Libertad y derechos fundamentales en Internet

Promocionar la libertad de expresión en Internet

Internet, vector de desarrollo de las sociedades civiles, constituye una herramienta de emancipación política, un instrumento de difusión planetaria de información y opinión, utilizado por periodistas, defensores de los derechos humanos y movimientos de oposición.

En los foros internacionales y mediante su cooperación, Francia busca promocionar y proteger la libertad de opinión y de expresión, así como la libertad de reunión y asociación en Internet como en el mundo real, respetando al mismo tiempo los demás derechos fundamentales. Más de 180 gobiernos han reafirmado la plena aplicabilidad de la Declaración Universal de Derechos Humanos en Internet durante las cumbres mundiales sobre la sociedad de la información (CMSI), mientras que el Consejo de Derechos Humanos ha reafirmado la importancia de la protección de los derechos fundamentales y de la libre circulación de la información en línea.

Sin embargo, en muchos países se pisotea la libertad de expresión en Internet. Un internauta de cada tres no tiene acceso libre y sin restricciones a Internet. Francia condena la censura y las restricciones de acceso arbitrarias o generales, aplicadas directamente (mediante interferencias, bloqueos o filtros abusivos) o de modo indirecto, amparándose en una lucha contra la blasfemia, la ciberdelincuencia y el terrorismo.

Fomentar el respeto de la propiedad intelectual

Los derechos de propiedad intelectual (DPI) son esenciales para la creación y la innovación. Pero la revolución digital está transformando drásticamente los modos de consumo de bienes culturales y, por ende, los modelos económicos que garantizan ingresos a los autores.

Una economía digital creativa, próspera y dinámica no puede existir y crecer si no cuenta con un compromiso firme de protección de los DPI.

Fomentar el respeto de la vida privada

La protección efectiva de los datos personales y la vida privada en Internet es primordial para garantizar la confianza y seguridad del usuario. Por consiguiente, es necesario prevenir las infracciones contra la vida personal (almacenamiento ilícito de datos personales, utilización abusiva o divulgación no autorizada…) para que las personas no pierdan el control de sus datos personales, y todos los intermediarios respeten ese derecho fundamental.

El Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE) sensibiliza y anima a sus socios para que definan políticas comunes basadas en los derechos humanos, que protejan los datos personales y respeten la vida privada de los internautas.

Fomentar un espacio digital seguro

La seguridad en el ciberespacio se trata a dos niveles:

  • la lucha contra el uso criminal del ciberespacio;
  • la protección frente a los ataques contra el funcionamiento de los sistemas de información y comunicación.

El Convenio sobre la Ciberdelincuencia del Consejo de Europa, firmado en Budapest en 2001, promueve la cooperación jurídica entre los Estados contra:

  • los delitos contra la confidencialidad;
  • los delitos contra la integridad y disponibilidad de los datos y sistemas informáticos;
  • la falsificación y el fraude informáticos;
  • los delitos contra la propiedad intelectual.

También penaliza la difusión electrónica de pornografía infantil. La promoción de este convenio es una de las prioridades de Francia, que participa activamente en los trabajos sobre la nueva directiva de la UE relativa a los ataques contra los sistemas de información.

La protección de estos sistemas de información requiere una mayor regulación del ciberespacio. Por eso, Francia es favorable a que se definan normas de comportamiento en el ciberespacio, en particular para los Estados, y cualquier otra medida que mejore la protección de las infraestructuras críticas de la información a escala nacional e internacional.

Participación de Francia en los foros relacionados con la ciberseguridad

Internet es un motor de crecimiento económico y un vector de libertad y democracia. Pero también es un espacio en el que piratas y criminales de todo tipo, incluso Estados, pueden intervenir a cubierto y con impunidad. Los tipos de amenazas han evolucionado con gran rapidez: ciberespionaje, perturbación de redes y servicios, destrucción física mediante un ataque virtual. Un país, sus infraestructuras vitales, sus bancos e incluso su economía pueden encontrarse hoy paralizados por un ataque informático.

Frente a ese espacio virtual ambivalente, la reacción de los Estados ha sido, efectivamente, reforzar la vigilancia y protección de los sistemas de información gubernamentales y de las infraestructuras vitales, incluso dotarse de medios ofensivos, así como examinar los medios jurídicos para limitar los riesgos inherentes a Internet. A escala internacional, como ocurrió en otros tiempos con los nuevos espacios –el mar, el espacio extra atmosférico- el ciberespacio se ha convertido en un reto diplomático: ¿cómo garantizar la seguridad y estabilidad en Internet?

En las organizaciones internacionales, los países han adoptado posiciones antagónicas en cuanto al refuerzo de la seguridad en el ciberespacio. Algunos países consideran que hay que elaborar un instrumento jurídico internacional vinculante que enmarque la acción de los Estados. Otros opinan, por el contrario, que los Estados no son los únicos afectados y que hay que trabajar también con las empresas y la sociedad civil para elaborar soluciones destinadas a consolidar la seguridad del ciberespacio, porque se corre el riesgo de que un mayor control de los Estados en el ciberespacio limite la libertad que caracteriza a Internet. El derecho internacional existente se aplica al ciberespacio y no necesita que se elabore un nuevo marco jurídico; procede adoptar de forma voluntaria principios de comportamiento entre Estados y elaborar medidas susceptibles de favorecer la confianza entre ellos. Es la posición que defienden Francia y sus socios europeos.

Francia tiene un papel activo en los intercambios internacionales sobre el ciberespacio, en particular en el marco de las Naciones Unidas. También contribuye a la formulación de políticas de ciberdefensa en la Unión Europea y en la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

La ANSSI

La Agencia Nacional de Seguridad de Sistemas de Información (ANSSI) es la autoridad nacional en materia de seguridad y defensa de los sistemas de información. Su finalidad es, principalmente, garantizar la seguridad de los sistemas de información del Estado y velar por la de los operadores nacionales de importancia vital, coordinar las acciones de defensa de los sistemas de información, diseñar y desplegar redes protegidas que respondan a las necesidades de las más altas autoridades del Estado y a las necesidades interministeriales, y crear las condiciones de un entorno de confianza y seguridad propicio al desarrollo de la sociedad de la información en Francia y en Europa.

Creada en 2009, depende de la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN), autoridad encargada de asistir al primer ministro en el ejercicio de sus responsabilidades en el ámbito de la defensa y la seguridad nacional.

Más información sobre ANSSI: http://www.ssi.gouv.fr/

Enlaces de interés

Actualización : noviembre de 2013

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