Comercio y desafíos globales
Introducción

En Francia, uno de cada cuatro empleos depende de los intercambios internacionales; Francia es el quinto exportador mundial de mercancías. Por esta razón, las negociaciones comerciales internacionales, los instrumentos de defensa comercial, la regulación y el financiamiento del comercio son temas de primera importancia para nuestro país.
Francia se esfuerza, en particular, en representar sus intereses ante la Comisión Europea cuando se trata de negociaciones comerciales internacionales, que hoy se desenvuelven en dos planos:
En el plano multilateral, las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha al interior de la OMC se han vuelto más lentas, pero su conclusión positiva sigue siendo una condición esencial para la plena recuperación de los intercambios comerciales y del crecimiento económico.
En el plano bilateral y regional (acuerdos de libre intercambio), las negociaciones comerciales se multiplican y aceleran. Estos acuerdos permiten alcanzar una liberalización más profunda de los sectores de interés, valorizando las correlaciones de fuerza más ventajosas, en especial para los países desarrollados. Pero hoy ha pasado a ser fundamental la necesidad de hacer coherentes dichos acuerdos entre sí y con los de la OMC.
En el actual contexto de crisis, las actividades comerciales se ven enfrentadas a mayores necesidades de financiamiento. Esta constatación ha llevado a la comunidad internacional a reaccionar, como lo demuestra el compromiso de la cumbre del G20 de abril de 2009 en Londres para aumentar al menos en 250 mil millones de $ el nivel de intervención pública en el financiamiento del comercio.
Por lo demás, la relación entre liberalización de los intercambios comerciales y otros desafíos de la globalización (desarrollo, medio ambiente, normas sociales, salud o protección de la diversidad cultural) va apareciendo progresivamente como tema de negociación.
Al interior de la OMC, en particular, estos temas que son de primera importancia para Francia serán tratados después del término de la Ronda de Doha; pero con este fin ya se ha iniciado un proceso de reflexión.
Entre esos temas, el del comercio de productos básicos alcanza particular relieve. Como muchas otras, las materias primas provenientes de la agricultura se caracterizan por una alta variabilidad de sus precios. Dado que la liberalización del comercio de productos agrícolas no lleva, necesariamente, a estabilizar los precios, factor de seguridad alimentaria, el problema de la regulación vuelve a presentarse.
Por último, destacar que Francia acaba de dotarse de un nuevo Marco Estratégico de ayuda al comercio, examinado en el mes de junio de 2009 por el Comité Interministerial de Cooperación Internacional para el Desarrollo (CICID). La elaboración de ese marco responde a un deseo de clarificar y racionalizar la ayuda francesa al comercio, que ha pasado a ser un tema transversal de desarrollo, todavía reciente, pero estratégico, dentro de los desafíos que presenta la globalización.






