Acuerdo de París: compendio sobre el proceso de ratificación

Aunque el Acuerdo de París se aprobó el 12 de diciembre de 2015, se abrió oficialmente a la firma el 22 de abril de 2016, Día de la Tierra, en una ceremonia de alto nivel organizada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Francia ha seguido movilizada durante todo el año 2016 para perpetuar «el espíritu de París» y la dinámica de la Conferencia, sobre todo fomentando una ratificación rápida del Acuerdo de París por el mayor número posible de países.

Un año para el proceso de ratificación

Los países tienen un año para firmar el Acuerdo. La firma refleja la intención de un país de obligarse por un acuerdo y constituye una fase previa a la ratificación.
La mayoría de los países necesitan una autorización parlamentaria para ratificar el Acuerdo de París. Las islas Fiyi, Palau y Marshall presentaron su instrumento de ratificación ya en abril.
Desde entonces, muchos países, como son México, Panamá y Brasil o la India, han ratificado el Acuerdo.
Francia ratificó el Acuerdo de París el 15 de junio. El texto, aprobado definitivamente por el Parlamento el 8 de junio, convierte a Francia en «el primer país industrializado» (miembros del G7 y del G20) en concluir la aprobación de este tratado histórico, tal y como subrayó la presidenta de la COP21, Ségolène Royal, antes de la firma.
Algunos países pueden prescindir de la fase parlamentaria. Es el caso de Estados Unidos, donde la administración Obama propone recurrir a un acto administrativo sin someter el texto al Senado.
Cada país debe presentar después su instrumento de «ratificación, aceptación, aprobación o adhesión» de manera formal ante el Secretario General de las Naciones Unidas.
En derecho internacional se habla de «aceptación» para designar el caso en el que el consentimiento del Estado se manifiesta mediante su mera firma. La ratificación y la aprobación son, por su parte, procedimientos equivalentes que se desarrollan en dos tiempos: en primer lugar se da la firma del texto, no vinculante, que traduce un compromiso político, y después una fase jurídica.

La Unión Europea: un caso particular

Cada país europeo cuenta por 1, sumando en total 28 ratificaciones. La Unión Europea también cuenta por 1, pero sólo podrá ratificar el acuerdo cuando lo hayan hecho los 28 países. Por este motivo, la presidenta de la COP Ségolène Royal ha invitado a sus homólogos europeos a iniciar lo más rápidamente posible el proceso de ratificación en sus respectivos países.
El Parlamento Europeo aprobó el Acuerdo de París el 4 de octubre de 2016.
Los eurodiputados aprobaron la ratificación del texto con una muy amplia mayoría: 610 votos a favor y 30 en contra.
Inmediatamente después, la Unión Europea y siete de sus Estados miembros, entre ellos Francia, depositaron juntos, el miércoles 5 de octubre, sus instrumentos de ratificación del Acuerdo de París, permitiendo así superar el segundo umbral de activación del proceso de entrada en vigor (55 países que representen el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero).

Entrada en vigor del Acuerdo el 04 de noviembre de 2016: ¿qué significa?

El artículo 21 del Acuerdo señala que entrará en vigor tras ser ratificado por al menos 55 países que representen al menos el 55% del total de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
Luego entrará en vigor formalmente el 4 de noviembre, a pocos días del inicio de la COP22 en Marrakech, menos de un año después de ser aprobado en París. La rapidez del proceso de ratificación es inédita.
Ningún tratado multilateral de esta envergadura había sido ratificado por tantos países en tan poco tiempo.
A día de hoy, el Acuerdo ha sido ratificado por unos 80 Estados que representan globalmente el ??? de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Seguimos plenamente movilizados para alcanzar una participación universal en el Acuerdo de París.
Ahora es el momento de ponerlo en marcha. Marrakech será la primera conferencia de seguimiento del Acuerdo de París y en ella reinará la acción en favor del clima.

El Acuerdo entra en vigor… ¿y luego qué?

Tras la entrada en vigor del Acuerdo, habrá que seguir animando al mayor número posible de países a sumarse a él para garantizar su universalidad. Paralelamente, debemos perseguir tres prioridades:

  • la definición y la adopción de reglas para la aplicación y el seguimiento de los compromisos del Acuerdo de París;
  • la implementación, por parte de cada país y con apoyo exterior en el caso de los países en desarrollo, de las políticas públicas que permitan alcanzar los compromisos adoptados en cada contribución nacional;
  • la puesta en marcha de los compromisos pre-2020 que permitirán reforzar la ambición y preparar el cumplimiento de los compromisos adoptados, en especial tras un primer balance global en 2018, sobre la base de los informes de la comunidad científica, en especial acerca del límite de +1,5°C.

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