El estado de la ciencia climática, el IPCC y su 5º informe

Las nuevas proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial y de Météofrance hasta 2050, con temperaturas que superarán los 40 ºC en Francia, ilustran de forma dramática las consecuencias del cambio climático si no se adoptan medidas para mantener el calentamiento global por debajo de 2ºC.

La emisión en diciembre de 2014, por los medios de comunicación de todo el mundo, de previsiones meteorológicas hechas sobre estas proyecciones hace visibles, a ojos de todo el mundo, los desafíos concretos de la negociación que se está llevando a cabo en Lima en la 20ª conferencia sobre el clima.

Los principales mensajes del 5º informe del IPCC

Las conclusiones científicas del IPCC no dejan lugar a dudas: el calentamiento climático es una certeza y el IPCC considera extremadamente probable (con más de un 95% de posibilidades, cuando en 2007 esta probabilidad era del 90% y del 66% en 2001) la responsabilidad de la actividad humana en el aumento de la temperatura media desde mediados del siglo XX.

El 5º informe de evaluación del IPCC (IE5) está compuesto por tres volúmenes y por un informe de síntesis, publicado en octubre de 2014.

Los elementos que contiene deberán ser tomados muy en cuenta en la elaboración del acuerdo sobre el clima de 2015, para que sea suficientemente ambicioso para responder al desafío del cambio climático.

El primer volumen del informe del IPCC está dedicado a los aspectos científicos de la evolución del clima. Los principales puntos de este volumen son los siguientes:

1. El aumento de la temperatura es un hecho demostrado

La temperatura media anual ya ha aumentado 0,85º desde 1880 y se calcula que aumentará entre 0,3 y 4,8ºC de aquí a 2100, en función de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los datos de la media mundial de la temperatura en la superficie terrestre y oceánica combinada, muestran un aumento de 0,89 ºC en el periodo 1901–2012.

La energía acumulada por la intensificación del efecto invernadero penetra en profundidad en los océanos.
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Más del 90% de la energía generada por el calentamiento global se ha acumulado en los océanos.

Los océanos almacenan más del 90% de la energía adicional acumulada en el sistema climático entre 1971 y 2010. Aunque más del 60% del aumento neto de energía se ha acumulado en la capa superior del océano (entre 0 y 700 m), el 30% se ha almacenado en el océano por debajo de 700 m.

El deshielo de los polos se ha convertido en una cuestión crucial

En el periodo 1979-2012, es probable (entre 90 y 100%) que el Ártico haya disminuido entre un 3,5 y un 4,1% por década, y que este deshielo continúe en el siglo XXI, provocando que el Ártico quede casi libre de hielo antes de mediados de siglo. Todos los escenarios estudiados coinciden en que el volumen de los glaciares de montaña también seguirá disminuyendo.

Se revisan al alza las proyecciones de aumento del nivel del mar

En 2007 se hablaba de un aumento del nivel del mar de entre 18 y 59 cm para 2100, pero los nuevos estudios prevén un aumento probable de entre 26 y 82 cm. Las dos causas más importantes de este aumento del nivel del mar que parece que se ha acelerado en las dos últimas décadas son la expansión térmica (la dilatación del agua por el calentamiento) y el deshielo de los glaciares. El nivel medio del mar ya ha aumentado 0,19 m en el periodo 1901-2010.

Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, de metano y de óxido nitroso no tienen precedentes

Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, de metano y de óxido nitroso no tienen precedentes
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+40%: la concentración de CO2 antropógeno ha aumentado un 40% desde 1750

La concentración de CO2 antropógeno ha aumentado un 40% desde la era preindustrial (1750) y más de 20% desde 1958. Los océanos han absorbido el 30% de las emisiones antropógenas de CO2, lo que ha provocado, entre otros, su acidificación.

Este aumento es el resultado de la actividad humana y se explica principalmente por la combustión de combustibles fósiles y por la deforestación y, en una proporción mucho menor, por la producción de cemento.

Las concentraciones actuales de gases de efecto invernadero (GEI) como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (NO) son más altas que las concentraciones observadas en los núcleos de hielo de los últimos 800.000 años.

Aún es posible contener el cambio climático

El objetivo de limitar a 2 ºC el cambio climático aún es posible, con ciertas condiciones

El escenario compatible con un límite de 2ºC del calentamiento climático entre finales del siglo XIX y finales del siglo XXI implica la existencia de un pico de emisiones hasta alrededor de 2020, al que seguiría un descenso hasta 2100.

Para limitar el aumento de las temperaturas a 2ºC a finales de siglo con respecto a 1870, también es necesario que la cantidad acumulada de emisiones de CO2 antropógeno no supere las 800 gigatoneladas de carbono. Pero desde 1870 el hombre ya ha emitido 531 gigatoneladas de carbono. Las hipótesis técnicas y sociales de un escenario de este tipo ya estaban presentes en el volumen 3 del informe del IPCC publicado en abril de 2014.

5º informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático

Entender el cambio climático

La comprensión del sistema climático se fundamenta en observaciones, estudios teóricos y modelizaciones. Comparado con el 4º informe de evaluación, unas observaciones más detalladas y unos modelos climáticos mejorados precisan y refuerzan la hipótesis del origen antropógeno del cambio climático.

Se han mejorado continuamente los modelos climáticos desde el 4º informe de evaluación.

Se usan cuatro escenarios, o perfiles representativos de la evolución de las concentraciones de gases de efecto invernadero, de ozono y de precursores de aerosoles (Representative Concentration Pathways –RCP) para realizar previsiones climáticas. Corresponden a cuatro trayectorias de emisiones (de menos a más abundantes) de gases de efecto invernadero a lo largo del siglo XXI.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change – IPCC en inglés) fue creado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En 2007, recibió el premio Nobel de la paz, junto con Al Gore. Su secretaría se encuentra en Ginebra, en la sede de la OMM.

Misiones del IPCC

El IPCC se creó con la finalidad de evaluar y sintetizar, sin prejuicios y de forma metódica, clara y objetiva, la información científica, técnica y socioeconómica necesaria para la buena comprensión de los fundamentos científicos de los riesgos que entraña el cambio climático de origen antropógeno. Estudia precisamente las consecuencias posibles de este cambio y plantea estrategias de adaptación al cambio climático y de mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sus evaluaciones se fundan en publicaciones científicas y técnicas de valor científico ampliamente reconocido.

A nivel francés, 35 científicos que trabajan en Francia, entre los cuales está Jean Jouzel, vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre los aspectos científicos, participan en la redacción de los informes de evaluación. Los trabajos del IPCC alimentan la reflexión sobre las políticas climáticas de mitigación, adaptación, ayuda al desarrollo y negociaciones internacionales. Se trata de una herramienta de trabajo fundamental para varios cientos de personas en Francia.

Papel de orientación en la negociación internacional sobre el clima

Los informes de evaluación constituyen la producción principal del IPCC.
La información científica sintetizada por el IPCC a partir de publicaciones de referencia en la comunidad científica permite documentar la acción internacional de lucha contra el cambio climático.

El primer informe, publicado en 1990, ejerció una gran influencia en el contenido de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) adoptada en 1992. El mensaje de los científicos al mundo entero en 1990 permitió la firma de aquella convención. El segundo informe, publicado en 1995, influyó de forma decisiva en las disposiciones contenidas en el Protocolo de Kioto adoptado en 1997. El tercer informe, de 2001, permitió profundizar en el estudio del impacto del cambio climático a la vez que recordaba la necesidad de adaptarse a él. El cuarto informe, de 2007, sentó por su parte una base sólida para las negociaciones en vista de alcanzar un acuerdo universal que pudiera tomar el relevo del Protocolo de Kioto. Durante la Conferencia de las Partes de la CMNUCC en Bali en 2007, las conclusiones de este informe tuvieron como consecuencia una mayor toma de conciencia de la necesidad de una acción internacional más ambiciosa contra el cambio climático.

De forma general, la calidad del trabajo realizado por el IPCC y el rigor científico de su metodología han permitido a los negociadores asentar en bases científicas sólidas la «visión compartida», es decir, los grandes principios y objetivos de la lucha contra el cambio climático que fundamenta la acción colectiva en la CMNUCC.

En 2010 se reconoció el objetivo de limitar a 2ºC el aumento de la temperatura media mundial con respecto a la era preindustrial como elemento central para las Partes de la CMNUCC, después de que el IPCC indicara que por encima de este umbral las consecuencias en el cambio climático serían de una magnitud significativa.

Funcionamiento

Una parte muy importante de la comunidad científica se involucra en la redacción de los informes del IPCC. El funcionamiento colegial del Grupo permite una verificación extremadamente rigurosa de la información. Más de 500 autores participaron en la redacción del 4º informe de evaluación publicado en 2007 y 600 científicos participaron en el proceso de relectura en dos fases. 831 científicos han participado en la redacción del 5º informe.

Actualización : 04.12.14

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