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Estudios de los templos principales

El Templo de Horus

Las obras preliminares de acondicionamiento del terreno exigieron importantes trabajos. Algunos sondeos mostraron todo el interés que presentaría el completo reexamen de este sector.

El Templo del Este

Est

El sector ya era identificable en la época de Bonaparte. Auguste Mariette condujo en él excavaciones durante el siglo XIX, despejando seis columnas de granito, que eran inicialmente monolitos. Pierre Montet retomó el trabajo, llevando la columnata a diez elementos. El edificio, erigido mediante columnas reutilizadas por Osorkon II, fue instalado fuera del recinto de Psusennes I, probablemente después del Tercer Período Intermedio, sobre una parte del territorio urbano que, al parecer, fue anexada al temenos de Amón por la construcción de un recinto más extenso, cuya datación puede remontarse de ahora en más a la Baja Época. Después de vicisitudes que lo condujeron a su destrucción, el sector fue cubierto por niveles romanos, abarcando según P. Montet una necrópolis de halcones, probablemente asociada al templo de Horus.

Las excavaciones efectuadas entre 1999 y 2001 permitieron dejar evidenciado la trinchera del recinto intermedio y la de una muy grande canalización de alfarería de más de 200 metros de longitud, así como la inexistencia de una puerta en el recinto de Psusennes. Muestran que las potencialidades arqueológicas inicialmente supuestas son significativas, y que la zona arroja nueva luz sobre las grandes pulsaciones que marcaron la vida de la ciudad.

Estas operaciones permitieron reordenar parcialmente el espacio oriental del temenos de Amón y volver a despejar por completo la columnata así como la capilla ptolemaica situada al noroeste. Después del estudio arquitectónico de los fragmentos de fustes, en curso de terminación, el CSAE podrá encarar la restauración de las columnas con miras a su anastilosis. El edificio así erigido constituiría prácticamente entonces una pieza única en la actual arqueología monumental del Delta egipcio.

El Templo de Khonsu y sus inmediaciones

El sector situado al oeste del templo está ocupado por una vasta zona industrial que abarca varias decenas de hornos de variados tipos, algunos de los cuales siguen siendo aún muy enigmáticos. En las excavaciones llevadas a cabo en 2001 pudieron datarse de la dinastía XXX a comienzos de la época romana. Han sido instalados sobre las ruinas de una vasta subestructura de ladrillos crudos de la dinastía XXX, o ligeramente anterior, estado inicial de la que fue descubierta por P. Montet inmediatamente hacia el sur.

En el sector del propio templo, en 2002 se efectuaron importantes desplazamientos de escombros antiguos. Permitieron preparar el antepatio para futuras excavaciones y remodelar el cuerpo del templo. El edificio quedó evocado en el suelo reorganizando, principalmente al oeste, una reserva de bloques calcáreos anepigráficos provenientes principalmente de las excavaciones de P. Montet en el Lago Sagrado.

El Templo de Amón

Amon

El templo es objeto de progresivo reexamen desde 1986. Se reexaminó el recinto original del sitio, datado de Psusennes I. Aparece en definitiva como una obra excepcional de 27 metros de espesor y de una altura probable de 30 metros, cuya cara exterior estaba formada por resaltos y cuyas dos caras estaban decoradas de líneas blancas horizontales.

Se retomó el estudio del fondo dentro del marco del precedente estudio cuadrienal. De ahora en más, la estructura del templo aparece con mayor claridad, según las épocas, así como sus relaciones con el espacio exterior. Se identificaron los rastros de vastos acondicionamientos de piedra caliza hasta entonces desconocidos. Se instaló en torno del edificio un recinto de ladrillos crudos, mostrando así que el de Psusennes tenía una función más amplia. Por primera vez, se identificaron niveles de hábitat probable anteriores a los comienzos de la dinastía XXI, así como niveles datados de dicho período. Pudo quedar evidenciado un nivel de desmontaje sistemático, al parecer datado de la época ptolemaica y que podría corresponder a una operación de toma de materiales de construcción para construir el templo de Horus de Mesen a expensas del templo de Amón, operación de la que ya se habían identificado índices al nivel de los pilones 1º y 2º. El resto del templo fue destruido y despedazado por los caleros en la época bizantina.

El Templo de Mut

Mout

El Templo de Mut constituye en adelante el terreno principal del actual estudio cuadrienal de la misión.

Entre 2001 y 2006, la misión se ocupó de este sector dentro del marco de un programa de control del escurrimiento de las aguas de lluvia y de la retirada de los escombros antiguos y terrenos de acumulación natural que desfiguraban el conjunto del Temenos de Mut. Esta zona es extremadamente prometedora en el plano arqueológico dentro del ámbito del análisis de las modalidades de inserción de un espacio de culto en el tejido urbano, de la dinastía XXI hasta finales de la época romana. Su estudio se beneficia de toda la problemática adquirida en las pasadas campañas.

Las excavaciones llevadas a cabo desde 2005 pusieron de manifiesto que la conexión de los sectores de los temenos de Amón y Mut a través de la pequeña puerta sudoeste es mucho más reciente que el propio recinto ptolemaico. En el dominio de Mut, se descubrió un 3er recinto desconocido, probablemente saíta, bajo los segmentos norte y sur del recinto ptolemaico. El recinto de Siamon presenta una forma muy curiosa en el ángulo noroeste, que no permite tener la certeza de su trazado en dirección del sur del temenos, donde ni P. Montet ni nosotros mismos hemos hallado su rastro. Quizá su segmento meridional se sitúe mucho más lejos al sur bajo el Tercer Período Intermedio, como réplica al de Karnak.

El templo sacado a luz por P. Montet fue datado de Ptolomeo IV gracias a depósitos de fundación. De hecho, su historia parece haber conocido dos o tres fases diferentes, una de las cuales está vinculada a un imponente desfonde del terreno más al sur. No tiene por basamento, como lo pensaba su descubridor, la gezirah, sino la arena de relleno de la fosa de fundación de un templo más antiguo y mucho más vasto, puesto que su límite sur sólo está a unos diez metros de los recintos saíta y ptolemaico. Tallada en terrenos del Tercer Período Intermedio, posteriores o no a la construcción del recinto de Siamon, la fosa no corresponde por tanto al templo más antiguo, que sigue sin ser conocido. Un tercer estado del templo (¿saíta?), posterior al precedente, pero anterior al período helenístico, ha quedado evidenciado al oeste, donde actualmente la situación es bastante confusa.

La limpieza casi completa de las inmediaciones del templo ptolemaico ha demostrado que casi no existe ningún bolsón de cascotes calcáreos susceptible de ser asociado a las recuperaciones de materiales emprendidas por los caleros bizantinos. Es probable que la mampostería de piedra hubiese sido recuperada anteriormente, dentro de un marco de recuperación sistemática que hace recordar la situación de las partes anterior y posterior del Templo de Amón.


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