Charlotte Gainsbourg : "Iniciales CG"



Illust:

Charlotte Gainsbourg, 13.2 KB, 400x337

Charlotte Gainsbourg resulta turbadora por su mezcla de fuerza y de fragilidad.


La actriz Charlotte Gainsbourg vuelve a la música veinte años después de Charlotte for ever que interpretó a duo con su padre. A sus treinta y cinco años saca un nuevo album de éxito, 5.55 que encabeza las listas de ventas. Esta es la trayectoria de una hija de estrellas.



Charlotte Gainsbourg se ha criado en un universo de artistas. Su padre, el genial Serge Gainsbourg fue uno de los grandes autores y compositores del siglo XX, poeta y provocador. Su madre es la actriz y cantante británica Jane Birkin, musa de Gainsbourg en los años setenta.

Charlotte Gainsbourg ya estaba en la escena musical y cinematográfica en la adolescencia. El público descubrió su voz en Lemon Incest de 1984, una canción incendiaria que interpretó junto a su padre. Dos años después Serge Gainsbourg compuso el disco Charlotte for ever, alzándola con quince años al pedestal de los grandes de la música.

En paralelo Gainsbourg hija comenzó su carrera en la gran pantalla con Claude Miller en L’Effrontée [La descarada] (1985), donde interpreta el papel de una adolescente rebelde y soñadora, y La Petite Voleuse (La pequeña ladrona) (1988), retrato de una joven ansiosa de libertad, basada en el guión de François Truffaut. Aquella pequeña Charlotte conquistó a los franceses por su encanto salvaje y su fragilidad. La gran familia del cine le otorgó el César a la mejor actriz revelación por L’Effrontée.

Illust:

Charlotte, hija única, 8.6 KB, 165x161

Charlotte, hija única
de una pareja mítica (1971).


La elección del cine

En los siguiente años Charlotte Gainsbourg colaboró con directores de la altura de Patrice Chéreau, Bertrand Blier o Jacques Doillon. La muerte de su padre en 1991 la sumergió en una profunda tristeza. Cuando el público francés volvió a verla años después, Gainsbourg sedujo de nuevo por la madurez y la seguridad de la mujer en que se había convertido. Su éxito supuso el éxito de filmes como La Bûche de Danielle Thompson, Ma femme est une actrice (Mi mujer es una actriz) y Ils se marièrent et eurent beaucoup d’enfants [Se casaron y tuvieron hijos] de Yvan Attal, actor y director con quien comparte su vida.

Desde entonces es una actriz solicitada por los talentos más originales del cine francés como Dominik Moll en Harry, un ami qui vous veut du bien [Harry, un amigo que os quiere bien], en el thriller psicológico Lemming en 2005 o Michel Gondry en La Science des rêves [La ciencia de los sueños], un auténtico ovni cinematográfico que se estrenó en agosto de 2006 (véase artículo página 7). Los directores internacionales también le hacen la corte. Ha trabajado en 21 gramos del mexicano Alejandro González Iñárritu y acaba de rodar en Argentina con Sean Penn en The Golden Door, una película de época del italiano Emmanuel Crialese. En breve se unirá al reparto del director estadounidense Todd Haynes en I’m not there, un filme sobre la vida de Bob Dylan.

El gran regreso musical

En agosto de 2006 llegó el gran acontecimiento. Después de haber desertado de la escena musical durante veinte años, Charlotte Gainsbourg vuelve con un disco pop-rock de inspiración inglesa muy esperado. Soñaba con ello desde hacía diez años. Un encuentro decisivo con el grupo francés de música electrónica Air a la salida de un concierto de Radiohead en 2003 le empujó a dar el paso.

Para la realización del nuevo disco ha contado con la ayuda de talentos de la escena internacional como el tándem del grupo Air formado por Nicolas Godin y Jean-Benoît Dunckel, que han compuesto las melodías, el autor inglés Jarvis Cocker (Pulp) y Neil Hannon (The Divine Comedy), el productor Nigel Godrich (Radiohead, Paul Mac Cartney) y los músicos Tony Allen en la percusión y el padre de Beck David Campbell en las cuerdas.

Durante un año todos estos grandes de la música se encerraron en un estudio de grabación de París y trabajaron sin descanso. Charlotte Gainsbourg quiso interpretar sus canciones en inglés excepto una. "Cantar en francés se acercaba mucho a mi padre. Mucho y en menos bien".

En 5.55, un disco deliciosamente melancólico, se suceden melodías evanescentes, sumergiendo al oyente en el centro de su universo. Un universo nocturno, entre sueño y pesadilla, poblado de criaturas imaginarias y de fantasmas del pasado. Torturada, enamorada, sensual, Charlotte se cuenta a sí misma. Su voz ha ganado seguridad y los agudos tomados prestados de su madre le confieren una voz a la vez velada e intensa. El disco da prioridad a las guitarras acústicas y al piano. La influencia musical de su padre también se percibe. Las líneas bajas y los violones son una referencia directa de Mélody Nelson, compuesta por Serge Gainsbourg en 1971.

5.55 ha recibido el aplauso generalizado de la crítica y encabeza las listas de ventas desde la primera semana de su salida al mercado. Ahora Gainsbourg está lista para salir a la conquista del mundo. Después de Europa el disco saldrá en Estados Unidos y en Asia. ¿Habrá conciertos? La perspectiva de subir a un escenario todavía la aterra. Ahora está centrada en la creación de un museo en la calle Verneuil de París, la última casa de su padre, para que el público pueda descubrir este lugar que ha permanecido intacto. Un padre que hoy estaría muy orgulloso de su hija.

Stéphanie Secqueville
Periodista