Favorecer la territorialización de la acción pública
Los territorios se caracterizan por una creciente interdependencia que conviene tener en cuenta con vistas a una cooperación integrada para el desarrollo. Éste no puede hoy abordarse a una escala sólo geográfica o a través de un solo sector. De este modo, la estrategia francesa de gobernanza preconiza una articulación entre las escalas locales, nacionales, regionales y globales, buscando una gestión compartida de las competencias.
Es así como el Ministerio francés de Asuntos Exteriores alienta la implicación de las colectividades, que disponen del conocimiento más fino de las potencialidades y necesidades locales, en la definición y la aplicación de las políticas sectoriales nacionales a fin de mejorar la pertinencia de la acción pública y la valorización de los potenciales de los territorios. Se trata de combinar las políticas nacionales y los objetivos de las colectividades para realizar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. A tal efecto, apoya el refuerzo de los servicios descentralizados de los Ministerios que deben poder ejercer su tutela administrativa y técnica, pero sobre todo su papel de asistencia y asesoramiento a las colectividades descentralizadas. En efecto, el Estado, con el apoyo de sus servicios desconcentrados, debe ser garante del mantenimiento de la cohesión territorial.
Con dicha perspectiva, el Ministerio francés de Asuntos Exteriores trabaja por la renovación de las políticas de ordenación sostenible de los territorios en los países del Sur. Sostiene el refuerzo de los actores y el perfeccionamiento de instrumentos con los que, a nivel subregional y regional, puedan definir ellos mismos sus prioridades en materia de localización de infraestructuras.
De manera paralela al movimiento de descentralización, se desarrollan procesos de integración regional que permiten a los Estados adicionar sus recursos institucionales y humanos en ámbitos estructurales clave y construir complementariedades basadas en los intercambios comerciales y los equipamientos públicos. Francia actúa en favor de asociar a los actores locales en esta construcción, especialmente en las regiones transfronterizas, caracterizadas por dinámicas económicas, humanas y culturales de antigua data. Por otra parte, estas formas de cooperación pueden constituir un factor de estabilidad y prevención de los conflictos entre los Estados. Por último, Francia sostiene las iniciativas intercomunales que representan, dentro de esta lógica de complementariedad, una oportunidad para suministrar los servicios públicos esenciales al conjunto de la población.
Esta auténtica subsidiariedad no podrá implementarse sino con la participación de los Estados que, si bien asisten al cambio de sus funciones y sus estructuras, siguen siendo legítimos en tanto protectores de los principios fundamentales, de la integridad territorial y de las libertades públicas. El enfoque propuesto por la estrategia francesa de gobernanza no tiene por objeto transponer un régimen institucional particular, sino que apunta a dar respaldo a modelos específicos de cada sociedad, con los que se empeña una profunda transformación desde adentro del conjunto de los actores.






