Declaración de la copresidencia Francia y World Resources Institute por la Alianza para un Gobierno Abierto (octubre de 2016)

La Alianza para un Gobierno Abierto debe producir un impacto cada vez más visible y tangible en la vida de los ciudadanos, en su voluntad y en su capacidad para comprometerse en la elaboración de decisiones que afectan su vida diaria, y para participar en la acción pública.

Podremos lograrlo elaborando acciones y cooperaciones concretas que establezcan nuevas alianzas entre la sociedad civil y los Estados y gobiernos, extendiendo la Alianza a nuevos miembros y a nuevos socios, renovando además algunos métodos de funcionamiento de la Alianza. Nos concentraremos en tres prioridades políticas: en primer lugar, el clima y el desarrollo sustentable, en segundo lugar, la transparencia, la integridad y la lucha contra la corrupción, y por último los bienes comunes digitales.

Utilizaremos este mandato para fortalecer el compromiso de los 70 países y miles de organizaciones no gubernamentales que se adhirieron a esta formidable iniciativa mundial, portadora de valores fundamentales, necesarios para el desarrollo inclusivo y sustentable de nuestras sociedades.

Nuestra visión

Construir un gobierno abierto significa trabajar por el renacimiento de la democracia y la acción pública; significa construir un mundo en el cual una mayor transparencia y mecanismos de rendición de cuentas reforzados conduzcan a una sociedad más estable, más próspera, más equitativa.

Un mundo en el cual la transparencia y el acceso a la información consoliden la confianza por las instituciones y reaviven el deseo de los ciudadanos de comprometerse en la acción pública, al lado de los funcionarios públicos. Un mundo en el cual el Gobierno sea “del pueblo, por el pueblo, y para el pueblo”. Un mundo en el cual, en la era de lo digital, la acción pública se enriquezca con la inteligencia colectiva ante los grandes retos del planeta.

Nuestra prioridad consistirá en consolidar la Alianza para un Gobierno Abierto con el fin de que su acción sea cada vez más visible y más tangible, para fortalecer la voluntad y la capacidad de los ciudadanos para comprometerse en la elaboración de las decisiones que afectan su vida diaria y para participar en la acción pública. Desarrollaremos alianzas innovadoras y propiciaremos el fortalecimiento mutuo entre el sector público, la sociedad civil y el sector privado, con miras a afrontar juntos los retos democráticos, sociales, económicos y ambientales de las próximas décadas. Además de estos objetivos ambiciosos para nuestro mandato de copresidentes, apoyaremos también la Alianza en la consolidación de sus acciones a largo plazo, y en la puesta en marcha de su nueva estrategia, que se anunciará con motivo de la Cumbre Mundial de París.

Tres prioridades políticas estarán en la parte medular de nuestra acción: en primer lugar, el clima y el desarrollo sustentable; en segundo lugar, la transparencia, la integridad y la lucha contra la corrupción; y por último los bienes comunes digitales. Trabajaremos también sobre las siguientes prioridades transversales: fortalecer la colaboración entre los países compartiendo herramientas y conocimientos así como experiencias y movilizando los medios técnicos y financieros necesarios para apoyar la puesta en marcha de los Planes de Acción Nacionales (PAN); ampliar la Alianza a nuevos miembros (gobiernos y sociedades civiles) y a nuevos socios (administraciones locales, parlamentos y sector privado); y renovar cierto método de funcionamiento de la Alianza.

Esta ambición común la inscribimos en un contexto mundial difícil, que presenta a la vez retos mayores y oportunidades. El crecimiento económico mundial es bajo, las disparidades de ingresos entre hogares y entre países persisten. La marginación social progresa, desembocando a menudo en desórdenes y violencias, a los cuales los Gobiernos no pueden responder solos. El espacio cívico se cierra en muchos países, impidiendo a los ciudadanos cooperar entre ellos y con la administración para aportar soluciones. Incluso en los países en los cuales la apertura progresa efectivamente, es imprescindible fortalecer la confianza entre los ciudadanos y las instituciones públicas con el fin de trabajar para lograr sociedades más inclusivas, estables y perennes. Tanto lo digital como las nuevas formas de democracia que genera, ofrecen oportunidades sociales, económicas y políticas para afrontar estos retos.

Los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil manifiestan un deseo cada vez mayor de incorporarse a la Alianza para un Gobierno Abierto y llevar a cabo con él reformas en materia de gobierno abierto. Más de 3 000 compromisos han sido asumidos por países de la Alianza desde su creación en 2011. Los cinco primeros años de la Alianza han superado las expectativas y sus éxitos crearon fundaciones sólidas para promover, al lado de otros países, los valores y los avances del gobierno abierto. Los cinco próximos años se juzgarán en función del impacto ejercido en la vida de los ciudadanos y en su capacidad para comprometerse.

Nuestras prioridades politicas: clima y desarrollo sustentable

Nuestra prioridad consiste en acelerar los progresos en materia de clima y desarrollo sustentable. La Alianza puede contribuir a la puesta en marcha del Acuerdo de París sobre el cambio climático integrando los principios de transparencia, participación y rendición de cuentas en los compromisos suscritos a escalas nacional y territorial. Al respecto, el artículo 12 del Acuerdo de París destaca la importancia de la “participación del público y del acceso de la población a la información en el ámbito de los cambios climáticos, para fortalecer la acción emprendida de conformidad con el Acuerdo”. Trabajaremos también para apoyar la puesta en marcha de varios Objetivos de Desarrollo Sustentable orientados sobre el clima y las ciudades sustentables.

Utilizaremos nuestro mandato de copresidentes para hacer que avancen las siguientes acciones:
a) incitar a los países para que adopten compromisos ambiciosos en materia de gobierno abierto y acción climática con motivo de la Cumbre mundial;
b) apoyar a los miembros de la Alianza y dotarlos con los medios para poner en marcha los compromisos en materia de clima que figuran en sus Planes de Acción Nacionales (PAN) compartiendo conocimientos, experiencias y herramientas, en particular, los que están relacionados con la transparencia y la apertura de datos;
c) alentar a otras organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el ámbito del cambio climático a unirse a la Alianza. Al respecto, la sociedad civil organizará una manifestación sobre este tema al margen de la Cumbre Mundial;
d) impulsar la innovación relativa a la apertura de los datos climáticos y al seguimiento de los financiamientos climáticos;
e) cooperar con los miembros de la Alianza para una mayor transparencia en la utilización de los recursos extractivos.

Transparencia, integridad y lucha contra la corrupción

La transparencia y la integridad, que se encuentran entre los valores fundamentales promovidos por la Alianza no representan solamente una obligación moral, sino también una condición previa destinada a restaurar su confianza en las instituciones. La Alianza desempeña un papel prmordial para hacer que progrese la transparencia tanto en el sector público como en el sector privado, y para prevenir y luchar mejor contra la corrupción. Durante nuestro mandato de copresidentes, nos esforzaremos ─en estrecha colaboración con los miembros de la Alianza y habida cuenta de las iniciativas internacionales existentes─ por:

a) fortalecer las obligaciones de transparencia e integridad de la vida pública;
b) promover una mayor transparencia por lo que se refiere a la acción de los grupos de intereses;
c) definir normas elevadas en materia de transparencia fiscal, de propiedad efectiva de las empresas, de rastreabilidad de los contratos públicos, de protección de la denuncia de irregularidades y
d) elaborar mecanismos innovadores para mejorar la implementación de las reglamentaciones y medidas en estos ámbitos, tanto en el plano nacional como internacional.

Bienes comunes numéricos

Compartir recursos digitales tales como los datos y códigos de origen en un formato no propietario, abierto y reutilizable es indispensable para facilitar la innovación, el acceso a la información y su reparto, mejorar los servicios públicos e iniciar nuevas formas de colaboración con los ciudadanos. Estos recursos crean valor social, económico y democrático, facilitan la co-creación, la lucha contra desigualdades y la participación ciudadana en la toma de decisión pública. Debemos trabajar para liberar el potencial de estos recursos del gobierno abierto en todo el mundo. Eso implica identificar cómo sacar el máximo beneficio de la revolución digital, apoyando a los ciudadanos y a los funcionarios públicos que trabajan por la transformación de los Estados, para que encuentren un remedio a las desigualdades en materia de acceso y de formación a las tecnologías, garantizando la portabilidad de los datos y la autodeterminación informativa, velando por evitar la aparición de nuevas formas de monopolios, y asegurando un marco de rendición de cuentas y ética. Los ciudadanos deben poder utilizar estos recursos digitales para influir la decisión pública y poder seguirla, además de interactuar mejor con las administraciones. En el marco de nuestro mandato conjunto, nuestros trabajos tratarán sobre:

a) la apertura y el reparto proactivo de los datos y códigos de origen;
b) la promoción de tecnologías cívicas para un gobierno abierto. Al respecto, se anunciará durante la Cumbre Mundial de París una “caja de herramientas” del gobierno abierto, actualmente en construcción de manera abierta y colaborativa;
c) la orientación del contenido de las políticas de la open source; y
d) el desarrollo de infraestructuras de datos y tecnologías digitales para el clima, el desarrollo sustentable, la transparencia, la integridad, la lucha contra la corrupción y el mejoramiento de los servicios públicos.

En nuestra calidad de copresidentes, estas tres prioridades políticas se encontrarán en la parte medular de nuestra acción. Sin embargo, estamos conscientes de que otros miembros de la AGA, en particular en el Comité Director, desean asumir un papel motor en otras prioridades. Los apoyaremos y, de manera general, deseamos alentar los papeles de responsable por temas. Velaremos por que todos los miembros del Comité Director asuman al menos un papel temático o central durante su mandato.

Nuestras prioridades transversales

Nuevos métodos

Desempeñaremos un papel activo en la finalización y la puesta en marcha del nuevo plan estratégico de la Alianza, que incluye una revisión de ciertos métodos de funcionamiento y de “reglas del juego” de la Alianza.

Se reexaminarán los criterios de elegibilidad de la AGA y se reforzarán las acciones hacia los países que no respetan sus compromisos. Nos movilizaremos para un mayor compromiso de la sociedad civil en la co-construcción de los Planes de Acción Nacionales, y en el seguimiento de las recomendaciones del Mecanismo de Evaluación Independiente. Apoyaremos también los esfuerzos destinados a reforzar la comunicación de la Alianza, para una mayor accesibilidad y transparencia de sus misiones y su acción, en particular ante con la opinión pública. La revisión de la estrategia actualmente en curso podrá también evidenciar nuevas prioridades.

Nos proponemos también profundizar en la implicación de protagonistas clave del mundo político y la sociedad civil. La participación ministerial es hoy día desigual. Buscaremos pues una más fuerte presencia de los ministros en las reuniones del Comité Director, para tomar ─al lado de socios de la sociedad civil─ decisiones estratégicas, asegurarse de su ejecución y para enarbolar los valores de la Alianza. Esta implicación ministerial y este apoyo político deben reavivarse con todos los miembros de la Alianza. Crearemos las condiciones de implicación de personalidades políticas de alto nivel, en particular, a través de reuniones sobre el gobierno abierto con los gabinetes de los responsables públicos de la toma de decisiones.


Nuevas colaboraciones

Uno de los principales objetivos de la Alianza durante los próximos años consiste en apoyar a los miembros en la puesta en marcha de los compromisos suscritos en sus PAN. Para ello reforzaremos la colaboración concreta entre miembros y fortaleceremos la movilización y la coordinación de los medios técnicos y financieros. Procuraremos elaborar herramientas digitales que permitirán dar medios para actuar a los gobiernos y a los ciudadanos, en particular, a través de la “caja de herramientas” del gobierno abierto.

Nuevos miembros

Al tiempo que trabajamos activamente con los miembros actuales, tenemos también el objetivo de integrar nuevos países en la Alianza, en particular, aquellos que desean implicarse en su gobernanza.

Se realizará un esfuerzo particular en favor de los países francófonos, Europa y Asia. Proyectamos también dar más peso a la Alianza reforzando la colaboración con organizaciones e iniciativas multilaterales, en particular la Unión Europea, el G8 y el G20. Asociaremos también a una mayor diversidad de organizaciones de la sociedad civil resultante de los medios del desarrollo internacional y el cambio climático. Deseamos revivificar y ampliar el ecosistema de la sociedad civil implicada en la AGA mediante procesos más dinámicos y más incluyentes.


Nuevos socios

Para lograr todo su potencial, la apertura de la acción pública debe extenderse a nuevas instituciones y partes involucradas. Consideramos que el mandato de la Alianza tendrá más impacto si estamos en condiciones de implicar un abanico más amplio de partes involucradas. A lo largo del próximo año, profundizaremos en la cooperación con:

• Las entidades territoriales: apoyaremos la puesta en marcha del nuevo programa piloto de las entidades territoriales. Reuniremos autoridades locales y ciudadanos a quienes sirven con el fin de compartir las buenas prácticas en materia de gobierno abierto. Colaboraremos con grandes ciudades y autoridades locales con el fin de forjar la reflexión a escala mundial, por ejemplo velando por que la transparencia, la participación ciudadana y el gobierno abierto se integren en la puesta en marcha de la nueva agenda urbana de Hábitat III, de los Objetivos de Desarrollo Sustentable y otras iniciativas globales.

• Los parlamentos: inspirándonos en la acción de las últimas copresidencias y en trabajos del Grupo de Trabajo sobre la apertura parlamentaria, apoyaremos a los parlamentos deseosos de cooperar de manera más estrecha con la AGA.

• El sector privado: Deseamos crear oportunidades para implicar todavía más al sector privado a escalas nacional e internacional.


A más largo plazo

Nos hemos fijado objetivos muy ambiciosos para la AGA durante nuestro año de Presidencia. El éxito de esta agenda necesitará una acción que irá más allá del término de nuestro mandato de copresidentes. Colaboraremos estrechamente con los otros miembros del Comité Director y el Secretariado Permanente de la AGA para enarbolar colectivamente estos objetivos y plantear las bases de una transformación profunda con resultados tangibles en los próximos cinco años.

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