Derechos Humanos – Día Mundial de los Refugiados (20 de junio de 2017)

Con motivo del Día Mundial de los Refugiados, Francia reafirma su compromiso con millones de personas que, en todo el mundo, son empujadas al exilio, así como con países y organizaciones que les prestan auxilio.

Actualmente, 65.6 millones de personas viven en situación de desplazamiento forzado. De ellas, 22.5 millones tuvieron que dejar su país. Se trata del número más importante de refugiados que se haya observado jamás.

Para prestarles ayuda, se encuentran los países vecinos de los países en guerra en primer lugar. Es el caso en particular de Medio Oriente, donde tres países sufren directamente las consecuencias de la guerra en Siria y en Irak: Jordania, Líbano y Turquía. También es el caso en África donde varios países, en particular Uganda, Etiopía y Kenia, reciben a varios miles de refugiados desde hace varios años, haciendo frente a la situación con recursos que a veces son limitados al reto cotidiano de proporcionarles un recibimiento digno y que proteja sus derechos.

Si bien la mayoría de los refugiados huyen de los conflictos armados, algunos otros son víctimas de persecuciones políticas. Hay periodistas, hay personas, que han sido amenazados por su pertenencia a minorías religiosas o étnicas, o por su orientación sexual.

Naciones Unidas aporta un apoyo indispensable a los Estados y a las comunidades anfitrionas, así como a las personas obligadas a vivir en el exilio. Para hacer que prevalezca la protección de los refugiados y el derecho de asilo, Francia mantiene una asociación de cooperación privilegiada con el Alto Comisionado para los Refugiados, que ejerce su mandato en condiciones cada vez más difíciles. Por ello Francia decidió aumentar en 100 millones de euros sus contribuciones a las agencias de Naciones Unidas. Para el periodo 2016-2018, Francia también se ha comprometido a entregar donativos, particularmente a Líbano, que se destinarán en particular a la escolarización de los niños refugiados. Asimismo, garantizamos un apoyo a Turquía, en el marco europeo.

La comunidad internacional debe comprometerse en la búsqueda de una solución global a esta crisis migratoria, en un espíritu de humanidad, de solidaridad y de responsabilidad. Debemos atacar las causas, no solamente las consecuencias. Es necesario encontrar, en colaboración con los países de origen y de tránsito, soluciones comunes y duraderas a este reto. Francia continuará movilizándose para fortalecer la protección de los civiles y el respeto al derecho humanitario en los conflictos armados.

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