Francia, pionera en la lucha contra le piratería a escala mundial

Francia, impulsora de las primeras iniciativas

Según un informe de la Oficina Marítima Internacional publicado en enero de 2014, los actos de piratería alcanzaron en 2013 su nivel más bajo desde 2007. En 2013 se contabilizaron 264 ataques, lo que representa un descenso de más del 40% con respecto a 2011. Estos datos globales reflejan la disminución drástica del número de incidentes contabilizados frente a las costas de Somalia durante el mismo periodo.

Desde 2007, Francia, consciente de la amenaza humanitaria, económica y para la seguridad que suponía el resurgir de la piratería en el golfo de Adén, impulsó las primeras iniciativas para responder a esta amenaza. Las autoridades francesas siguen contribuyendo a las operaciones de la Unión Europea (EUNAVFOR Atalanta, EUCAP NESTOR) y de la OTAN (Ocean Shield). De hecho, desde el verano de 2012, la misión europea regional EUCAP NESTOR está dirigida por el francés Étienne de Poncins. El objetivo de la misión es reforzar las capacidades marítimas y judiciales de los Estados del Cuerno de África. También se pretende reforzar las capacidades militares en Somalia, con el apoyo de la misión EUTM Somalia, lanzada en 2010.

Un enfoque global, tanto en el mar como en tierra firme

Desde 2007, Francia lleva a cabo operaciones de escolta de buques del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para asegurar el transporte por vía marítima de la ayuda alimentaria hacia Somalia.

En diciembre de 2008, se inició la primera operación naval de la Unión Europea por iniciativa de Francia y España para luchar contra la piratería frente a las costas de Somalia. El objetivo de EUNAVFOR Atalanta no es solo asegurar el golfo de Adén e interceptar a los grupos de piratas, sino también proteger el transporte de ayuda alimentaria o de material a Somalia, escoltando a los barcos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) o de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM en inglés). Reino Unido se encarga del mando de esta operación desde Northwood, donde se encuentra el cuartel general de la operación, cuyos principales contribuyentes son Francia, Alemania y España.

Ante la importancia de la amenaza, se han desplegado progresivamente otras fuerzas navales en el océano Índico. Así, la operación Ocean Shield, lanzada en 2009 en el marco de la OTAN, la Fuerza Marítima Combinada 151, creada por iniciativa de Estados Unidos, y las intervenciones a título nacional de varios países (China, Japón, India, Rusia, Corea del Sur, Irán…) suponen en total más de treinta buques, que patrullan de forma permanente en la zona.

Además del esfuerzo naval, Francia promueve, en el ámbito del Grupo de Contacto sobre piratería en las costas de Somalia (GCPCS) un enfoque global, por mar y por tierra, de la lucha contra la piratería, que tome en cuenta tanto su materialización en el mar como sus raíces en tierra firme.

Unos resultados que abren la vía a una estabilización de la situación en el mar

Desde mayo de 2012 hasta octubre de 2014 no se ha registrado ni un solo ataque que haya alcanzado su objetivo en el norte del océano Índico. Esta evolución tiene su razón de ser en la acción de las fuerzas navales presentes en la zona, en un mayor respeto de las directrices de buenas prácticas (Best Management Practices, BMP) y en la utilización sistemática de protección armada, pública o privada, embarcada en los buques mercantes.

En última instancia, solo la asunción de los desafíos marítimos por parte de los Estados del Cuerno de África permitirá estabilizar la situación en el mar. En este ámbito, la UE financia desde 2009 el programa «Rutas Marítimas Vitales» para apoyar la formación y favorecer el intercambio de información y el aumento de la cooperación regional. En 2013, la Comisión Europea lanzó también el programa MASE Maritime Security»), que apoya la estrategia de seguridad marítima y de lucha contra la piratería adoptada por los Estados de la Southern African Development Community (SADC). Una prioridad de esta asunción de responsabilidades por parte de las autoridades de la región es la lucha contra los responsables de la piratería; sobre muchos de ellos pesan órdenes de detención internacionales y siguen circulando libremente por Somalia y por la región y retomarán sus actividades de piratería si se baja la intensidad de las operaciones navales, de la aplicación de las directrices de buenas prácticas y de la seguridad a bordo de los buques. En concreto, Somalia cuenta con un amplio apoyo de la comunidad internacional y de INTERPOL para actuar en esta dirección.

Francia colabora con los Estados del golfo de Guinea comprometidos con asegurar su espacio marítimo

El fenómeno de la piratería, que a día de hoy parece estar controlado en el Cuerno de África, se recrudece en torno a los Estados del golfo de Guinea, puesto que el número de ataques en la zona se ha multiplicado por tres desde 2010. La actividad de los piratas, que se localizaba inicialmente en Nigeria, se ha ido extendiendo poco a poco a Benín en 2011 y a Togo en 2012. Esta expansión de la amenaza es una muestra de la capacidad de los piratas para desplazar sus operaciones en reacción a las intervenciones de las fuerzas de represión.

El enfoque de Francia y de la comunidad internacional en el golfo de Guinea consiste en hacer que los Estados de la región se comprometan a garantizar la seguridad de su espacio marítimo. Las resoluciones 2018 (2011) y 2039 (2012) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas llaman a estos Estados a dotarse de los instrumentos, capacidades y políticas necesarios para erradicar la inseguridad marítima creciente.

Con ocasión de la Cumbre de Yaundé, los días 24 y 25 de junio de 2013, los jefes de Estado de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental), de la CEEAC (Comunidad Económica de los Estados del África Central) y de la CGG (Comisión del Golfo de Guinea) adoptaron un código de conducta para luchar contra la inseguridad marítima en la región y decidieron crear un Centro Interregional de Coordinación (CIC), que constituye un dispositivo único de aplicación y de seguimiento de la estrategia regional de lucha contra la piratería.

Francia es uno de los principales apoyos para los Estados de la región en su lucha contra la inseguridad marítima. Está presente desde hace más de veinte años en la zona, a través de la misión CORYMBE y de la cooperación en seguridad y defensa. Desde 2011 –y hasta 2015– el proyecto ASECMAR apoya la reforma del sector de la seguridad marítima en el golfo de Guinea. Para cerciorarse de la coherencia de las iniciativas francesas y de las de los Estados de la región, se ha redactado un plan de apoyo francés para asegurar los espacios marítimos en el golfo de Guinea. En él se retienen cuatro ejes de cooperación:

  • Institucional, económica y relativa a las capacidades;
  • Naval y marítima;
  • Policial y judicial;
  • De desarrollo.

Francia promueve también la seguridad marítima en el golfo de Guinea en las organizaciones internacionales. Ha participado de forma activa en la elaboración de una estrategia europea para el golfo de Guinea, adoptada el 17 de marzo de 2014. Así, la UE se implica en la zona, en concreto a través del proyecto de refuerzo de las capacidades CRIMGO (Rutas Marítimas Críticas en el Golfo de Guinea – Critical Maritime Routes Gulf of Guinea), lanzado en 2013.

Misiones de PCSD de la Unión Europea en el Cuerno de África:

Actualización : 14.10.14

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