el sitio arqueológico predominan los cerdos, seguidos de las ovejas, los bueyes, que tenían la misma importancia que los ciervos; después estaban los perros y jabalíes y, por último, los gallos y los caballos. La parte correspondiente a los animales que se cazaban (sobre todo ciervos y jabalíes) es relativamente abundante. La caza constituye, por tanto, un complemento de la alimentación importante, e incluso imprescindible. Este resultado demuestra una estrategia de abastecimiento variada capaz de suplir, al menos en casos puntuales, las carencias de la ganadería.

Varios fragmentos de petos de tortuga, así como escápulas de buey, presentan modificaciones (hueso despejado y perforación de cavidades con forma de hueso de dátil) cuyo objetivo era favorecer la aparición de grietas en el hueso durante la aplicación de puntas calientes. Estos objetos, que se observan con frecuencia en sitios más prestigiosos son el testimonio de prácticas adivinatorias basadas en la inspección de huesos (escapulomancia y queloniomancia). Su presencia en Gongying plantea interrogantes en cuanto al estatus de los ocupantes. Aunque el número escaso de estos objetos demuestran una actividad reducida y limitada en el tiempo, nos podemos preguntar quién estaba en condiciones de fomentar tales prácticas en una aldea.

Se han descubierto algunos depósitos de ofrendas de animales (cornamenta de ciervos, por ejemplo) en el fondo de algunas fosas, que demuestran la práctica de actividades religiosas o mágicas: probablemente se intentó proteger a algunas construcciones de influencias nefastas.

El análisis global de los datos no podría revelar todos los secretos de una zona de hábitat de principios del primer milenio a partir de una superficie excavada tan pequeña. Mediante este pequeño ejemplo, se ha intentado también demostrar el interés de métodos específicos del estudio de este tipo de sitios, ya que la metodología es fundamental para apreciar la cultura material de las aldeas de la Edad de Bronce.

MAPA DEL SITIO



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