Gobernanza
El enfoque francés: la gobernanza democrática
“Arte de gobernar, articulando la gestión de los asuntos públicos a distintas escalas de territorios, regulando las relaciones en la sociedad y coordinando la intervención de los múltiples actores”
Más allá de la “buena gobernanza”
La gobernanza se impone a finales de los años ochenta concretizándose a través de su aspecto gestión: la “buena gobernanza” o “buena gestión de los asuntos públicos”. El objetivo consiste en conducir reformas económicas en condiciones de estabilidad política y en luchar contra la corrupción.
Más adelante, la acepción “buena gobernanza” se desarrolla, tomando en cuenta el modo de elaboración e implementación de las políticas con la participación de los actores .
De ahora en más, la mayoría de los proveedores de fondos multilaterales y bilaterales, la Comisión Europea, se han dotado de estrategias de gobernanza que alimentan el debate internacional. Francia obra de manera activa en aras de promover un enfoque interdisciplinario en torno de la gobernanza democrática.
Un enfoque integrado
El objetivo consiste en tomar en cuenta la complejidad de los retos vinculados a la acción pública con el fin de luchar más eficazmente contra la pobreza, dentro de una perspectiva de desarrollo humano sostenible.
Esta es la razón por la que Francia promueve en su estrategia interministerial adoptada en diciembre 2006, una concepción extensiva y dinámica de la gobernanza:
Va más allá de la cuestión de las instituciones o formas de Gobierno
Remite al proceso de toma de decisiones en todos los grupos sociales
No sólo incluye a todos los actores (instituciones, sector privado, sociedad civil, etc.), todos los escalones (del local al global), todos los campos (político, económico, social, cultural, etc.) y a la cuestión de la seguridad sino, lo que es más, a sus interacciones, dentro de su definición misma.
La gobernanza es un proceso.
Se trata entonces de ayudar a una sociedad a repensar su propio modo de gestión y las modalidades de gobernanza más adaptadas a los desafíos que enfrenta:
Favoreciendo la participación de los actores en su definición, implementación y evaluación, garante de la legitimidad y la eficacia de las políticas de desarrollo
Dentro del respeto de los valores universales y fundacionales del ideal democrático reconocidos por las convenciones y acuerdos internacionales.
Por una renovación de las políticas de desarrollo
Este enfoque conduce a hacer evolucionar la cooperación para el desarrollo en torno de los siguientesejes:
1. Tomar en cuenta la doble dimensión de la gobernanza
Es un sector de intervención que se despliega en torno de la refundación del Estado. También es un enfoque que debe aplicarse a todas las políticas sectoriales, favoreciendo su apropiación y su eficacia con miras al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
2. Dar todo su sentido al concepto de apropiación
La calidad de la cooperación pasa por su capacidad para aportar a cada asociado una experiencia y un peritaje específicos para permitirle elaborar sus propias políticas. La gobernanza democrática no apunta a un régimen institucional particular sino a sostener procesos participativos, fuente de una apropiación real y de legitimidad de la acción pública.
3. Reafirmar el lugar central de la persona
La persona debe ser actora y beneficiaria del desarrollo dentro de una búsqueda de igualdad (en particular, entre hombre y mujer) y de equidad social.
4. Trabajar por el refuerzo de las capacidades humanas e institucionales
El refuerzo de las capacidades tiene por objeto aumentar la legitimidad y la eficacia de las instituciones públicas así como la posibilidad de ejercicio real de las libertades por los ciudadanos. Asimismo se trata de reforzar las interacciones entre estos actores, construyendo un ambiente propicio al diálogo (transparencia, lucha contra la corrupción, participación, responsabilidad, rendición de cuentas).
5. Adoptar un planteamiento coparticipativo
La gobernanza es un elemento para valorar la asignación de la ayuda, sin por ello ser el instrumento de una condicionalidad automática. Se busca un planteamiento coparticipativo, tanto en la definición de los instrumentos de evaluación de la gobernanza, como en la de los instrumentos de la ayuda.






