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Comercio y desarrollo

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Introducción

El comercio es una potente herramienta de desarrollo que permite estimular el crecimiento económico y, en consecuencia, disminuir la pobreza. Destacar el vínculo entre comercio y desarrollo implica interrogarse sobre el mejor medio de integrar a más países al mercado mundial, y de establecer un sistema comercial internacional más justo, transparente y regulado.

Este es en particular el objetivo de la Ronda de Doha para el Desarrollo, encabezada por la Organización Mundial de Comercio (OMC) e iniciada en 2001, y cuyo término constituirá un nuevo paso adelante en esa dirección. Los trabajos de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD) contribuyen también a reforzar dicho vínculo.

En el período reciente, varios Países en Desarrollo (PED) se han beneficiado ampliamente al integrarse al mercado mundial, a través del crecimiento de sus exportaciones y la diversificación de sus economías, lo que ha contribuido a crear un círculo virtuoso de inversión / innovación / reducción de la pobreza. Asia, en particular los Nuevos Países Industrializados Asiáticos (NPIA), han demostrado las ventajas de la apertura hacia el exterior. Han logrado así imponerse en los mercados de los países industrializados gracias a su ventaja comparativa en materia de costos salariales y a una mano de obra cada vez mejor cualificada. Exportan bienes manufacturados crecientemente sofisticados, de alto valor añadido, y su desarrollo se alcanza sin un excesivo endeudamiento.

Los PED forman sin embargo un grupo heterogéneo, y existen disparidades muy importantes: Países Menos Avanzados (PMA), Países de Ingresos Intermedios (PRI), y países emergentes que forman ya, para muchos observadores, una categoría diferente.

Los PMA, en particular en Africa, han aprovechado muy escasamente las dinámicas comerciales en términos de crecimiento de las exportaciones y de su PIB, y su comercio exterior sigue siendo ampliamente deficitario por muchas razones, entre las cuales cabe destacar:

- La dependencia de sus exportaciones de un número limitado de productos de bajo valor añadido, en particular materias primas, cuyo precio hasta hace poco era escasa o medianamente remunerativo y/o sometido a una alta variabilidad;

- La baja competitividad de sus productos;

- Las dificultades técnicas para cumplir las normas y reglas de origen, que han podido complicar su acceso al mercado mundial;

- Por último, la gestión de los ingresos de las exportaciones, con escaso efecto sobre la inversión local.

El problema de la calidad y de la competitividad de la oferta lleva a un cúmulo de problemas recurrentes en la economía de los PMA: infraestructuras deficientes, créditos destinados a las empresas inexistentes o prohibitivos, capacidad humana insuficiente, tecnología anticuada y poco eficiente, débil capacidad pública y privada de acumulación de capital, etc.

Es importante por lo tanto trabajar buscando soluciones durables a estos problemas estructurales, las únicas que pueden permitir a los PMA aprovechar los efectos positivos que cabe esperar de la liberalización comercial.

En particular, la iniciativa «Ayuda para el comercio», lanzada en el marco de la OMC en 2005, permitió una toma de conciencia sobre el apoyo que necesitan esos países con el fin de reforzar su capacidad para generar verdaderas ganancias en sus actividades comerciales.

El tratamiento especial y diferenciado (preferencias tarifarias y comerciales) del cual se benefician en el marco de los acuerdos comerciales, es otra respuesta de la comunidad internacional con vistas a facilitar una inserción más ventajosa de esos países en el mercado mundial.

Por último, las negociaciones vinculadas con los Acuerdos de Asociación Económica (APE) entre la Unión Europea y los países de Africa-Caribe-Pacífico (ACP), han permitido enriquecer el debate sobre este asunto. Esas negociaciones incluyen en efecto el desarrollo, no sólo como finalidad de esos acuerdos, sino también como uno de sus componentes.

En todos estos temas Francia desempeña un papel muy activo. En sus conclusiones del 5 de junio de 2009, el Comité Interministerial de Cooperación Internacional y Desarrollo (CICID) indicó que Francia reforzará su acción en materia de ayuda al comercio a partir de 2010, fijando un objetivo colectivo de aumento de los esfuerzos financieros franceses de más de 50% en relación a la media de referencia del período 2002-2005.

En cuanto a los APE, Francia ha subrayado siempre que debían ser diseñados como instrumentos de desarrollo que, respetando las reglas de la OMC, tendrían como objetivo una integración más beneficiosa de los países ACP en la economía mundial.

Para más información:

Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo(UNCTAD)
www.unctad.org/...

Informe sobre Comercio y Desarrollo
www.unctad.org/...

En esta sección

-La ayuda al comercio

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